lunes 28 de diciembre de 2009

¿Es Richard Dawkins un buen embajador del evolucionismo?

La fuerte posición naturalista en favor de la teoría de la evolución y lo que a veces se designa peyorativamente como "ateísmo agresivo" ha puesto a Richard Dawkins muchas veces delante de feroces críticas que cuestionan su papel como representante público de la ciencia. Lo que es más interesante, algunas de estos reproches no proceden ya del mundo extracientífico, sino de los colegas. Michael Ruse (el autor de un ensayo tan interesante como La revolución darwiniana -PDF-), pongamos por caso, publicó un incendiario comentario en The Guardian en el que afirmaba sentirse "avergonzado" por ser ateo y evolucionista como Dawkins.  

Algunos de estos tópicos los ha recogido hace poco el blog Neuroanthropology, cuyo autor considera que Dawkins "está equivocado empíricamente" al afirmar que "es imposible creer en Dios y en la teoría de la evolución al mismo tiempo".

El problema es que la compatibilidad de la teoría de la evolución darwiniana con las creencias religiosas y el teísmo no es una cuestión sociológica o psicológica, sino filosófica (o incluso científica) y que en consecuencia debe situarse en el terreno dialéctico adecuado, reunido últimamente bajo el título de "acomodacionismo" (para mayores detalles es recomendable leer el blog de Jerry Coyne o este post reciente de Paleofreak en español).  No hay ninguna contradicción "empírica" (sociológica o psicológica) entre ser evolucionista y ser creyente, incluso si se consideran ideas contradictorias. Simplemente, Dawkins ha tomado un partido nítido e irreprochable por la crítica del compatibilismo, mientras que otros autores (como Francisco J. Ayala, uno de nuestros más distinguidos científicos) lo ha hecho por el partido opuesto, de un modo igualmente lícito. Dawkins no afirma que los teístas evolucionistas no puedan existir empíricamente, sino algo muy diferente: que están equivocados.

Uno de sus últimos libros, The greatest show on earth: The evidence for evolution, es de todos modos un ejemplo de que es posible afrontar un tratamiento riguroso sobre las "evidencias" de la evolución, al margen de los problemas del teísmo, el naturalismo o la teodicea que salpican otros libros y polémicas públicas.

Incluso aunque Dawkins resultara estar equivocado en "detalles cruciales" de la teoría de la evolución (la hipótesis del gen egoísta ha sido retada por los proponentes de la selección de grupo, y la memética por la neurofilosofía), su contribución a la comprensión pública de la ciencia no puede ser menospreciada por simples detalles del carácter o diferencias sobre la "sensibilidad" que debe adoptar la diplomacia científica.

42 comentarios:

El Replicador de Sueños dijo...

Totalmente de acuerdo con este post, Eduardo. Comentaba el otro día en otro blog, sobre ese mismo ataque a Dawkins por sus formas o su postura agresiva proveniente de, no sólo detractores irreconciliables, si no también colegas, cuando lo que necesita la humanidad promedio, es dar el primer paso hacia el pensamiento crítico, y para eso Dawkins es muy bueno. El tipo es como un mix entre Sagan y Dr. House, es genial.
Personalmente opino que, por un lado, evolución y religión SI son compatibles, ya que la segunda es consecuencia colateral de la primera.
Por otro, si Dawkins no llegara a tener razón, creo que estaría muy cerca, ya que la teoría de la evolución y la creencia religiosa definitivamente NO son compatibles al menos de la manera en que las religiones están representadas, entendidas, interpretadas ahora. El dios como gran hermano es una idea empíricamente ridícula.

saludos y buen año!

Facundo

Eduardo dijo...

Confunden constantemente agresividad con vehemencia, lo que no sé si debería sorprender es que esta confusión se difunda en la misma comunidad científica. Como si un científico no pudiera ser un ateo público, o como si no pudiera tener una postura vehemente y crítica contra el acomodacionismo. Ruse y otros se han confundido de enemigo.

Sr Cincuentón dijo...

La teorìa de la evoluciòn es tan solo "un golpe más" al discurso religioso. Creo que es un error pedir a esta BIEN COMPROBADA CUESTION que lleve un rol preponderante en la lucha contra las supersticiones vigentes. No veo porquè quienes han mantenido su fé sin mella cuando se probó que la tierra no era el centro del sistema solar y que el universo no se creó en 7 días y una larga lista de etc deberían conmoverse por otra teorìa más ...

¡Aceptemos de una vez que la decisión de ser religioso tiene más que ver con las emociones y las costumbres que con los razonamientos!

eduardo blasina dijo...

Respecto a la solidez y honestidad de sus posturas creo que no hay dudas. Respecto a la conveniencia táctica de las mismas, tal vez haya espacio para la polémica. En cualquier caso, prefiero su opinión directa y clara. Evolución y monoteísmo son incompatibles y las evidencias están de un solo lado.
Salud

@ivalladt dijo...

Vamos a ver. Yo he terminado de leer The Greatest Show on Earth y puedo asegurar que ya cuando sólo llevaba 100 páginas nunca he aprendido tantas cosas, y cosas tan bonitas, leyendo un libro. Es una auténtica enciclopedia sobre la obra de la naturaleza. Y, siguiendo el ejemplo de Darwin, no hay una sola línea dedicada a la teología ni a la metafísica. Es ciencia pura. En muchos sentidos es la antítesis de The God Delusion. Hay quejas por supuesto sobre la actuación de las negacionistas, pero en lo sustancial se reducen al epílogo y quedan así de alguna forma fuera del libro. Hay que ser muy mezquino para criticar este libro desde el punto de vista de la religiosidad porque no hay ateísmo por ninguna parte, sólo racionalismo puro.

Juan Carlos dijo...

Totalmente de acuerdo con el post, y con lo señalado por Eduardo y @ivalladt. En efecto, Michael Ruse y otros parecen caer en el mismo razonamiento infundado que Dawkins ha criticado una y otra vez: pensar que la religión es el único ámbito humano que debe ser inmune a toda crítica, que la religión debe estar totalmente blindada aun contra el más leve cuestionamiento público. Otra falacia en la que a menudo caen los críticos de Dawkins (sobre todo los religiosos) es confundir la crítica a las ideas o creencias con un ataque contra las personas, algo que Dawkins se esfuerza por evitar con una educación exquisita, casi versallesca.

Tiene razón Eduardo: hay gente que confunde la agresividad con la vehemencia, e incluso con la simple claridad y seguridad en la expresión. Pero, en todos los debates que Dawkins ha tenido con creyentes (y han sido unos cuantos), jamás se le ha visto perder la compostura en ningún momento, ni faltar al respeto al adversario, ni siquiera alzar la voz. Incluso cuando algún creyente comparaba a los ateos con Hitler, o cuando el reverendo Ted Haggard insultó y amenazó a Dawkins durante la grabación de su documental 'The Root of All Evil", Dawkins ni se inmutó. Realmente, el profesor Dawkins es un ciudadanos estoico. Es uno de los mejores embajadores que el evolucionismo podría tener.

juan4 dijo...

