Aprovechando la oleada de infantilismo e irracionalismo folklórico que rodea estas fechas, Josef Ratzinger ha culminado hoy una misa en Roma criticando lo que llama "autosuficiencia" de la ciencia (hablaremos de esto mañana) y ensalzando a los legendarios "reyes magos" como "sabios" y "modelos de los auténticos buscadores de la verdad". Queda otra vez en evidencia que las religiones aparentemente "superiores" nunca terminan de liberarse de la magia, aunque las palabras del Papa se pueden interpretar simultáneamente como una justificación velada de la astrología y como un intento de los sacerdotes de subordinar el poder de los magos, de los astrólogos (y en último término, de los científicos) que "no se avergonzaron de pedir instrucciones a los jefes religiosos de Judea para llegar a Belén".
Este estrambótico discurso del monarca y sacerdote no es una inocente reivindicación de una leyenda piadosa, es un manifiesto teocrático contra la libertad de la ciencia. Ratzinger sabe perfectamente que el mundo científico, culto y secularizado no sólo no cree en los RR.MM -más que a título de celebración folklórica-, sino que tampoco necesita consultar a los "jefes religiosos" para alcanzar sus objetivos, lo que naturalmente es un motivo de consternación en el Vaticano.
31 comentarios:
Me parece muy bien que los católicos os quejéis de los desatinos del Papa, la Iglesia hay que cambiarla desde dentro ;)
A este paso, algunos exigirán que El Vaticano apruebe los libros de texto de las asignaturas de ciencias en los colegios e institutos como signo de respeto y deferencia a la civilización occidental.
¿Infantilismo e irracionalismo folclórico?, ¿eso es todo lo que ves en la Navidad o en los Reyes Magos?
Lo que ha dicho el Papa me parece muy sensato, es algo que deberíamos aplicarnos todos; no es ningún manifiesto teocrático contra nada, y menos una justificación de la astrología. Y me parece que al Papa actual no le preocupa mucho que los cintíficos no le consulten.
Entérate, no estamos en el siglo XVIII, ni nosotros ni la Iglesia. A ver si terminas de digerir los turrones, que creo que no te han sentado bien :P
¿eso es todo lo que ves en la Navidad o en los Reyes Magos?
La Navidad es más que eso: son cinco días desperdiciados en plena crisis, que tiene que costear cada empresario de su bolsillo. La seguridad social se paga completita, aunque tus empleados curren medio mes. Ah, y todo para celebrar hechos imaginarios ocurridos en la vida de unos seres imaginarios.
Entérate, no estamos en el siglo XVIII
Entérate tú de que estamos en algo llamado "realidad", en la que los billetes de euros no brotan de los árboles ni te los trae el niño Jesús.
Claro que la iglesia no está en el siglo XVIII, esa es una época demasiado avanzada para esta majadería sobre los reyes magos.
Hombre, los Reyes Magos tienen una evidente ventaja sobre el resto de la tradición cristiana: a partir de determinada edad, la mayoría de la gente deja de creer en ellos.
¿Y Papa Noel? ¿Qué extrañas lecciones se podrán sacar sobre la relación entre ciencia, fe y Papa Noel?
¿El efecto "espectador", quizás? Una multitud, en una calle concurrida, se comporta como un fluido viscoso. De repente, un idiota se pone a mirar a un punto de la fachada de un edificio, y poco a poco, consigue que el fluido cristalice, y que una mayoría de idiotas mire al mismo punto.
(que esto, de paso, sirva como contraejemplo de la "demostración" que leí el otro día del harrismo-marvinismo, basada en analogías entre la peña y los gases)
Tener 5 días de vacaciones en éstas fechas no es un crimen y no sé qué quieres decir con que los costean los empresarios. ¿Cuáles? A muchos comerciantes les vienen muy bien.
Las vacaciones y las pagas de los trabajadores en Navidad se pactan. Existe un número fijo de días de vacaciones que se reparten a lo largo del año. Y un salario anual que los empresarios pactan con los representantes de los trabajadores, y generalmente estos últimos elijen la doble paga de Navidad y Julio.
Si tu no quieres celebrar hechos imaginarios en Navidad díselo a tu jefe, igual es comprensivo y te deja trabajar. O ¿es que quieres prohibir que lo que todos celebremos en éstos días sea la Navidad?
Yo ya vivo la realidad, no tengo porqué vivir según tus ideas y creencias.
Veo que igual que muchos ateos practicantes intentas imponer tu propia y exclusiva visión político-religiosa al resto de la sociedad, nos guste o no; y tratas de disfrazar esta imposición (señal de intolerancia y de falta de respeto) de exigencia de unos justos derechos. Disfrazas de racionalidad lo que no lo es.
Creo que es una moda entre muchos hijos de papá que no saben qué hacer con su conciencia social y política, no me la vendas ni como radicalidad ni como progresismo.
Y vete a estudiar, nene, que aún tienes mucho que aprender...
Es algo extraño que la conversación se desplace desde la estrafalaria comparación papal entre la magia y la ciencia, hasta la libertad sindical.
