Las feministas atacan la idea de la mujer como ama de casa, madre y animadora. Lucharon por los derechos de las mujeres para ir a la escuela, participar en la educación superior, votar y participar en los asuntos públicos. Y continúan haciéndolo hoy. Pero, para mí, es como si solo lo estuvieran haciendo para las mujeres blancas. Critican sólo las malas ideas del hombre blanco. ¿Es esto en lo que se ha convertido el feminismo occidental? Surgió como un movimiento universal para defender los derechos de todas las mujeres, pero al abstenerse de condenar los terribles principios sostenidos por los hombres de color, por ejemplo la religión de los hombres de color fuera de la cultura occidental, el feminismo se ha convertido en una fuerza que sólo protege los derechos de las mujeres blancas.
- Ayaan Hirsi Ali
Full speech: DLS presents Ayaan Hirsi Ali from The Badger Herald on Vimeo.
24 comentarios:
No sé si comenzar a preocuparme por estar por completo de acuerdo con este post. Será la luna llena.
El esencialismo no se combate con esencialismo sino con más libertad.
Me estoy acordando de la liada que se ha montado con Ilham Moussaïd por ponerse un paño en la cabeza y la reacción feminista de "Ni putas ni sumisas". http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Feminista/velo/elpepusoc/20100221elpdmgrep_3/Tes
Aquelllos que (por islamismo, marxismo, etc.) consideran que un paño en la cabeza tiene un significado esencial positivo no deben ser ratificados con un significado esencial negativo: los paños son paños.
Qué comentario tan frívolo y que equiparación tan estúpida. Porque Ayaan Hirsi Ali no está hablando de paños en la cabeza, y de esencias puras, sino de hechos y prácticas que incluyen la pena capital para homosexuales, o la lapidación de las mujeres adúlteras. Está hablando de un choque de valores objetivo entre el integrismo religioso y los derechos univesales del hombre y la mujer.
Derechos universales del hombre y de la mujer? Otra vez el espíritu absoluto. Los derechos del hombre y de la mujer están en los códigos civiles, si no están ahí es que no existen.
Estas ideas de "derechos humanos" son un simple "desideratum" para esconder que -por trasuntos ideológicos que no vienen al caso- el sistema económico-productivo así es como funciona.
Discutible, claro; los derechos humanos son un "mito", de los pocos que quedan ya de la ilustración que oculta un realidad más sórdida. Y que creo que está fundamentado en un error, equiparar la naturaleza humana y la "esencia" del hombre. Esa esencia sería lo que tales derechos universales proclaman, y la naturaleza no es sino su biograma. Es un error, yo creo que intencionado. Esta esencia del hombre es a lo sumo dialéctica, en cuanto que es una meta a alcanzar y no una cualidad ontológica del ser humano. Sin embargo la diferencia no es baladí: si se considera que es una cualidad ontológica (como quien hereda una finca en el campo) sólo ha de preocuparse de aspectos técnicos-instrumentales para desarrollarla más armónicamente. Si se la considera como esencia dialéctica el asunto es más arduo, pues ahí es necesario justificar modelos, proponerlos y desarrollarlos, con el apriori de que el orden social los pueda asumir.
Usted mismo contradice ahora su primer comentario. ¿Acaso ignoraba entonces que Ayaan Hirsi Ali estaba fundamentando su crítica de la Sharia precisamente en la tradición ilustrada de los derechos humanos universales? ¿Cómo podía entonces estar "por completo de acuerdo"?
NO he dicho que Hirsi Ali hablase de paños en la cabeza. Tan sólo he señalado que el feminismo que SÍ combate los paños en la cabeza (como "Ni putas ni sumisas") corren el peligro de esencializar prendas de vestir al darles todavía más atributos simbólicos.