R. Dawkins puede ser un buen embajador del evolucionismo, no me cabe la menor duda. Otra cosa es que sea un buen embajador del acercarse científicamente a la religión; tampoco me cabe la menor duda: no lo es. ¿Cómo lo va a ser? Dawkins conoce la evolución, pero no la religión. Siempre resulta demasiado “interpretativo”, pero de lo primero sabe, de lo segundo, no sé por qué, habla. Su “egoísta gen” no me pareció tan “egoísta” y, si no recuerdo mal (lo leí hace tiempo), advertía sobre ello en varias ocasiones. Sus intervenciones sobre religión son muy pobres siempre; especialmente las más publicitadas.

Considero un poco injusto que, por haberle dado un “buen” día por hablar de religión, se pueda poner en cuestión su carrera científica, pero... así es la vida.

El de la religión es un terreno muy resbaladizo; si no andas con pies de plomo te das unos patinazos tremendos. Y afirmar que los “acomodacionistas” están equivocados no es precisamente andar con pies de plomo. Afirmar que están en lo cierto tampoco se puede, pero ¿por qué Dawkins usa algo de “plomo” para hablar de genes y nada para hablar de religión? ¡Y si sólo fuera Dawkins...!

Salud

Juan Carlos Alonso dijo...

En mi opinión hoy Dawkins no solo es un buen embajador sino que es uno muy bueno, y hasta me arriesgaría a decir que es de los "imprescindibles".Coincido plenamente con Eduardo cuando dice "confunden agresion con vehemencia", si el tono de su discurso a veces resulta para algunos áspero es porque el momento y las circunstancias lo requieren. Si a alguien lo tienen que despertar para irse a trabajar no es lo más conveniente hacerlo con una cancion de cuna (sobre todo cuando se hace tarde).
En cuestiones de comunicación para acercar ciencia al gran público y si...casi todos preferimos el estilo genial y unico de Carl Sagan, mucho mas digerible incluso para los que no piensan igual, pero hoy el carisma y la ironía de Dawkins son necesarias. Por ejemplo en las propias palabras de él ¿cómo se le puede decir algo a S.J. Gould, siendo una persona tan buena y querible por todos? Bueno uds saben muy bien como se lo podía decir igual.
En cuanto al aspecto del ámbito científico quien critica su tono agresivo que no sea hipócrita o sensiblero por favor ,si a la hora de defender una teoria un científico no tiene nada que envidiarle a las declaraciones previas a una pelea que hacía Muhammad Alí...

Ah y el dios funcional de cualquier religion conocida no es compatible con la evolucion..ahora si queremos llamarle dios a cuualquier otra cosa, ahi puede ser... no lo sé

Aprovecho este comentario para desearles a todos un buen año a todos !!

Freman dijo...

"The Greatest Show..." es el primer libro que he comprado para mi flamante Kindle.

Paraoidium dijo...

De acuerdo con la conclusión. Dawkins no resulta el mejor embajador, pero sí es un gran pionero.

@ivalladt dijo...

juan4 ese es un tópico que por desgracia para los aficionados a la teología no resulta ser cierto. Encontrarás a más gente que ha leído la Biblia entre los que la critican que entre los que creen que la siguen como guía moral.

juan4 dijo...

@ivalladt, de acuerdo con lo de la Biblia, pero no entiendo la primera parte de tu mensaje... no consigo relacionarle con el mío. ¿A qué "tópico" te refieres? Lo pregunto con total inocencia. Y ya es 29 por mi reloj.

Salud

El Perpetrador dijo...

Buenas, perdón por interrumpir, pero ya que todos estáis tan de acuerdo en encumbrar a Dawkins, vengo a dar un poco de contrapunto, con permiso.

Creo que el evolucionismo es cierto en esencia y que no hay tal cosa como un diseño inteligente, pero personalmente, Dawkins me caído siempre mal desde que abrí un libro suyo por azar en una librería y tras leer medio párrafo no había encontrado más que hiel contra la religión. Lo cerré inmediatamente pensando "este autor no es serio". Poco después conocí su teoría memética, que me parece una valiente chorrada, propia de alguien que, no siendo capaz de avanzar en su campo intelectual, se forja un subcampo hecho a medida. En último lugar, le vi en un documental sobre el diseño inteligente asegurando que lo mejor era obviar a esos tipos porque lo contrario significaría considerarles científicos, cuando lo que debería hacer es escribir un libro contrarrefutando punto por punto las tesis del diseño y con pruebas. Y lo del bus ateo me pareció provocador y tocapelotas, sin más.

Creo que es fácil estar de acuerdo en que cada uno de sus pensamientos sobre las personas religiosas convergen en considerarlas a todas tristes estúpidos que entorpecen el desarrollo de la gloriosa ciencia. No me parece una postura ni compleja ni sutil ni prudente, máxime habiendo científicos de la talla de Newton, Einstein, Planck o Schrödinger que valoraban o, en el peor de los casos, respetaban todo lo que concernía a los sentimientos religiosos. Además que sus objeciones más racionales a la religión son falsas, como cuando dice que en un tiempo era un valor adaptativo ser religioso pero ya no; debería notar cómo en su país los musulmanes le comen terreno a sus compatriotas precisamente por estar más re-ligados entre sí y en torno a una fe sólida.

Comprendo que muchos de sus colegas estén preocupados con su actitud, puesto que donde se nota odio no puede haber buena ciencia. A mí no se me ocurriría poner a caer de un burro al concepto de evolucionismo por el hecho de que lo defiendan X tipos francamente mejorables, como Dawkins.

Por cierto que, aunque yo no sea compatibilista en el sentido clásico, no veo por qué ha de ser contradictorio a priori pensar en un Dios del que emerja la cadena causal que es la evolución. Al menos no me parece más difícil pensar esto que pensar en un Dios superpuesto a las leyes de la física.

Eduardo dijo...

Esto de que la memética es una "valiente chorrada" después de leer medio párrafo es algo bastante fácil de decir, más difícil es demostrarlo. Al menos Paul Churchland escribió un artículo serio refutándola aparentemente punto por punto.

"...respetaban todo lo que concernía a los sentimientos religiosos"

En primer lugar no se ve por qué el mero "respeto" a los sentimientos religiosos puede ser un signo de honradez, de profundidad intelectual o de rigor científico. Con semejante criterio, habría que rechazar también las obras de Marx, Freud o Feurbach simplemente por "irrespetuosas". Es inadmisible.

Por otra parte, abundo en el comentario de Juan Carlos sobre la educación versallesca y el carácter estoico de Dawkins. Hace poco ví un debate en el que participaban A.C. Grayling y un representante de la iglesia anglicana, creo recordar, en el que se volvieron a realizar las comparaciones oportunas con el nazismo y el estalinismo; pues bien, Dawkins respondió sin elevar ni medio tono su discurso y casi sin arquear una ceja.

Antonio dijo...

Brevemente:

«sentirse "avergonzado" por ser ateo y evolucionista como Dawkins» - Comprendo y comparto el comentario de Ruse.