Ante ese capitalismo desalmado, ese capitalismo sin fiestas de guardar, y sin conciencia social, me viene a la mente la famosa frase de Marx: "La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón".
no me la vendas ni como radicalidad ni como progresismo
¿Progre, moi? Ja, ja... Nenita (correspondo al apelativo), el jefe soy yo, y el dueño del negocio, y los salarios de mis empleados tengo que pagarlos completitos, junto con la seguridad social de ZP, aunque se pasen el mes tocándose el bolo.
¿es que quieres prohibir que lo que todos celebremos en éstos días sea la Navidad?
No, lo que no quiero es que me obliguen a pagarle el salario a una señorita que se coge el día libre porque es el natalicio de Clark Kent o el aniversario de la boda de Peter Parker. Los caprichitos y las supersticiones, que cada cual se las pague de su bolsillo. Y veríamos entonces cuánto duraba la tontería.
Por cierto, baby, ¿entonces estás de acuerdo también con que Mojamé pare cinco veces al día, se lave las patas, estire la alfombra, apunte con el culo a la Meca y se ponga a rezar a su Ser Imaginario preferido en tiempo de trabajo?
"La Iglesia Católica ha dado más apoyo financiero y social al estudio de la astronomía por más de seis centurias, que ninguna otra institución en el mismo tiempo, y, probablemente, que todas las instituciones juntas; esto ha sido desde la Baja Edad Media hasta la Ilustración".
Con esta afirmación contundente, J.L Heilbron comienza su libro sobre el uso de las catedrales como observatorios de astronomía (The Sun in the Church. Cathedrals as Solar Observatories. Harvard University Press, 1999).
http://www.corazones.org/apologetica/practicas/astrologia.htm
La Iglesia Católica ante la astrología.
Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone "desvelan" el porvenir.[45] La consulta de horóscopo, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a "mediums" encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios. -Catecismo de la Iglesia Católica #2116:
Desde el principio los cristianos comprendieron que Jesús es el Camino, La Verdad y La Vida. Una vez encontrado, no se puede retornar a la dependencia en la superstición, en los espíritus o en las fuerzas del mundo.
San Pablo:
"Mas, ahora que habéis conocido a Dios, o mejor, que él os ha conocido, ¿cómo retornáis a esos elementos sin fuerza ni valor, a los cuales queréis volver a servir de nuevo? Andáis observando los días, los meses, las estaciones, los años. Me hacéis temer no haya sido en vano todo mi afán por vosotros." -Gálatas 4,9-11, ver también Rom 8,38; Col 1,16, 2,8,20.
Los Padres (Tertuliano, Agustín y otros) denunciaron las predicciones astrológicas, a menudo identificándolas como demoníacas. San Agustín (m.430) acusó la astrología en su tratado La Ciudad de Dios, por ser un sistema fatalista que niega la libertad humana.
El influjo del Islam en la filosofía medieval europea trajo consigo algo de apertura a la astrología. El Papa Inocente VIII condenó enérgicamente la astrología. Hubo papas (Julio II, Pablo III, León X) que permitieron el uso de signos astrológicos pero no enseñaron falsa doctrina al respecto.
La Reforma protestante estuvo dividida ante la astrología.
http://www.teologoresponde.com.ar/respuesta.asp?id=383
Es verdad, y nadie podrá negarlo, que los astros ejercen algún tipo de influencia sobre las realidades del mundo, incluido el hombre: ¿quién no nota los efectos que producen los cambios de estaciones y condiciones meteorológicas, no sólo sobre las realidades materiales (como las mareas) sino sobre el humor, los estados anímicos y la misma salud humana? Por eso, Santo Tomás admite cierto influjo de los astros sobre la parte corpórea del hombre (en cuanto todo el universo se influye mutuamente), y, consecuente e indirectamente, sobre sus sentidos corporales (imaginación, memoria, instintos)[3]. Pero de ningún modo pueden servir para predecir los actos futuros libres de los hombres, puesto que sólo puede predecirse el futuro a partir de un hecho concreto, siempre y cuando el evento futuro se encuentre en este hecho o realidad presente como el efecto en su causa; y los hechos futuros de los hombres no son efecto de los movimientos o posiciones astrales. A lo sumo, como indica agudamente el mismo Santo Tomás, podría conjeturarse aquello que con mayor probabilidad harán algunos hombres basándonos en la experiencia que nos dice que la mayoría de los mortales se deja llevar de sus estados anímicos y de sus disposiciones corporales; en tal sentido, si conociéramos la influencia que algún astro o estación climática ejercerá sobre los cuerpos en tal fecha, podríamos también conjeturar cómo obrarían aquellos que se dejen llevar por tales estados[4].
La Iglesia ha hablado sobre este tema desde antiguo condenando la creencia en la astrología, por ejemplo el Concilio de Toledo del año 400[5], o el Concilio de Braga del 561[6]. El juicio del Magisterio de la Iglesia puede resumirse en lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica: 'Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone 'desvelan' el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a 'mediums' encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios'[7].