Por ejemplo, Celia Amorós ha dicho “El velo desindividualiza completamente a la mujer, la despersonaliza y representa un símbolo de la asignación estructural de la mujer al espacio privado”. Entiendo lo que quiere decir pero considero que tratar a una mujer (monja, musulmana o lo que sea) de manera "despersonalizada" por llevar velo no tiene porque ser inevitable. Al revés, considero que NO dar un tratamiento especial a aquellas personas que ostentan símbolos éticos o religiosos SÍ es una buena aspiración. Prescindimos así de su mitología y nos centramos en otros valores.
Otra cosa, los derechos humanos pueden ser vistos como "mito" de origen o de finalidad. Sea como sea yo no veo la necesidad de aceptar la mitologías (verdaderamente irracionales) de quienes no los asumen como válidos para encauzar relaciones sociales.
Pero es que aquí no estábamos hablando de cosas que ha dicho Celia Amorós, ni de "Ni putas ni sumisas", sino de una conferencia de Hirsi Ali, no sé si había dado cuenta.
En Occidente hemos tenido que luchar contra el conservadurismo oscurantista de las iglesias cristianas para poder avanzar en el respeto a los derechos fundamentales.
Ahora tenemos cada vez más inmigrantes de religión mahometana, un credo aún más retrógrado que el cristianismo, pero los relativistas culturales piensan que es de mal gusto criticar el islam. Nuestro problema es la abundancia de relativistas y la escasez de ilustrados.
Perdón,
donde dije
"ostentan símbolos éticos"
quería decir
"ostentan símbolos étNicos"
Hirsi Ali dice que el feminismo deriva en una especie de movimiento etnocéntrico. Bueno, yo me atrevería a matizar que surge de la Ilustración y que las tintas se podría cargar en un multicuralismo fuerte y no en el feminismo a la hora de defender a las mujeres no-blancas.
Bien. Matizo que estoy materialmente de acuerdo. Como escotista usted no tendría precio.
Rawandi: cuando dice que en occidente hemos tenido que luchar contra el "consevadurismo oscurantista", y que hacen falta más ilustrados y menos relativistas, ¿se refiere a Robespierre mandando a la guillotina a Lavoisier por contra-revolucionario o a Napoleón extendiendo la paz y las buenas costumbres? ¿O a los procesos de colonización del XIX que se hicieron en ambientes sumamente ilustrados? ¿Más ilustrados? ¿Pero alguien se cree ya lo del progreso indefinido o que la educación produce seres benignos, progresivos y pacíficos? EL nacionalismo se cura viajando, el neoliberalismo-neomalthusianismo pensando y el mito de la ilustración dedicándose un tiempo a la docencia.
La francesa Ilham Moussaïd aludida en el segundo comentario ha conseguido realizar la "hazaña" combinar en su cabeza de chorlito dos sistemas irracionales mutuamente incompatibles: el comunismo (¡a estas alturas!) y el mahometismo (¡a estas alturas!).
Está "materialmente" de acuerdo pero no "formalmente", supongo. ¿Cómo se come eso? ¿Es que hay alguna forma de entender el discurso de Hirsi Ali sin los principios ilustrados en los que se edifica?
Antes afirmaba que "los derechos humanos son un "mito", y que ocultaban nada menos que "un realidad más sórdida". Nada puede estar más lejos de la verdad en la intervención de Hirsi Ali, que presenta los hechos más desagradables en toda su crudeza ante una audiencia que, en muchos casos, ni siquiera tenía noticia de ellos.
En cuanto a su último mensaje. Mire, una cosa es que la ilustración haya engendrado dilemas y contradicciones, como los que describen Adorno y Horkheimer (que de todos modos no son "palabra de Dios", y además les quedó por escribir otro libro: "El rescate de la Ilustración"), y otra muy distinta protestar contrar el "mito" de la ilustración, como si pudiéramos arrojar tranquilamente al basurero de la historia sus hitos fundamentales (sus textos, sus declaraciones políticas, incluso sus guerras o revoluciones) o como si pudiéramos prescindir de ellos para detectar y combatir contra el oscurantismo del presente. Precisamente es el vínculo con la tradición ilustrada lo que más fortalece y justifica el discurso de Hirsi Ali.
