Según Champagne y Mashoodth (2009) (PDF) hoy es imprescindible situar el viejo debate sobre "naturaleza y cultura" en el contexto de la epigenética y de los estudios sobre genes y ambiente. En la misma línea, Raizada y Kishiyama (2009) concluyen que "aunque nuestros genes siguen siendo los mismo, la expresión de tales genes, es decir, si estos genes son encendidos o no, es algo que está fuertemente influído por el ambiente a lo largo de la vida. De hecho, la activación y la desactivación de los genes en el interior de los nucleos de las neuronas es precisamente la senda por la que el ambiente produce cambios a largo plazo en nuestras sinapsis durante el aprendizaje".
La relación entre desarrollo cognitivo y status socioeconómico es una de las áreas más prometedoras en los estudios G X E, aunque Raizada y Kishiyama se lamentan por la escasez de estudios neurales en este campo. En realidad esta situación es bastante escandalosa, teniendo en cuenta las grandes inversiones que se dan en otras áreas más afortunadas de la neurociencia cognitiva y que, de hecho, ya es posible intervenir con cierto éxito en los entornos cognitivos de los niños con bajo status socioeconómico. El concurso de la neurociencia cognitiva y de estudios longitudinales es indispensable para conocer las bases neurales que permiten mejoras cognitivas duraderas en los niños, pero que no son apreciables de forma inmediata.
"Abolir" la herencia, como hemos discutido otras veces, es imposible y utópico. La herencia biológica es simplemente un hecho natural por el que los progenitores pasan una combinación de sus genes a su descendencia. Lo que sí es posible es intervenir en ciertas circunstancias -siempre siguiendo criterios científicos- para crear un marco social más igualitario y más saludable, empezando por la educación infantil.
1 comentarios:
Hola Eduardo:
En su día no reparé en esta entrada y hoy, gracias a Kikollan, he llegado hasta aquí.
El asunto que tratas aquí tiene el máximo interés y la máxima importancia, porque, aparte del interés intrínseco de la cuestión, tiene un evidente interés aplicado. Con estos fenómenos epigenéticos están relacionadas las conclusiones del último informe Marmott, en el que se constata la gran incidencia que tiene el status socioeconómico en el IQ y estado general de los individuos. Como es lógico, esa incidencia es máxima durante los años primeros de la vida.
Muy interesante!
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