«El problema es que la compatibilidad de la teoría de la evolución darwiniana con las creencias religiosas y el teísmo no es una cuestión sociológica o psicológica (...)» - Discrepo: hay sistemas neurocognitivos suficientemente diferentes para pensar/sentir la agencia sobrenatural (en este caso Dios) y evaluar las creencias en general (o las evidencias). Sin embargo, a la vez tales sistemas están vinculados en cuanto a los aspectos cognitivos inferenciales más básicos que subyacen a ellos y, además en cuanto a los mecanismos socio-emocionales también subyacentes y que funcionan de modo general, sin diferenciar entre creencias.

Me explico. Aún a pesar del concepto aprendido del Dios-teísta o “literal-bíblico”, estos sistemas pueden simultáneamente sostener las implicaciones controvertidas en un mismo mente-cerebro (p.ej. que entren en conflicto los conceptos “Dios creó las formas vivientes” y “la selección natural”) porque los núcleos neurocognitivos ‘básicos’ (entiéndase como ‘inconscientes’: agencia y folk biology, en regiones posteriores del cerebro, respectivamente para las ideaciones de Dios y científico-biológicas) que soportan tales elaborados conceptos están relacionados, y bastante (p.ej. junción temporoparietal). Es muy ilustrativo, como evidencia fácilmente visible de lo dicho, el que se considere seriamente que las predisposiciones teleológicas de la cognición humana sean finalmente útiles para el aprendizaje escolar de las ciencias ‘duras’ como la biología y la idea de evolución en general (Talanquer 2007), en tanto que una percepción “puramente científica” de tales conceptos y hechos no es posible, sobretodo durante la niñez y la adolescencia. Mientras tanto aún durante la adultez y a pesar de la educación científica, persiste la conceptualización teleológica de la evolución biológica. El caso más fácil de notar es el de la ‘direccionalidad’, por ejemplo.

Es solo a nivel del aprendizaje sociocultural y/o del adoctrinamiento en creencias específicas (p.ej. ‘Dios creó las formas vivientes como dice Génesis - la evolución es falsa’, ‘Darwin fue influenciado por el demonio’, como también ‘los teístas tienen una patología mental’), en el que finalmente emergen y se resuelven los conflictos credenciales cognitivos (regiones anteriores del cerebro). Y aquí el mecanismo de resolución o ‘filtro’ es un acoplamiento cognición/emoción implicando directamente la recompensa y la gratificación placentera (área frontoventral y la dopamina como sustrato de la evaluación de creencias: Harris et al. 2007; 2009). Evidentemente, el conflicto se resuelve dependiendo fuertemente de la gratificación emocional que provee un contexto o grupo social adjunta a sus creencias (p.ej. teísmo y salvación) y no tanto de la introspección filosófica, sin negar que juegue un papel. Precisamente, el discurso de Dawkins ejemplifica a la perfección el hecho de que la ciencia (y en general cualquier otro aspecto sociocultural) igualmente puede proveer gratificación estrictamente emocional adjunta a la evaluación esforzadamente objetiva y consciente de evidencia (algo así como reprimir deliberadamente las intuiciones agentivas, causalísticas y teleológicas): la maravillación en la ciencia y la promesa de un mundo mejor en el seno de una sociocultura científica.

(CONTINÚA...)

Antonio dijo...

La idea fundamental es que nuestra cognición social es susceptible de modularse vía estímulos y factores externos. Y que, a su vez, ella determina las posibilidades y los límites en que puede modularse. Esto es pues algo que necesariamente hay que considerar para responder con profundidad porqué es posible que una persona crea en Dios y en la evolución, siendo que de hecho hay modos bastante ‘sencillos’ de compatibilizar ambas creencias, tal como en el caso de quienes creen en Dios como un ente ‘presencial’ y no tanto intervencionista. Esto es bastante común y no puede negarse ni dejará de ocurrir, por tanto no tiene sentido decirle a las personas, que en su mayoría son creyentes religiosas, que si aceptan la evolución entonces no pueden creer en Dios, como tampoco en viceversa, del modo que fuere en que personalmente lo acomoden intuitivamente o aún lógico-racionalmente con la biología. Sin embargo, es evidente que hay grados de compatibilización: el adoctrinamiento evangelista que explícitamente niega la evolución está pues en un extremo cognitivo. Esto no tiene futuro, debido precisamente al consumo de recursos psicológicos que requiere (p.ej. la constante ansiedad de tener que ver al diablo en cuanta idea que cuestione la doctrina). Parece claro aquí que los estímulos y factores externos (sociopolíticos, mediáticos, económicos) son un fuerte co-determinante de tal postura extrema, pero el papel emocional que juegan aún nos conduce de nuevo a aspectos psicológicos.

Todo esto al margen de que Dawkins falla al intentar explicar la religión (evidenciado en God delusion por mucho que nos refiera a Boyer o Atran, más aún proponiendo entidades cuasi-mágicas –los memes- y peor hablando de «la infección por ‘virus’ mentales» para ello o falsas hipótesis –se ha mostrado que los niños no son robots necesaria ni extremadamente crédulos como tanto afirma él: Koenig, Clément & Harris 2004) y falla en sus métodos de «persuasión» proselitista (si en medio de una conferencia le dice a un profundo creyente que está ‘alucinando’, tal estrategia de convencer al mundo de la buena-nueva ateísta simplemente no sirve).

Saludos

Eduardo dijo...

"no tiene sentido decirle a las personas, que en su mayoría son creyentes religiosas, que si aceptan la evolución entonces no pueden creer en Dios"

Es que nadie niega que sea empíricamente (o neuropsicológicamente) posible creer en Dios y en Darwin, si se me permite la licencia; lo que se cuestiona es que ambas ideas o creencias sean compatibles en sentido filosófico. Sólo faltaría que ni se pudiera defender públicamente una crítica del acomodacionismo entre ciencia y religión. Son dos planos que se solapan pero son distinguibles: el neuropsicológico y el filosófico propiamente. Y me parece que usted no acierta a comprender la diferencia.

Por lo que veo la referencia de Talenquer se refiere más específicamente a la enseñanza de la química. Pero los obstáculos epistemológicos que plantea el teleologismo "natural" al aprendizaje de la teoría de la evolución, tanto en niños como en adultos, están a estas alturas tan bien documentados que casi me parece ocioso dar bibliografía (por ejemplo, ver Kelelem y Rosset, 2009: The Human Function Compunction: Teleological explanation in adults).

Y esto de que Dawkins resulta poco "persuasivo" es una afirmación gratuita. Aparte de la observación casual y el sentido común (imposible no relacionar la oleada de secularización con el nuevo ateísmo público, al menos en cierta medida), existen ya ciertas evidencias de laboratorio:

Shariff, Azim F.A.; Cohen, Adam B.; ANorenzayan, Ara. 2008. The Devil's Advocate: Secular Arguments Diminish both Implicit and Explicit Religious Belief. Journal of cognition and culture, Volume 8, Numbers 3-4, 2008 , pp. 417-423(7)

Daniel dijo...

Eduardo, eu amei esse livro do Dawkins. E amei seu blog, que acabei de conhecer. Estou assinando o feed, para poder vir te visitar com mais frequência.

PS 1: meu post sobre "The greatest show": http://index.opsblog.org/12/2009/o-maior-espetaculo-da-terra/

PS 2: sorry for the comment in Portuguese

Antonio dijo...

Hola Eduardo.