Diablillo, tú y yo tenemos visiones muy distintas de la Ilustración. Para mí la Ilustración consiste en la defensa de la razón y de las libertades democráticas. No creo en el progreso indefinido (en eso creen los comunistas) ni en la mente humana como tabla rasa (también los comunistas creen en eso).
El deísta Robespierre era un hombre muy religioso que odiaba a los ateos. Fíjate si sería religioso que hasta inventó la "religión del Ser Supremo" y se la impuso a sus conciudadanos. El ritual de ese credo incluía la quema de un muñeco que representaba a los ateos.
Por supuesto, estoy de acuerdo con Eduardo y Rawandi. Aunque con Rawandi disiento en un pequeño detalle: no es cierto que el comunismo sea incompatible con el mahometismo. El “comunismo”, como tal, es compatible casi con cualquier cosa. El cura Mably defendió en el siglo XVIII una forma de comunismo --ausencia de propiedad privada, eliminación total del mercado, propiedad comunal de todos los bienes--, y al mismo tiempo una sociedad confesional cristiana con todos los valores propios del Antiguo Régimen: persecución y exterminio de los ateos y herejes, sometimiento total de las mujeres al varón, prohibición de las fábricas e industrias, imposición obligatoria de tareas agrícolas a toda la población, ejecuciones y mutilaciones en la plaza pública hasta por delitos menores, etc. El comunismo reaccionario y anti-ilustrado de Mably no se llevó a la práctica, aunque en el siglo XX hubo una forma de comunismo muy próximo al de Mably: el de los Khemeres Rojos de Pol Pot. También algunas formas de comunalismo o colectivismo islámico pueden considerarse comunistas. Por supuesto, ninguna de ellas es un comunismo marxista.
Respecto a los “derechos humanos”, la crítica que hizo Marx de los mismos parece confundirse a menudo con la que hizo Burke. La crítica de Marx a la Declaración de los derechos del Hombre y del Ciudadano no era un ataque a la Ilustración, sino una crítica de la contradicción existente en el hecho de que el lenguaje de los derechos humanos de la Revolución Francesa era el lenguaje en el que se expresaba la lucha de las clases explotadas, y al mismo tiempo el lenguaje con el que se enmascaraba la explotación. Marx señalaba que la abstracción casi etérea de los Derechos Humanos de la Asamblea Nacional no valía nada comparada con “la modesta Magna Charta de un día de trabajo limitado por ley”. Es decir, la jornada limitada de trabajo era precisamente la clase de derecho concreto que Marx oponía a los derechos universales abstractos de la Declaración (“todos los hombres son iguales”, “la libertad consiste en poder hacer todo aquello que no perjudique a otro”, “la ley es la expresión de la voluntad general”). La crítica de Marx es razonable porque la Declaración de la Asamblea Nacional Francesa no incluía ningún derecho social o laboral positivo. Pero ello no autoriza a considerar a Marx como un anti-ilustrado, porque Marx siempre fue un defensor a ultranza de la modernidad, de la universalidad de la razón y del papel revolucionario y progresista de la burguesía. El anticapitalismo de Marx era sumamente matizado: no era un anticapitalismo romántico como el de la izquierda postmarxista actual, mucho más influida por Adorno y Foucault.
La “Dialéctica de la Ilustración”, de Adorno y Horkheimer, es un libro bastante equivocado. Insistir en que los males de la Ilustración residen en haber privilegiado a la racionalidad instrumental no es sino la vieja cantinela romántica sobre los males de la tecnología y la ciencia moderna. El análisis de Adorno es muy abstracto, muy etéreo, muy alejado de la realidad (hasta el punto de que llega a decir prácticamente que Auschwitz fue una consecuencia del desarrollo tecnológico-científico de la modernidad).
