Está disponible un interesante borrador de Steve Harnad (2009) criticando una conferencia de Jerry Fodor sobre "la equivocación de Darwin". En resumen, Fodor considera que el principio de la selección natural (PSN) descubierto por Darwin no es una genuina ley natural sino una tautología sin contenido empírico (similarmente a la objeción de Popper) y en consecuencia una explicación histórica post-hoc sin carácter predictivo. Además, Fodor sostiene que lo mismo es verdad para rechazar el criterio de Skinner sobre el aprendizaje natural, a causa de la "pobreza del estímulo" descubierta por Chomsky en la teoría conductista sobre la adquisición del lenguaje.
Harnad explica que el PSN no es una tautologia, sino una especie de requisito ontológico cuyo éxito metodológico contrasta con las explicaciones pre-darwinianas o más bien pre-evolucionistas (según "la teoría de la creación", Dios mismo puso ahí a las especies y según la teoría del "estado estacionario" las especies siempre han estado ahí).
El éxito metodológico del PSN hoy en día, en contraste con la irrelevancia científica del "Diseño Inteligente" y alternativas, queda ampliamente certificado por 1) el hallazgo de los mecanismos de la herencia, que propician la maduración de la teoría genética a partir de Mendel y 2) el fructífero programa de investigación que intenta explicar lo qué ocurría en los ambientes ancestrales para que unos rasgos fueran transmitidos con más éxito que otros.
El mérito de Darwin consiste en haberse dado cuenta de algo no precisamente obvio: el hecho de que realmente existe un proceso de variación y retención de rasgos heredables en los organismos vivos, y que este proceso es el requisito más plausible para explicar "el origen de las especies", a diferencia de las teorías no evolucionistas. El principio de la selección natural no necesita la premisa "Mentalista" de Fodor. Necesita sólo reconocer que existe de hecho un proceso semejante al que describe la selección natural, y esto es algo que no puede establecerse de ningún modo "a priori". Por eso el principio de la selección natural no es una tautología o una trivialidad no empírica del tipo "Lo que pasa, pasa".
Vía.
32 comentarios:
Pero en cierto modo así se ha creido siempre, quizas las interpretaciones más recientes digan lo contrario, pero el pensamiento inicial de Darwin apunta a tautologías y a verdades casi que sin discusión.
Un saludo.
Pienso que desde un principio el mismo Darwin ha sido muy claro respecto a lo poco claro que estaban algunos asuntos dentro de su teoría, durante toda la obra del origen de las especies y mas específicamente en su capítulo séptimo, donde trata las principales objeciones. Creo que por el contrario, Dean, la teoría comenzó como algo completamente nuevo y revelador (aunque no quizá insospechado), pero con muchos puntos obscuros y, con el tiempo fue que se fueron iluminando estos pixeles nulos, que no dejaban ver toda la imagen con claridad. Es decir, que el proceso fue inverso, vamos llegando a la teoría firme después de varios pasos graduales, je... Ultima prueba de esto es el "redescubrimiento" de Ida (Darwinius masillae).
saludos
Aunque esto habitualmente se desconoce, Popper finalmente se retractó ("Natural Selection and the Emergence of Mind", Dialectica 32(1978), pp. 339-355):
I too belong among the culprits. Influenced by what these authorities say, I have in the past described the theory as 'almost tautological', and I have tried to explain how the theory of natural selection could be untestable (as is a tautology) and yet of great scientific interest. My solution was that the doctrine of natural selection is a most successful metaphysical research programme. It raises detailed problems in many fields, and it tells us what we would expect of an acceptable solution of these problems.
I still believe that natural selection works in this way as a research programme. Nevertheless, I have changed my mind about the testability and the logical status of the theory of natural selection; and I am glad to have an opportunity to make a recantation. My recantation may, I hope, contribute a little to the understanding of the status of natural selection.
http://www.talkorigins.org/indexcc/CA/CA211_1.html
¿Tautología? De eso nada, contiene información que fue novedosa en su época, relevante, demostrable y demostrada, y que efecivamente se recontextualiza, adaptándose a nuevos descubrimientos, esta adaptabilidad suele ser buena señal en ciencia. ¿Qué quieren decir exactamente? ¿que resulta obvio? hasta cierto punto, pero las cosas ienden a resulta obvias cuando se comprenden y comprueban.