Por mucho que se subraye la diferencia filosófica (o lógica, o racional, o gramatical) entre teísmo y evolución, el conflicto y su resolución en el cerebro nos remite a un sustrato cognitivo/emocional, tal como descubierto. Dawkins ya ha mostrado tener una pésima ‘intuición’ psicológica (habla de las ideas religiosas como «delirios», «virus», «réplicas») y un peor fundamento empírico (los niños no son robots crédulos que copian ideas) para explicar la religión, siendo obvio que en su esquema explicativo las creencias religiosas son pues un asunto de decidir o no copiar/replicar un «meme» (entre tanto «objeto» empíricamente inexistente a la fecha). En consecuencia, cuando dice que aceptar la evolución cancela (¿automáticamente?) el teísmo, simplemente se equivoca. Todo esto más allá de que sepamos bien que existen teístas evolucionistas. Reducir al plano de la filosofía este asunto es evidentemente un error y esto, como repito, sin negar que el análisis filosófico juegue algún papel, aunque periférico al aspecto cognitivo/emocional.

El estudio de Kelemen & Rosset (2009) lo he tratado aquí y discutido aquí. Más que enfocar la ‘teleología promiscua’ como un obstáculo, los autores, al mostrar la espontaneidad de tal inferencia, concluyen que «esto representa una advertencia para la educación de ciencia» y que conforma «desafíos afrontados por educadores tanto en ciencias de la vida como en física». Eso es todo. Precisamente, el artículo de Talanquer sí se enfoca en el plano pedagógico práctico: el programa educacional propuesto consiste pues en emplear la teleología, no reprimirla, para ayudar a asimilar las teorías y hechos científicos. Se trata de ciencias naturales en general y aunque Talanquer trata la enseñanza de la química, en la p. 4 deja una clara idea de la teleología en enseñanza de la biología, relación más ampliamente conocida además. P.ej.:

«El debate sobre la legitimidad de las explicaciones teleológicas ciertamente ha alcanzado las aulas de biología. Aunque los educadores de biología hayan estado inclinados a desalentar el empleo de posturas teleológicas en manuales de ciencia y en el aula, estudios recientes indican que el empleo de explicaciones teleológicas y antropomorfas es persistente entre profesores de biología en niveles diferentes (Kallery y Psillos, 2004; Tamir y Zohar, 1991). Estos tipos de explicaciones de instrucción también parecen tener valor heurístico pedagógico (Zohar y Ginossar, 1998). Sin embargo, el empleo de personificación vía formulaciones animistas, antropomorfas y teleológicas pueden engañar a estudiantes y promover el desarrollo de conceptos alternativos (Tamir y Zohar, 1991).
(…)
De hecho, es aceptado ampliamente que la biología es única entre las ciencias naturales licenciando explicaciones teleológicas; la física y la química son asumidas como teniendo ninguna necesidad de tal tipo de proposiciones

(CONTINÚA...)

Antonio dijo...

Las demandas de incompatibilidad y conversión de Dawkins, en tal contexto de estudios y modelos pedagógicos, quedan fuera de lugar a pesar de no ser «filosóficamente correcta» la simultaneidad teísmo/evolución. Esto al cerebro le puede importar poco o aún nada. Finalmente, sigue siendo poco persuasivo (aquí otro ejemplo) y el estudio de Shariff et al. no demuestra el éxito de la agenda proselitista-ateísta de Dawkins sino «la flexibilidad del rasgo de religiosidad». Nadie se convierte en ateo, solo se moderan ciertas auto-afirmaciones religiosas, hecho que más bien apunta a lo argumentado sobre la flexibilidad y la persistencia cognitiva de ciertos sistemas inferenciales sosteniendo la creencia sobrenatural. O sea, la idea Dios retrocede y puede hacerlo ad infinitum (teología cuántica) o transformase (deísmo, panteísmo, misticismo cuántico, etc), pero que desaparezca, como Dawkins &cia. pretenden, imposible. (Ni que mencionar, por otro lado, que el ‘pensamiento mágico’ se perturba un ápice con sus discursos - al contrario yo observo que algunas idealizaciones ateístas constituyen auténtica ideación mágica.)

Lamentablemente para Dawkins &cia. y a pesar de la lógica y la filosofía, las creencias mágicas y religiosas van a persistir co-existiendo con la evolución biológica y cualquier otro aspecto estrictamente científico. La propia negación de esto, que en la práctica significa la simple y llana imposibilidad de un «futuro ateo» para «la humanidad», desde ya convierte a Dawkins en el peor embajador del evolucionismo. Por otro lado, el fundamentalismo religioso, en un extremo cognitivo, seguramente tiene los días contados, aunque es discutible que, dado que se ha vuelto prácticamente una industria rentable (p.ej. museo creacionista como un fenómeno cultural quizás jamás previsto) y con peso político-económico, realmente desaparezca. Además, mucho del ‘placebo’ que provee encaja perfectamente y encuentra sentido real, correlacionando como efecto y como causa, con aspectos sociopolíticos como nacionalismo, crisis económicas, violencia, racismo, «amenazas terroristas islámicas», calentamiento global, etc.

Saludos

Eduardo dijo...

Más sobre los obstáculos epistemológicos del creacionismo o teleologismo intuitivo:

Williams JD (2009). Belief versus acceptance: why do people not believe in evolution? BioEssays : news and reviews in molecular, cellular and developmental biology, 31 (11), 1255-62 PMID: 19795411

"las creencias mágicas y religiosas van a persistir co-existiendo con la evolución biológica..."

También van a seguir "existiendo" la psicología intuitiva o foklórica, o la física intuitiva, imponiendo obstáculos epistemológicos a la enseñanza de la física, como advertía el ya clásico trabajo de McCloskey:

Caramazza A, McCloskey M, & Green B. (1981) Naive beliefs in "sophisticated' subjects: misconceptions about trajectories of objects. Cognition, 9(2), 117-23. PMID: 7196821

Lo cual no es ningún argumento en contra de que se enseñe la teoría de la relatividad, o la física cuántica. Los "obstáculos epistemológicos", en la tradición de Bachelard, no son barreras irrebasables por el ser humano, son eso justamente: obstáculos que es posible superar con esfuerzo.

No se puede emplear, en fín, la ciencia cognitiva, como argumento para desacreditar la pedagogía científica o filosófica de alto nivel. A mí este tipo de "naturalismo" me parece completamente ingenuo, es lo que Marx llamaba "materialismo vulgar".

Por otro lado, las evidencias sociológicas apuntan claramente a que la pedagogía humanista y atea -entre otros factores políticos quizás más importantes, como la competencia entre estados del bienestar e instituciones religiosas- sí tienen un impacto social (incluso provocando "conversiones"), como muestra la ola de secularización en los países occidentales (incluso en los EE.UU a pesar de lo que se dice a veces).

Además, como cuestión de fondo en este debate, la persistencia de las creencias religiosas no descansa solamente en la cognición humana, en una "naturaleza humana" inmutable, sino en relaciones y en instituciones sociales que podemos cambiar.

Aunque muchas de sus hipótesis sean erróneas o necesiten ser refinadas, no me cabe ninguna duda que Dawkins es un revolucionario cultural en este sentido y un magnífico embajador del materialismo evolucionista.