Otro texto muy interesante sobre la crítica de Marx a la Declaración es La cuestión judía, donde se lamenta también de que los revolucionarios pretendan derribar el antiguo régimen sin abolir la propiedad privada. No es una crítica conservadora, pero a veces se ha vinculado el concepto de "alienación" precisamente con la nostalgia medieval del comunitarismo (Paul Johnson popularizó esta versión en su historia del siglo XX). El tema es muy complicado y tiene unas raíces históricas muy profundas, sobre todo si nos ponemos a investigar también las raices comunes del pensamiento socialista y del cristianismo (como hace Antonio Escohotado en Los enemigos del comercio).
Yo creo que las consecuencias del texto de Adorno y Horkheimer son, en general, bastante funestas. Ratzinger es hoy día uno de sus más ardientes seguidores. Lo cita en una de sus últimas encíclicas. Y esto no debe sorprender a nadie, porque una parte del pensamiento frankfurtiano sobrevive hoy justo en el bloque católico, aunque sea "dado la vuelta del revés".
http://seperderaneneltiempo.blogspot.com/2010/03/todo-lo-que-siempre-quiso-saber-sobre.html
Está claro que lo políticamente correcto supone un impedimento a la crítica de otras "culturas", como si el machismo más cerril fuera cultura. Pero incluso desde esas culturas hay paradojas como la de Wangari Maathai, premio Nobel de la Paz y feminista ¿?, que defiende la ablación forzosa. Apañaos vamos...
Cierto. Aunque su compromiso con la Ilustración era claro, Marx también se contradijo en no pocas ocasiones. En los artículos que escribió sobre la India en 1853 para el New York Daily Tribune, por ejemplo, dijo que el gobierno británico era "un instrumento inconsciente de la historia", que estaba provocando "una revolución fundamental en el estado social de Asia", que sacaría a los pueblos colonizados de su atraso milenario de despotismo oriental. De hecho, Marx esperaba que las máquinas de vapor y el libre comercio, al introducir en la India productos baratos de las industrias británicas, sobre todo de las textiles, derribara la estructura de las comunidades asiáticas, que con su "modo de existencia pasivo y estancado" (en palabras de Marx), constituían la base del despotismo oriental. De hecho, en los años 1840-50, Marx y Engels estaban entusiasmados con la expansión del libre comercio y d eun mercado mundial. De ahí la afirmación de Marx de que el gobierno colonial británico tenía una doble misión, "destructiva" y "regeneradora".
Y sí, es verdad que la Escuela de Frankfurt tiene hoy mucho predicamento en el pensamiento católico. El propio Juan Pablo II no dudaba en citar a Adorno para atribuir el Holocausto nazi a los "excesos de la razón". Hace poco, el nuncio apostólico en México, Monseñor Christophe Pierre, mencionaba la Dialéctica de la Ilustración en su homilía en un evento conmemorativo de Juan Pablo II. Dijo el Monseñor: "¿Cómo no recordar en este contexto el análisis con el que Horkheimer y Adorno (Dialectica de la Ilustración, 1994) trataron de explicarse el por qué la humanidad, en lugar de encaminarse hacia un estado verdaderamente humano, se hundía en un nuevo género de incultura?"
http://www.cem.org.mx/secciones/diocesis-y-prelaturas/974-homilia-del-sr-nuncio-apostolico-en-mexico-ser-mons-christophe-pierre-en-la-bendicion-e-inauguracion-del-areopago-juan-pablo-ii-.html
La intención de Adorno y Horkheimer no era la de dar alas al irracionalismo y el oscurantismo contemporáneos, pero de hecho la consecuencia ha sido ésa. La Dialéctica de la Ilustración es hoy uno de los libros de cabecera de todo irracionalista anti-ilustrado que se precie.