Todo género de adivinación, en definitiva, nace de la falta de fe en el Dios verdadero; y es el castigo del abandono de la auténtica fe. Por eso, en uno de sus cuentos escribía Chesterton: 'La gente no vacila en tragarse cualquier opinión no comprobada sobre cualquier cosa... Y esto lleva el nombre de superstición... Es el primer paso con que se tropieza cuando no se cree en Dios: se pierde el sentido común y se dejan de ver las cosas como son en realidad. Cualquier cosa que opine el menos autorizado afirmando que se trata de algo profundo, basta para que se propague indefinidamente como una pesadilla. Un perro resulta entonces una predicción; un gato negro un misterio, un cerdo una cábala, un insecto una insignia, resucitando con ello el politeísmo del viejo Egipto y de la antigua India... y todo ello por temor a tres palabras: SE HIZO HOMBRE'.
Alfonso, creo que si no tienes capacidad para hacer síntesis originales y ceñidas al post, lo mejor es que abras tu propio blog y no emplees este simplemente parar cortar & pegar.
Eduardo acepto tú crítica pero si puse estos textos, con sus correspondientes direcciones Web, fue por su claridad expositiva y por el hecho de que los autores eran y son sacerdotes de reconocida fidelidad al magisterio.
Juan Carlos Álvarez, te equivocas, la iglesia renancetista considero a la astrología una falsa ciencia; y en eso solo seguía la tradición .el papa Gregorio XIII promulgo una bula en 1585 contra la astrología. Confundes el interés del renacimiento por el hermetismo alejandrino del siglo III con la credulidad .Debo señalar que fue gracias a la Iglesia como la ciencia se separo de la superstición; en los siglos III-IV la ciencia alejandrina había degenerado en la alquimia, la magia y en el neoplatonismo. Proliferaban charlatanes como Porfirio y JámbLico; la decadencia era tal que Teon, padre de Hypatia, malgasto su talento en escribir libros sobre ridículos sistemas mánticos: sobre las señales del cielo, la observación de las aves y el graznido de los cuervos, sobre la salida del can (constelación)… por cierto quienes si fueron crédulos con la astrología fueron científicos de la talla de Kepler y Newton.
Este tema es un poco confuso y el imperativo apologético de contar una historia blanca de las relaciones entre iglesia y ciencia sólo contribuye a enturbiarlo más.
Porque, como señala Juan Carlos, uno puede encontrar testimonios tradicionales contradictorios, por ejemplo sobre la validez de la astrología como ciencia, desde Aquino hasta Benedicto XVI.
Sobre todo, la magia, la alquimia y el neoplatonismo no se pueden tachar sin más como comportamientos históricamente "supersticiosos", contrapuestos a una iglesia racionalista. Esta es una imagen completamente fantasiosa e irreal. Al contrario, el neoplatonismo, el hermetismo, y la alquimia, configuraron una parte significativa del weltenschaaung renacentista que puso las bases de la ciencia moderna (es sabida la influencia del neoplatonismo en la hipótesis heliocéntrica), y esto en buena parte contra las tendencias escleróticas de la escolástica cristiana. Los neoplatónicos del renacimiento también eran "cristianos", pero lo eran de otro modo, y a veces rozando la herejía (no hace falta poner ejeplos). Otra cosa es que, hoy en día, la alquimia y la magia no sean ciencias aceptables.
Desde luego, la alquimia y la astrología, consideradas históricamente, han hecho bastante más por la ciencia que la mariología o la doctrina de la trinidad.
Freman. Mi familia (poseedora de algunos pequeños comercios) ingresa en esos días el doble que en muchos meses. Me parece que la estructura empresarial de España es más diversa que lo que afirmas.
Por otro lado, el mundo a-religioso que algunas veces leo aquí tiene una característica muy definida: es feo, muy feo.
Para la próxima vez, si es posible, procurad ahorraros esto de poner adjetivos gratuitos o calificaciones personales.
Mi familia [...] ingresa en esos días el doble
Claro. Nos parecemos más a Grecia y Portugal que a Gran Bretaña o Alemania: somos los camareros de Europa. Y alguien se extraña luego cuando contamos nuestros premios Nobel.
Sr. Freman... ¿Esta usted despreciando a los tenderos? ¿Poseer un comercio textil, bien llevado y excelentemente especializado es negativo? Creo que la soberbia es mala consejera empresarial y personal.
¿Esta usted despreciando a los tenderos?
Hombre, líbreme San Hayek de ello. Pero cuando se trata de comercio extraprotegido por decreto ley, como que no lo veo muy liberal...
Yo, sinceramente, prefiero El Corte Inglés a la tienda del barrio: abren más días, me dejan devolver lo comprado, la oferta es más amplia y generalmente tienen un inventario más grande, por lo que no tengo que comprar a ciegas.
Hace dos semanas, fui a comprar el relleno de una funda nórdica a la tienda del barrio. Me dijeron que me la pedían por encargo y me la traían en una semana. En el malvado Carrefour, las había de cuatro tipos diferentes...
Dice Freman:
Pero como se trata de comercio extraprotegido por la ley...
Respondo:
Eso es simplemente falso. El resto es simple opción personal. Es lo bueno del mercado.
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