J.N.
La controversia se disparo en noviembre de 2007 con la aparicion de un comentario de Fodor(http://www.lrb.co.uk/v29/n20/fodo01_.html) sobre el adaptacionismo en el "London Review of Books" y la subsiguiente replica de Dennett, la contrareplica de Fodor, y mas adelante la aparicion de Simon Blackburn, Jerry Coyne, Philip Kitcher, Tim Lewens, Steven Rose en respuesta tambien a Fodor por malinterpretar los datos que avalan la confirmacion empirica de la evolucion por seleccion natural.
El caso es que formulada la idea de la supervivencia del mas apto nada se dice de quien es mas apto, a excepcion de aquel que sobrevive, porque es mas apto. pero esto como no decir nada
Pero esto es mirar la seleccion natural de forma muy ingenua.
Una solcuion a la apariencia tautologica de la formulacion del principio por seleccion natural es:
a)establecer grados de probabilidad de supervivencia, es decir, diferencias entre queines sobreviven y quienes tienen mas probabilidades de sobrevivir asignando valores de aptitud a los organismo (Ross, Brook y Thompson 200)
De esta forma quien es mas apto no significa que sobreviva, solo que este organismo dado su pasado filogenetico porta un genoma exitoso pero esto no conlleva que en el futuro vaya a adaptarse al nicho ecologico.
Luego la falta de informacion o vacio explicativo desaparece.
Eso del más apto, el que sobreviva, no es exactamente el sentido que damos a la selección natural, Anibal, más bien hablamos de la capacidad diferencial de transferir de sus genes en función de las condiciones del entorno, o sea de reproducirse, para lo cual obviamente resulta muy *útil* sobrevivir lo más posible, pero no es el único factor relevante, también la fertilidad, la morbilidad en determinadas condiciones medioambientales, si hay reproducción sexual el sex appeal, etc., etc.
Esta variación en la frecuencias génicas y los genotipos y fenotipos resultantes por la acción del entorno, se puede cuantificar y se ha hecho repetidas veces. No sé a que viene todo ese rollo de la tautología.
J.N.
La paja mental quizás viene de tratar la cuestión en abstracto. Si se habla de un factor ambiental concreto y la variabilidad genética que imprime la diferencia de eficacia biológica en esas condiciones, la información está bien clara: los factores responsables de esa ventaja y los organismos que los portan aumentaran en frecuencia respecto a los otros. Esto está archicomprobado, por activa y por pasiva. Otra cosa es hacer predicciones a largo plazo en el medio natural, mucho más complejo, con interacciones más enmarañadas, y una contribución crucial del azar en la generación de diversidad y los vericuetos de evolución de frecuencias génicas, sobre todo en poblaciones pequeñas. Pero yo no sé dónde ven la tautología.
J.N.
Hola, ayer vi que entró un bloguero llamado
lagramaticaparda.blogspot
Y acabo de leer un post que me ha dejado un tanto desconcertado. Me han dado ganas de contestar intentando dar una respuesta científica, pero no he podido.
¿Qué opináis sobre el sucidio asistido?
"Tautológico" es sólo peyorativo si se entiende en el contexto de la lógica del amigo Witty y su círculo de amistades. Es, en primer lugar, una atrevida extrapolación de un concepto matemático. Es útil para darse codazos entre amiguetes mientras se comparte una jarra de cerveza vienesa, pero igual que lo es hablar de que Fulano se multiplicó por cero tras comprobar que tenía el encefalograma más plano que la primera derivada de una recta.
Segundo lugar: también podría calificarse de "tautológicas" todas las teorías físicas barruntadas tras la aplicación de la regla de la covariancia. La teoría de la relatividad general, por ejemplo, surge no tanto de la inducción a partir de hechos, como de la búsqueda de fórmulas con determinada sintaxis matemática. Aaaah, sí: estas reflexiones sobre la forma surgen tras siglos de acumulación de hechos experimentales (y tras años de entrenamiento de la mente del físico). Pero en el fondo, no hay nada malo en seleccionar una teoría atendiendo a su forma, para luego comprobar su encaje con los hechos. Y la tautología, al fin y al cabo, se refiere a las transformaciones sintácticas que, presuntamente, no pueden arrojar luz sobre la estructura de la realidad.