Respecto al asunto de este post, las contradicciones del feminismo postmarxista (foucaultiano, postmoderno, relativista, multiculturalista, etc.), muy bien expuestas por Ayaan Irsi Ali, hay que decir que tampoco la derecha católica ha hecho gran cosa por los derechos de las mujeres en el mundo islámico, más allá de declaraciones demagógicas. No recuerdo ninguna homilía o declaración pública de Juan Pablo II ni de Benedicto XVI, ni de ningún obispo o autoridad de la Iglesia, denunciando la situación de sometimiento y semiesclavitud de las mujeres en los países islámicos. Lo único que han hecho Juan Pablo II y Benedicto XVI ha sido lanzar exhortaciones al "respeto de la dignidad de las personas" y otras vacuidades semejantes, a las que se les puede y debe aplicar la misma crítica que Marx hizo de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, con más contundencia si cabe. Porque ese lenguaje utilizado por la Iglesia Católica es no sólo el lenguaje con el que se expresan las justas reivindicaciones de los sectores sociales oprimidos por el Islam, sino asimismo el lenguaje que las propias castas islamistas opresoras utilizan para justificar la opresión. Pues para las autoridades civiles y religiosas islámicas, el "respeto a la dignididad de la persona" se identifica con la aplicación rigurosa de la ley islámica.
Por eso, la lucha de mujeres como Ali en pro de los valores de la modernidad y contra la barbarie islamista es merecedora de la mayor admiración, por varios motivos: primero, porque tienen la razón de su parte; segundo, porque demuestran una inmensa valentía y coraje en la defensa de la razón; tercero, porque su lucha carece prácticamente de apoyos. Incluso, no es infrecuente que en medios conservadores católicos se tache despectivamente de "izquierdistas", "laicistas", "rojas", "radicales", etc., a las mujeres de países islámicos que se juegan la vida para obtener los mismos derechos que las mujeres católicas y blancas tienen en Occidente.
Y por eso el cinismo de algunos comentaristas que aquí han atacado los conceptos mismos de "Ilustración", "modernidad" y "derechos humanos", ante ejemplos como el de Ayaan Hirsi Ali, no puede recibir otro calificativo más que el de "abyecto".
En esta página se encuentran algunos de los artículos que Marx escribió en el New York Daily Tribune.
http://www.marxists.org/archive/marx/works/subject/newspapers/new-york-tribune.htm
Los leeré poco a poco. Me parece muy interesante y justo que Marx valorase la doble función "destructiva" y "regeneradora" del Imperio británico. Siempre me ha rechinado el empeño de considerar al imperio británico un imperio exclusivamente depredador.
No conocia el romance frankfurtiano de Wojtila, aunque no es de extrañar, puesto que es probable que el mismo Ratzinger estuviera detrás de muchos de estos discurso. Coincido en que la "Dialéctica" es hoy en día una referencia de primera categoría para el penasmiento antilustrado. Cuando lo estudiaba en la facultad, los profesores (muchos de ellos teólogos) ya tenían una opinión marcadamente frankfurtiana y se citaba la Dialéctica en contraste con el positivismo, que los teólogos consideraban algo así como poco sofisticado y "corto de miras" (parcialmente podría ser así, pero por motivos completamente distintos a los que se argumentaban). A mí todo aquello ya me parecía muy sospechoso y los años han confirmado y ampliado las sospechas.
Para quien le interese, tres citas concretas de Ratzinger y Bueno
Spe Salvi:
"En el siglo XX, Theodor W. Adorno expresó de manera drástica la incertidumbre de la fe en el progreso: el progreso, visto de cerca, sería el progreso que va de la honda a la superbomba. Ahora bien, éste es de hecho un aspecto del progreso que no se debe disimular. Dicho de otro modo: la ambigüedad del progreso resulta evidente. Indudablemente, ofrece nuevas posibilidades para el bien, pero también abre posibilidades abismales para el mal, posibilidades que antes no existían. Todos nosotros hemos sido testigos de cómo el progreso, en manos equivocadas, puede convertirse, y se ha convertido de hecho, en un progreso terrible en el mal. Si el progreso técnico no se corresponde con un progreso en la formación ética del hombre, con el crecimiento del hombre interior (cf. Ef 3,16; 2 Co 4,16), no es un progreso sino una amenaza para el hombre y para el mundo."
