7/12/2012

Vegetarianismo y debilidad masculina

Nunca había pensado en el vegetarianismo como un problema político, hasta leer esta reflexión en el blog Rocking Philosophy. El post compara un accidente reciente en un túnel japonés, probable consecuencia de infraestructuras deterioradas, con el escenario catastrófico planteado en la novela de Ayn Rand Atlas shrugged, y reflexiona sobre la aterradora decadencia que afrontan las sociedades altamente endeudadas. Además del estancamiento demográfico (8.39 nacimientos por 1000 habitantes en 2012) Japón parece tener otro problema: sus hombres herbívoros:

Una creciente tendencia entre los hombres japoneses es no optar por la vida convencional. Se estima que hasta el 20% de los hombres se están convirtiendo en "herbívoros", literalmente dando la espalda a los logros de la masculinidad: dinero, sexo, éxito. La economía japonesa ha estado luchando con el estancamiento desde los años 90, cuando afrontó una seria recesión económica. Japón nunca se ha recuperado totalmente. La tendencia del macho hervíboro parece ser un resultado directo de la apatía provocada por una sociedad que niega oportunidades a la gente joven, mientras que se les rodea de consumismo de corto plazo. Realmente estos hombres no parecen ser los titanes de grandeza que vuelven la espalda a la sociedad en la novela de Ayn Rand. Pero una cosa es segura: estos hombres no van a proporcionar un flujo regular de impuestos al gobierno japonés. 

Cabe matizar que el vegetarianismo o herbivorismo japonés parece tener fuertes matices culturales y que el término como tal, "hombres herbívoros", fue acuñado por un periodista en 2006. Por lo visto, muchos jóvenes japoneses se consideran ahora "herbívoros" y asocian esta dieta con un estilo de vida marcadamente menos agresivo y más feminizado (el vegetarianismo tiene realmente más éxito entre las mujeres) que el rol masculino tradicional. Si es cierto, como sugiere Roy Baumeister, que las culturas humanas avanzadas prosperan en buena medida explotando la disponibilidad masculina para hacer apuestas arriesgadas y trabajos sucios, los nuevos herbívoros japoneses realmente parecen menos dispuestos a hacer estas apuestas.

Pensar en el vegetarianismo como una consecuencia o un síntoma de la debilidad masculina moderna es una conclusión molesta, pero consistente con la evolución humana. Según la hipótesis del "hombre cazador" (Tooby & DeVore, 1987) [PDF] la transición de la recolección a la caza aportó un ímpetus decisivo en la evolución de cerebros más grandes. El ser humano es el primate que más carne consume (entre el 20 y el 40% de la dieta habitual, comparado con el 4% de los chimpancés), lo que probablemente ha dejado huella en nuestra salud, pues también se sabe que es difícil encontrar nutrientes esenciales en una dieta exclusivamente vegetariana (cianocobalamina, ácidos grasos Omega 3).

En términos de historia más reciente, la adopción de un estilo de vida vegetariano a veces se coloca en una misma escalera hacia el progreso moral, junto con peldaños que consideramos tan importantes como la abolición de la esclavitud o la tortura, pero es al menos interesante plantearse si no estaremos yendo demasiado lejos en la erosión de los rasgos tradicionalmente vinculados con la masculinidad.



ACTUALIZACIÓN (10-DIC-2012). Al parecer, el término "hombres herbívoros" se basa en un constructo cultural simbólico que relaciona a los hombres japoneses con la carne y a las mujeres con los vegetales. La identidad aparentemente no tiene una relación directa con la dieta, o no he sido capaz de descubrirla al indagar en los distintos artículos que se han publicado en la prensa internacional, por lo que la suposición principal del post (herbivorismo=vegetarianismo), aunque irresistiblemente intuitiva, podría ser errónea.