Eduardo dijo...

Gracias Daniel, tu blog parece muy bueno.

Antonio dijo...

Eduardo, parece que me malinterpretas.

(Y además de Caramazza, hay una nutrida literatura de Kelemen, Spelke, Atran, Brugger, Dehaene, Frith, etc, dándonos clara cuenta de qué tan mecánicos y ciegos son muchas estructuras mentales)

Rechazo de plano que me acuses de haber argumentado «en contra de que se enseñe la teoría de la relatividad, o la física cuántica», ni, por supuesto, en contra de la enseñanza de la biología ni la evolución. Simplemente, no lo he hecho. Tampoco he sostenido que la ‘teleología promiscua’ sea una «barrera irrebasable». Has tergiversado lo dicho como si yo hubiera presentado la teleología en contra de la pedagogía científica, siendo aún que cité literalmente a Kelemen & Rosset y a Talanquer en mi apoyo. Al contrario: lo dicho fue que ésta puede ser una herramienta pedagógica jugando a favor aquí.

No he argumentado contra la pedagogía científica ni la filosofía. He criticado puntualmente tu reducción a la filosofía la resolución teísmo vs. evolución en la cabeza de una persona, a la vez que negación de la psicología en ello. Los hechos neurocognitivos aquí no pueden ser negados de un plumazo pro-filosofía o pro-lógica. No discutiré qué te parece ingenuo ni lo contrario (¿?) sobre el naturalismo, aunque también rechazo de plano tu alusión de «materialismo vulgar».

«Las evidencias sociológicas» habrá dejarlas donde están: tanto como se habla de oleadas secularistas, es igualmente cierto que el pensamiento mágico campa a sus anchas en Europa o EEUU y en el mejor sentido de rentabilidad económica, cosas como la homeopatía, parapsicología o el misticismo cuántico simplemente venden cada día más, o los evangelistas se siguen expendiendo como un industria de esas tipo «mega-tendencia».

Que las creencias religiosas no descansan «solamente en la cognición», estoy de acuerdo porque es un hecho (p.ej. áreas neuroplásticas parieto-frontales, en tanto que asociadas a aspectos religiosos, susceptibles de modulación sociocultural) y de hecho, lo dije refiriéndome al evangelismo. Hay creencias religiosas específicas, como el creacionismo, que está indisociablemente unido a aspectos puramente mediáticos o de contexto político como comentaba. Sin embargo, si al comentar esto (nuevamente) sugieres o insistes que podemos obviar o minimizar el aspecto intuitivo/cognitivo y reduces «lo religioso» a lo institucional, me adelanto a riesgo de equivocarme que yerras. Se ha mostrado que hasta las creencias más comunes e institucionales como «la voluntad de Dios dirige mis actos» involucran aspectos neurocognitivos tan básicos como el área de reconocimiento facial.

Sobre que las iglesias evangelistas o aún la propia ICAR sean «instituciones sociales que podemos cambiar», pues puedo estar de acuerdo. Son precisamente los programas de «cambio» y sus fundamentos lo que discuto. Dawkins en esto (tampoco) está acertando mientras siga definiendo «la religión» como un meme-viral. No es que, que «sus hipótesis sean erróneas» sea algo nimio e irrelevante ¡más bien es el núcleo de su visión de la religión! Hay poco o nada de científico en la base de su programa pues. Defender el materialismo evolucionista por sí solo no implica (buscar) comprender a profundidad el pluri-fenómeno que se llama ‘religión’ (ojo que el estudio científico de la religión recién va en comienzos) para, en segundo lugar, diseñar alguna estrategia viable, verdaderamente racional, en el conflicto religión/ciencia. Al contrario, la religión ha sido quizás el aspecto humano más ignorado por la biología (a pesar del propio esbozo de Darwin en El origen del hombre, dista un siglo entre ello y la consolidación de, p.ej., la ciencia cognitiva de la religión como un proyecto serio de estudiarla) y Dawkins representa una postura tal que desatiende el creciente cuerpo de datos al respecto.

Saludos

El Perpetrador dijo...

Eduardo:

En primer lugar no se ve por qué el mero "respeto" a los sentimientos religiosos puede ser un signo de honradez, de profundidad intelectual o de rigor científico. Con semejante criterio, habría que rechazar también las obras de Marx, Freud o Feurbach simplemente por "irrespetuosas". Es inadmisible.

Hasta donde yo veo, no he cometido la falacia de argumentar que Dawkins diga cosas faltas por no respetar a la religión. Únicamente he reseñado, como argumento de autoridad, que algunos de los más grandes pensadores de la ciencia se han comportado de manera opuesta. Se trata de una prueba débil, por lo cual evito considerarlo prueba de nada, con ser la valoración de la religión más importante en cuestiones gnoseológicas que, pongamos por caso, la tendencia o no hacia el vegetarianismo. Por otra parte, los nombres que has citado (Marx, Freud, Feuerbach) no son, desde mi punto de vista, buenos adalides de la causa, puesto que sus teorías no son falsables (¿es el psicoanálisis una ciencia?) y sí, como en el caso de Marx, pueden ser muy peligrosas.

Sobre la inclusión del hecho religioso dentro del tendencioso conjunto de los "memes virales", supone una temeraria acusación que implica una llamada a erradicar por vías biomédicas a ideologías que, de momento, no entrañan ilegalidad per se. No entiendo que se pueda tomar en serio a la neociencia dawkinsiana que llama enferma a la mitad (o más) de la humanidad. Quise rebatirlo aquí.

Eduardo dijo...

A Antonio. Que yo sepa, yo no he negado ningún "Hecho neurocientífico"; sencillamente no creo que los "Hechos neurocientíficos", de por sí, sirvan para quitar la razón a Dawkins o, de modo más general a la crítica naturalista y materialista de la religión.

En estos momentos es difícil desentrañar el meollo de la discusión porque me temo que hay una parte de disputa verbal y otra parte substantiva. Otro problema que tengo con tus mensajes es que me cuesta entenderlos. Por ejemplo, no tengo ni idea de lo que has querido decir aquí:

"He criticado puntualmente tu reducción a la filosofía la resolución teísmo vs. evolución en la cabeza de una persona, a la vez que negación de la psicología en ello."

Eduardo dijo...

Otro problema con esta discusion es que da la impresión de que estoy defendiendo la "teoría de la religión" de Dawkins, cuando no es realmente el caso. Mi defensa de Dawkins se sitúa más en el lado "cultural" o activista, como racionalista militante, así como en la parte más genérica del evolucionismo. Pero si tratamos de la memética, pongamos por caso, mi postura personal estaría más cerca de Paul Churchland.

Antonio dijo...

Hola Eduardo.

Aquello que no entiendes (no veo porqué):

«Son dos planos que se solapan pero son distinguibles: el neuropsicológico y el filosófico propiamente. Y me parece que usted no acierta a comprender la diferencia

Como decía, criticaba puntualmente que el asunto de creer en el teísmo o en el evolucionismo, lo reduces hacia lo que es «filosóficamente correcto» para decidir qué aceptar y qué rechazar. Al responderme que con mi argumento cognitivo no alcanzo a comprender la diferencia entre ambas creencias, simplemente desatiendes o niegas el aspecto psicológico aquí. ¿Está más aclaro ahora?