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20071130_spe-salvi_sp.html
Gustavo Bueno, La fe del ateo:
"A veces el fundamentalismo científico "racionalista", en forma de ateísmo, se presenta como la condición previa, necesaria e incluso suficiente, para dar lugar al desarrollo de los pueblos, haciendo responsable a la religión (generalmente dicha en general) del atraso y de la barbarie de las sociedades. Se trata de una ingenuidad puramente idealista, propia de la época de la Ilustración del siglo XVIII, a la que ya se enfrentaron, no sólo los filósofos cristianos tradicionales, sino también la filosofía positivista de Comte, el marxismo (y especialmente Lenin) y otras corrientes críticas, como pueda serlo la Escuela de Frankfurt que, a través de Horkheimer y Adorno, renovó en el siglo XX la crítica a la Ilustración."
Caritas in veritate:
"La violencia frena el desarrollo auténtico e impide la evolución de los pueblos hacia un mayor bienestar socioeconómico y espiritual. Esto ocurre especialmente con el terrorismo de inspiración fundamentalista, que causa dolor, devastación y muerte, bloquea el diálogo entre las naciones y desvía grandes recursos de su empleo pacífico y civil. No obstante, se ha de añadir que, además del fanatismo religioso que impide el ejercicio del derecho a la libertad de religión en algunos ambientes, también la promoción programada de la indiferencia religiosa o del ateísmo práctico por parte de muchos países contrasta con las necesidades del desarrollo de los pueblos, sustrayéndoles bienes espirituales y humanos.
(...)
en el lacisimo y en el fundamentalismo se pierde la posibilidad de un diálogo fecundo y de una provechosa colaboración entre la razón y la fe religiosa."
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate_sp.html
La querencia de Wojtila por el pensamiento de Adorno es explicada por el político ultracatólico italiano Rocco Butiglione, presidente de UDC y vicepresidente de la Cámara de Diputados, en su libro Karol Wojtila: The thought of the man who became John Paul II. Este libro está parcialmente disponible en google:
http://books.google.es/books?id=aDijraz1ocAC&pg=PA11&lpg=PA11&dq=wojtyla+on+adorno&source=bl&ots=OGvjgZSuPk&sig=NdSxerMljwkPoTxIE0K5ixolpvg&hl=es&ei=DYmVS8HJLIee4Qah5cCZDQ&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=4&ved=0CBkQ6AEwAw#v=onepage&q=wojtyla%20on%20adorno&f=false
En la página 11, Buttiglione escribe: "La pregunta de Adorno -si es posible aún, después de Auschwitz, no sólo si es posible hacer filosfía, sino si es posible ser humano- no ha recibido ninguna respuesta en la cultura contemporánea. No obstante, Juan Pablo II la ha retomado, implícitamente, en su encícilica Redemptor Hominisy en segundo lugar, explícitamente, en la homilía de la Misa celebrada en la plaza de Brzezinska, ante el campo de concentración de Trebllinka".
Pág. 12: "Desde el comienzo, en su homilía dedicada a la figura de Fr. Kolbe, Juan Pablo II acepta el juicio de Adorno sobre el significado de Auschwitz para nuestra época, aunque lo invierte".
Buttiglione, ex-Ministro y aliado de Berlusconi, cita frecuentemente a lo largo de su libro a la Escuela de Frankfurt y a sus similitudes con el pensamiento de Juan Pablo II.
Realmente ilustrativo.
Otro que gusta mucho al Papa es Kolakowski. Por lo menos a Juan Pablo II. De hecho se acuño para Kolakowski la bizarra categoría de "izquierda woytiliniana".
Sobre la posición de Ratzinger creo que ya lo habeís dicho todo.
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