Efectivamente, incluso aunque fuera una tautología no quiere decir que no sea útil. Pero el principio de la selección natural ni siquiera es una tautología "wittgensteiniana", sino una metáfora que se refiere a un hecho empírico, extralógico: reproducción diferencial de rasgos heredables en el genotipo.
¿Cómo una metáfora? ¿En qué sentido? Es un modelo explicativo, una estructura explicativa general, como tantísimas en ciencia o sea un *principio* científico (todos tienden a ser bastante obvios una vez asumidos, pensad en el de correlación de fenómenos en geología o el de superposición de estratos, pero hay que enunciarlo, incardinarlo y comprender el sentido y sus aplicaciones) que se enmarca en una teoría más amplia, la evolución por selección natural (que tiene otros elementos) y cuya validez se ha observado y comprobado para múltiples casos particulares y explica y da sentido a muchas observaciones.
Debo ser lelo pero no entiendo ni lo de tautología, no es simplemente una reformulación de algo asumido previamente, en el sentido evolutivo, lo siento, ni lo de metáfora. Y tampoco entiendo a dónde quieren llegar esas afirmaciones.
J.N.
Creo que deberías leer los artículos. Lo que es una metáfora es la sugerencia de que la "naturaleza" selecciona ella misma los rasgos que evolucionan, a semejanza de como el criador selecciona los rasgos de sus animales; pero el principio de la selección natural en sí mismo, definido de un modo más científico (como reproducción diferencial de genotipos) no es metafórico. Por eso Harnad le reprocha a Fodor que no está criticando realmente el "darwinismo", sino una especie de metáfora popular.
Ah vale, gracias por tu explicación ( ya no hace falta que me lea los artículos ¿ no?) no me enteraba de qué estamos hablando en realidad, me parece una discusión un poco ridícula, la verdad.En cualquier caso, y aún no me he leído los artículos o sea que a lo mejor sigo con mi soliloquio, a mí es que eso de *La Naturaleza hace esto o lo otro* me parecen frases un poco bobas e imprecisas y o bien el que las usa desconoce el tema en profundidad o bien no auguran mucha intención de discutir nada concreto, más bien embarullar. Si se va a expresar algo en esos términos no me extraña que acabaemos en metáforas y tautologías. No creo que hoy en día tenga sentido enfocar el darwinismo, la selección natural o la evolución con esa jerga. Es lo que suele ocurrir que algunos acaban batallando con sus fantasías.
J.N.
A mí también me ha sorprendido bastante que Fodor hiciera una crítica tan mal fundamentada, pero bueno, por otra parte sirve para hacer algo de pedagogía, y la respuesta de Harnad es bastante buena.
El problema fundamental de la Selección Natural como teoría es que no pone sobre el pupitre hipótesis alguna, sino obviedades harta conocidas desde los orígenes de la agricultura y la domesticación de animales. ¿Quién en este mundo no ha sabido desde entonces que las formas vivas (diversidad biológica) están influenciadas por las condiciones del entorno? Una ridiculez que ya en tiempos de Darwin molestó a más de uno. ¿Y qué decir de la reproducción diferencial? El que se reproduce transfiere sus caracteres heredables. Menudo descubrimiento. Hacer énfasis en las diferencias heredables en la tasa de reproducción entre organismos con diferentes alelos o genotipos, es una ridiculez útil sólo para la enseñanza y la extensión. Los ganaderos han estado al tanto de esto desde hace milenios.
La cuestión no es determinar si las condiciones ambientales o los diferenciales de reproducción inciden en las formas, y cantidad de las formas vivas. Algo tan evidente no requiere de años de estudios e investigación, mucho menos de toneladas y toneladas de ensayos y libros científicos. La cuestión es determinar el origen de las partes (novedades) biológicas, y del ordenamiento de estas partes (adaptaciones), motores de la evolución. Justo donde el darwinismo y sus sufijos recientes patinan y se van de boca.
El darwinismo se puede resumir así:
1. Sobrevive el que sobrevive
2. Se reproduce el que se reproduce
Si esto no es una tautología no sé qué pueda serlo.