Y sin haber por lo menos reconocido que me atribuiste erróneamente argumentos nunca hechos, vuelves con el mismo estilo e insistes en dejarme ahora como que intento «quitar la razón (…) a la crítica naturalista y materialista de la religión». ¿Tan fan eres de Dawkins como para discutir así?

A primera, parece que para ti lo único que puede aportar la neurociencia es defender la religión ¿cierto? Sin embargo y ateniéndose a los datos, la neurociencia no aporta ninguna remota prueba a favor, p.ej., de la existencia de dioses o almas. No provee ninguna mínima pista de que la moral provenga de una fuente sobrenatural. Ojo, por mucho que un «neuroteólogo» como Andrew Newberg diga que la neurociencia no prueba ni refuta la existencia de Dios, lo único cierto es que allí en los escaneos cerebrales o en otras pruebas, no se detecta nada que se pueda especulativamente sugerir como extra-cerebral. Seguro de semejantes comentarios se desprende tu alergia, pero no tienes justificación en realidad. Y es peor que saques a relucir semejante sesgo solo porque Dawkins queda mal parado justamente ante la neurociencia.

Ahora bien, las ideas de Dawkins no son LA crítica naturalista como si su palabra fuera LA palabra y la única forma de visualizar la religión o criticarla. Y no solo los hechos neurocientíficos (sin necesidad de comillas hombre) refutan A DAWKINS, que NO A TODA crítica naturalista/materialista de la religión, sino también otro tanto de datos de psicología infantil o aún dentro de la propia biología, su campo.

Saludos

Juan Carlos dijo...

No puedo dejar pasar aquí el comentario de "El Perpetrador" sobre la teoría de la religión de Dawkins. "El Perpetrador" usa aquí la falacia del muñeco de paja: es decir, simplificar y distorsionar completamente la postura contraria hasta convertirla en una afirmación ridícula y muy fácil de rechazar. Es evidente que "El Perpetrador" no tiene ni idea de qué es lo que defiende Dawkins realmente: al oír la palabra "virus", se ha imaginado que Dawkins está hablando de enfermedades (como la gripe o el virus del SIDA) y, en consecuencia, que está llamando "enferma" a más de la mitad de la humanidad. Cualquiera que haya leído un poco a Dawkins (o a Dennett, que desarrolla la hipótesis del "meme viral") sabrá que Dawkins está diciendo algo completamente diferente. Dawkins y Dennett usan la analogía del virus en el sentido de que un virus es un replicador cuyo único objetivo es crear constantemente copias de sí mismo, para lo cual parasita a células huésped (o bien a programas informáticos, en el caso del virus informático) y las hace producir copias de sí mismo. Los "memes virales", análogamente, son memes o unidades de información que se almacenan en un cerebro (o lo "parasitan") y "buscan" (la expresión también es metafórica) replicarse a sí mismos en otros cerebros, es decir, transmitirse de unas personas a otras.

Aunque Dawkins acentúa el aspecto nocivo de los "memes virales" (guerras de religión, fanatismo, etc.), Dennett señala el hecho de que, del mismo modo que existen virus simbiontes en la naturaleza, también los "memes virales" pueden ser simbiontes que aumenten la capacidad adaptativa de los sujetos humanos. De hecho, para Dennett todos los memes son en realidad "virales", pues todos ellos tienen como principal objetivo el de autorreplicarse y almacenarse en el mayor número posible de cerebros humanos. Dennett llega a definir a la persona humana como un "cerebro parasitado por memes", con lo que no quiere decir que la persona humana esté enferma, sino que el concepto de "persona" hace referencia a un cerebro que ha almacenado información cultural.

P.D.: el psicoanálisis de Freud es en parte pseudociencia, en parte filosofía (idealista y psicologista), en parte ideología, en parte mito y en parte fenomenología (en el sentido de descripción de conductas). Como filosofía, no todo es rechazable en él: su núcleo racionalista, visible sobre todo en la crítica de la religión, es de lo poco salvable del psicoanálisis. Y Marx fue un científico social de primera categoría, algo que sólo desde el sectarismo más irredento se puede negar; otra cosa distinta es lo que hicieran los movimeintos políticos que en el siglo XX pretendieron basarse más o menos en su obra.

Eduardo dijo...

Criticaba puntualmente que el asunto de creer en el teísmo o en el evolucionismo, lo reduces hacia lo que es «filosóficamente correcto» para decidir qué aceptar y qué rechazar. Al responderme que con mi argumento cognitivo...

Es que yo soy un tipo raro que todavía "cree en la filosofía". Y por supuesto que acepto el criterio científico y filosófico para decidir qué aceptar y qué rechazar. Es el mejor criterio que tenemos los seres humanos. No desprecio por ello la ciencia cognitiva ni creo desatender los criterios psicológicos, todo lo contrario, simplemente me parece que no tienen un valor causal determinístico.

A primera, parece que para ti lo único que puede aportar la neurociencia es defender la religión ¿cierto?

Al contrario, incluso la neurociencia y la ciencia cognitiva financiada por John Templeton (Justin Barrett, Sloan Wilson) creo que está prestando grandes servicios -aunque no intencionados- a la crítica materialista de la religión.

Creo que parte de los malentendidos en esta discusión se debe a que has intepretado mis respuestas como si tratara de reconstruir o criticar tus opiniones, pero no era esa mi intención. A veces he empleado esas opiniones para criticar consecuencias que creo que se desprendían de ellas.

Y por supuesto que la teoría de Dawkins no agoran la crítica naturalista.

Comparto lo que dice Juan Carlos. Dawkins emplea habitualmente metáforas porque se dedica a la comprensión pública de la ciencia y a veces estas expresiones son interpretadas de forma equivocada o maliciosa. El "virus de la fe" o el "gen egoísta" no dejan de ser expresiones metafóricas pero que sirven para iluminar aspectos cruciales; Dawkins no quiere decir exactamente que la religión sea una enfermedad, o que los genes tengan intenciones y voluntad.

Eduardo dijo...

Quise escribir: "no agota la crítica materialista"

El Perpetrador dijo...

Juan Carlos:

Precisamente la ambigüedad de Dawkins respecto al carácter metafórico o literal de la memética es lo que lleva a discusiones de este tipo, que se ahorrarían si no hubiera llenado una teoría psicosocial con jerga biológica.

La intención claramente maliciosa es asociar la fe a un adjetivo tan tendencioso como lo es "viral". También la podría llamar cancerígena, puesto que, en cierto sentido y siempre según Dawkins, se trataría de un proceso adaptativo completamente desmesurado y fatal... que bien valdría para el fanatismo, desde luego. En última instancia, cualquier concepción del mundo recoge los atributos "virales" dados a los memes y cualquiera de estas concepciones puede devenir en fanatismo y locura; por ello me parece baladí poner el acento en la religión. Vale igualmente para el evolucionismo, para el comunismo o para el arte conceptual.

Dios y la evolución son dos tapones de incógnitas, uno más inmediato y simple (Dios) y el otro bastante más elaborado. Sin embargo, la mayoría de la gente que creemos en Darwin (atención a la ironía) no entendemos al 100% el proceso biológico de la evolución, porque no es posible entender de todo y porque no nos han llegado pruebas que agoten el resto de teorías complementarias. ¿Estamos por ello "infectados"? ¿No sería ésta una metáfora algo tosca que bien podría servir a los creacionistas para ridiculizar nuestra concepción del mundo?

No me parece un término que acote propiedades respecto de otros conceptos (prefiero usar esta palabra a "meme") de otras clases ni que establezca un debate respetuoso, en el cual se puede tumbar al adversario sin incidir en el aspecto viral de sus creencias, el cual sería a su vez tan real como el de la aversión cuasi-instintiva que el ateísta mantiene contra lo religioso.

A Marx no le considero un científico de ningún modo. Que se le estudie en filosofía (he asistido a lecturas de "El Capital" con un aura bíblica a la que sólo le faltaba incienso) no implica eso: los economistas con que he hablado me lo ponen bastante a parir, y no por comunista sino por poco riguroso como analista dentro de una "ciencia" ya de por sí peliaguda. La prueba irrefutable habría sido una aplicación exitosa de sus propuestas, pero no se ha dado, antes bien al contrario.

Freud parece dar con algunas verdades, pero sus antecedentes respecto del valor del inconsciente en la conducta se remontan a siglos y me temo que en general comulgamos con él de forma intuitiva, no a través de un método científico validado. En todo caso, en tanto que terapia, me temo que el mismo yoga obtiene medias de resultados más positivos que el psicoanálisis, pero carezco de datos objetivos (a excepción de mi experiencia). Que algo diga verdades o aporte soluciones no implica que sea ciencia, lo cual no es por ello despreciable, al menos no para mí.

Antonio dijo...

Eduardo:

Muy bien que te consideres un «tipo raro» por el hecho de creer en la filosofía, sin embargo todos creemos en ella. Y del mismo modo, al cerebro puede importarle poco lo que sea filosóficamente correcto (vuelvo a que esto no significa que niego tal factor), y esto es un hecho suficientemente demostrado, que ocurre, lo aceptemos o no, cuando evaluamos creencias. Dos trabajos de Sam Harris al respecto, en equipo con investigadores como Marco Iacoboni o Mark Cohen entre otros, así lo han mostrado. Esto, por cierto, es algo que especulativamente ya desde tiempo se suponía (p.ej. Freud, aunque matizado como patología).

Simplemente, la cognición y la emoción tienen allí un papel más importante del que estimas (o más bien desestimas).

Por otro lado, no logra convencer que Dawkins sea (ingenuamente) «metafórico»: yo puntualmente he comentado que hay evidencia que refuta SU opinión personal (que definitivamente no hipótesis de trabajo) sobre los niños como ciegos replicadores de ideas: p.ej. específicamente el trabajo desarrollado en Early Childhood Lab de Harvard o Koenig et al. 2004, e incluso los trabajos del Chil Cognition Lab de la Universidad de Boston, bajo la dirección de Kelemen o del Laboratory for Developmental Studies (Elizabeth Spelke), también de Harvard, apuntando consistentemente a capacidades cognitivas innatas en los niños, contradicen a Dawkins.

Ahora bien, hay que tener cuidado con lo de «metafórico» porque parece una mala disculpa, cuando analizamos eso de que «la religión» (desde ya una expresión generalista) sea alguna «patología» mental. Dawkins no está sino encuadrado en aquel pensamiento personal y poco científico, pero bien arraigado, del «opio» y la «neurosis» para pensar la religión. En las manos Dawkins, esta tradición persiste, volviéndola ahora «infección» o «veneno». Lo mismo de contra-científico y no-empírico que tuvieron Marx y Freud lo tiene Dawkins en este tema. Sin embargo ele ahí con la «cátedra Charles Simonyi de Difusión de la Ciencia», o alucinado como el mejor embajador del evolucionismo. La ilustración patente es que, cuando Dawkins de veras recurre a la ciencia para analizar la religión, no hay nada de «delirios», «memes», ni «virus»: véase la conferencia del psiquiatra Andy Thomson invitado por Dawkins , para explicarles a los ateos cuál es la probable explicación CIENTÍFICA de las creencias religiosas. Los científicos autores de esto, como Pascal Boyer o Scott Atran entre otros y que son ateos, no solo no son memetistas, sino que, p.ej. Atran, ha criticado directamente tales ideas discutiendo con Sam Harris: Dawkins &cia. hablan de religión con mucho estruendo pero desinformados científicamente. Al menos Harris, ahora neurocientífico y volcado a estudiar las creencias religiosas seriamente, está alejado de tal discurso.

Yo en todo esto podría, como haces tú, recurrir a lo «científicamente correcto» para terminar de desacreditar a Dawkins, ya que el propio hecho de ser «metafórico» no le salva de estar errado en términos estrictamente científicos. Tal argumentación inconsistente sí que descredita SU crítica materialista a la religión. Que los ateos se rindan masivamente a sus pies, de lo por supuesto me descuento pero lo veo por doquier, no significa que lo suyo sea LA VERDAD.

Saludos

Eduardo dijo...

Y del mismo modo, al cerebro puede importarle poco lo que sea filosóficamente correcto (vuelvo a que esto no significa que niego tal factor), y esto es un hecho suficientemente demostrado. Dos trabajos de Sam Harris al respecto, en equipo con investigadores como Marco Iacoboni...

¿Cómo dices? Este trabajo de Harris y cia, en primer lugar, es una modestísima contribución a la neuroanatomía de las creencias y sus correlatos (es decir, no las causas, no se puede inferir "determinismo" cognitivo o emocional alguno). Ni es menos, ni es más que eso, ni pretende serlo (como se ve en la "discusión" del paper). Digo más, la conclusión más interesante de ese trabajo es justamente que, por lo que se refiere al mismo hecho neuropsicológico de "creer", no hay distinciones substantivas entre el cerebro creyente y escéptico.

En cuanto al resto, sinceramente ya estoy un poco harto de intentar aclarar que no estoy defendiendo ni la memética ni la teoría de la religión de Dawkins, sino su labor como divulgador, emabajador científico, evolucionista y racionalista militante. Nada menos.

Hablamos de esto:

Sam Harris, Jonas T. Kaplan, Ashley Curiel, Susan Y. Bookheimer, Marco Iacoboni, Mark S. Cohen. 2009. The Neural Correlates of Religious and Nonreligious Belief. PLoS ONE

Antonio dijo...

Aunque no he hablado de «determinismo» cognitivo ni emocional, no se puede negar que estos tienen un papel fundamental en los lóbulos prefrontales, que solo es (aún) desestimado fuera de la ciencia neuro/cognitiva. Ya desde Antonio Damasio un cúmulo enorme de datos deja bien sentado qué tan ‘emocionales’ pueden ser las tomas de decisiones, la evaluación de errores o la racionalización. Los estudios de Harris et al. simplemente vienen a confirmar esto, pero aportando los primeros datos de qué áreas prefrontales específicas participan en la evaluación de creencias.

Lo pongo de este modo: lo «filosóficamente correcto» simple y llanamente no está representado por ningún «módulo» ni función especial en el córtex prefrontal. Lo mismo para lo «religiosamente correcto», «químicamente correcto» y así sucesivamente. No hay nada en el cerebro que se dedique expresamente a ello, sino que en la evaluación de las creencias convergen aspectos cognitivos y emocionales que son generales (p.ej. detección de error) tanto para creyentes o escépticos de cualquier tipo de proposición lingüística. Lo «correcto» no es mas que un aparato extra-cerebral (un aspecto sociocultural, puede o no ser aprendido por tanto), y es en base a ello que, secundariamente, un cerebro puede sustentar un análisis de creencias, modulando los aspectos cognitivos y emocionales generales de detección de error. Es un sinsentido desestimar esto.

Así que tu observación de que «no hay distinciones substantivas entre el cerebro creyente y escéptico» no viene a cuento: excluyendo los cerebros patológicos y en estado alterado de conciencia, hay en realidad poco que sea notoriamente substantivo cuando se comparan cerebros sanos religiosos y no-religiosos (p.ej. pensar en Dios activa la cognición social normal y típica para pensar en alguien). Por supuesto, lo extra-cerebral (entorno social, doctrinas, etc.) co-determina y modula tales diferencias y aquí por ejemplo juega lo que sea «correcto».

Entre tanto, sería más interesante analizar la evaluación de creencias en general (el primer estudio de Harris et al.), ya que la evaluación de creencias religiosas específicamente, apunta a mecanismos cognitivos más ‘automáticos’ aún (agencia, causalidad, contraintuitividad mínima, etc.) Claro que en la discusión de Harris et al. 2009, lo que se hace, acertadamente a mi parecer (cosa que no hacían los «neuroteólogos» -Persinger, Ramachandran, Newberg), es acudir a la psicología cognitiva e infantil para explicar porqué se aceptan creencias irracionales o mejor dicho «incorrectas» científica o filosóficamente.

Y sobre Dawkins, pues no tengo más que agregar en términos «científicamente correctos». Seguirlo defendiendo como «embajador científico» es un asunto subjetivo de parecer personal y bastante emocional que no me atrae discutir.

Saludos

Eduardo dijo...

Sí, está muy bien; ya conozco a Damasio o los trabajos de Harris. Pero el reconocimiento de que la toma de decisiones es "emocional" o de que no existe ningún módulo cerebral para determinar lo que es "científicamente correcto". ¿A cuánto de qué viene exactamente? ¿Cuándo he mantenido yo una posición contraria?

Antonio dijo...

Eduardo:

Si el cerebro tuviera algo como un ‘detector de lo que es filosóficamente correcto’, bueno pues, tendría sentido darle mayor importancia a lo filosóficamente correcto en cuanto a compatibilizar creencias. Pero en cambio lo que tenemos detrás de la frente es un ‘detector general de errores’ asociado a las emociones y la memoria, por tanto a la hora de analizar cualquier proposición y tomar una decisión, tal mecanismo puede pesar más. Esto explica bastante bien porqué alguien puede mantenerse simultáneamente evolucionista y teísta sin tener conflicto, a pesar de que no sea «filosóficamente correcta» tal simultaneidad.

Recapitulando:

«El problema es que la compatibilidad de la teoría de la evolución darwiniana con las creencias religiosas y el teísmo no es una cuestión sociológica o psicológica, sino filosófica (o incluso científica) y que en consecuencia debe situarse en el terreno dialéctico adecuado (…)»

Al contrario: sí es un asunto psicológico (y adjuntamente sociológico) más que filosófico.

Antonio

Eduardo dijo...

Es que yo jamás he negado que sea neuropsicológicamente incompatible sostener el teísmo y el evolucionismo, todo lo contrario. Lo que he dicho desde el principio es que, en el plano del análisis filosófico y científico, estas creencias sí me parece incompatibles. En cualquier caso, los debates de este tipo no se pueden resolver apelando a supuestos determinismos neurocognitivos, aunque haya que tenerlos en cuenta.

El debate sobre el acomodacionismo no es en absoluto psicológico.

Antonio dijo...

«El debate sobre el acomodacionismo no es en absoluto psicológico

Definitivamente, tal proposición es inconsistente y completamente falsa en tanto que ‘absoluta’: la cognición humana es, precisamente, «acomodacionista», tomándote la palabra. Como dice Bering: «si nuestras creencias sobre el mundo ‘ahí fuera’ son verdaderas y exactas importa poco. Más bien, psicológicamente hablando, es si trabajan para nosotros –o para nuestros genes– lo que cuenta

Saludos

Eduardo dijo...

Si la cognición humana es "acomodacionista" por naturaleza, ¿Qué les pasa a los ateos? ¿Qué pasa en el cerebro de Richard Dawkins, o en el mío? ¿Cómo explicar que el ateísmo y las actitudes naturalistas progresen -sociológicamente hablando- a medida que lo hace también la inteligencia, el estado del bienestar o la educación científica?

Hombre, esto no es serio. Y la cita de Bering es una auténtica gansada, probar empíricamente las creencias claro que importa, es lo que caracteriza a la ciencia.

Antonio dijo...

La gansada es que, mostrándote ‘docto’ en neurociencia («ya conozco a Damasio o los trabajos de Harris»), vengas a estas alturas a preguntar qué les pasa a los ateos, tal como si el ateísmo no tuviera referentes cognitivo/emocionales. Lo que dice Bering remite a evidencia empírica, que supongo «ya conoces». Solo una postura obtusa interpretará esto como negación de la ciencia.

Cansa que te dediques a rechazar de ese modo lo que cuestione cualquier ideal filosófico, en lugar de indicar contra-evidencia de que, p.ej., el ateísmo es algo «en absoluto psicológico». Como si semejante tipo de afirmaciones tuviera algún sentido.

Saludos

Eduardo dijo...

Si el ateísmo y el naturalismo tienen "referentes cognito/emocionales", algo que jamás he negado (la pregunta por el cerebro de los ateos era retórica), entonces no tiene sentido afirmar que la cognición humana, por naturaleza, "es acomodacionista".

Lo que yo he intentado decir es que el debate sobre el acomodacionismo es, esencialmente, filosófico y científico, y que no se puede resolver exclusivamente con ciencia cognitiva y neurociencia. Nunca he dicho que haya que despreciar las evidencias neurocientíficas en favor de "Ideales filosóficos". Esta es una acusación totalmente fantasiosa y fuera de lugar. Es sólo que las evidencias neuropsicológicas, en este caso, son insuficientes para resolver el debate, salvo cayendo en un extraño determismo cognitivo claramente oportunista, extracientifico e ideológico.

Hasta aqui he llegado, no doy derecho de réplica.

Eduardo dijo...

Solamente quiero moderar algo mi comentario sobre la cita de Bering. Si de lo que está hablando es de la importancia "psicológica" de las creencias, no hay duda que su valor de verdad es secundario, pero esto sigue sin aportar nada a la discusión.

Y por cierto, esto de Bering es exactamente lo que decía Jung (y supongo que mucha más gente, pero yo me acuerdo en particular de Jung) hace tiempo, para justificar la psicología profunda.

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