LO único ridículo aquí es su comentario. Antes de Darwin ni la evolución ni la selección natural eran "evidentes". Aunque existían teorías de la evolución, como la de Lamarck, la mayoría se decantaba o bien por 1) el estado estacionario e intemporal de las especies (Aristóteles, por ejemplo), o 2) la creación divina de las especies (lo que después se llamó "diseño inteligente).
Con Darwin empieza la biología científica de verdad como pone de manifiesto la teoría genética, la biología molecular, y tantos otros hechos no evidentes descubiertos gracias a este programa de investigación. Lo demás son cuentos.
Armando Leonel Silveiro, menudo batiburrillo de conceptos tienes. La selección natural no es una teoría, o sea que la objección que haces es improcedente, da la sensación que confundes ese principio que se articula de modo complejo y variopinto en función de las circunstancias con muchos otros factores dentro del proceso evolutivo, con la teoría de la evolución. Esa sí es una teoría y sirve para encuadrar hipótesis de trabajo en su marco y dar explicación a múltiples observaciones.
Cuidado con lo *evidente*, mejor no darlo por sentado, torres más *evidentes* han caído. El origen de las novedades biológicas y el ordenamiento (no sé muy bien a qué te refieres, y que tiene que ver con la adaptación, que sí está muy relacionada con la selección natural, pero da igual) es un tema diferente al que nos ocupa.
Ah y los ganaderos no estaban exactamente al tanto de *las influencias de las diferencias heredables en la tasa de reproducción entre organismos con diferentes alelos o genotipos*. Sólo sabían, más o menos intuitivamente, que los caracteres tendían a heredarse y seleccionaban los organismos con determinados caracteres para mantenerlos o intentar intensificarlos. Hay un abismo entre una cosa y otra, hombre. Lo mismo que saber que una piedra en alto tiende a caer no es equivalente a formular, aunque sea conceptualmente, la ley de la gravedad newtoniana.
J.N.
“Ah y los ganaderos no estaban exactamente al tanto de *las influencias de las diferencias heredables en la tasa de reproducción entre organismos con diferentes alelos o genotipos*. Sólo sabían, más o menos intuitivamente, que los caracteres tendían a heredarse y seleccionaban los organismos con determinados caracteres para mantenerlos o intentar intensificarlos. Hay un abismo entre una cosa y otra, hombre. Lo mismo que saber que una piedra en alto tiende a caer no es equivalente a formular, aunque sea conceptualmente, la ley de la gravedad newtoniana.” J.N.
Totalmente de acuerdo, amigo J.N, (guardando distancias). Esa es justamente la diferencia entre la Selección Natural darwinista y “la ley de la gravedad newtoniana”. La damisela, en sus diferentes versiones, no es más que un listado de obviedades captadas al vuelo por cualquier observador interesado, de manera “más o menos intuitiva”. El resto no es más que pretensiones y un florido bosque de vocablos técnicos.
Yo le pregunto a usted, amigo mío, dejando de lado el inevitable y ¡obvio! hecho que la susodicha encarna: ¿Cómo podríamos demostrar de manera empírica la actuación de la Selección Natural como agente de cambio evolutivo, en los términos planteados por el neodarwinismo?
No la deje sola, traiga a su hermana la “Deriva” y su primo el “Flujo” para que ayuden, a ver si entre todos, sacan al naufrago de entre las olas.
Por el tono y el contenido de sus comentarios, Armando, es obvio que no se ha molestado en leer ni el post ni sus enlaces. Pero, por curiosidad, explíquenos, si la selección natural no explica el origen de las especies, ¿qué lo hace? ¿fueron creadas por Dios directamente?
Bueno, A.L.S. hay que distinguir entre, 1) la interpretación de fenómenos acontecidos en el pasado a partir de las huellas disponibles ( interpretación, que por su carácter deductivo siempre mantendrá cierto margen de incertidumbre, pero que en ocasiones, dada la confluencia de datos de diversa naturaleza y en ausencia de otras explicaciones más plausibles, resulta intelectualmente *perverso* no aceptarlas como válidas provisionalmente, que es lo que hacemos en ciencia, no proclamamos verdades absolutas) y 2) la experimentación de la acción del principio de selección natural en diversos sistemas, en el presente. En este segundo caso hay múltiples pruebas de su papel como agente adaptador y modificador de frecuencias genotípicas en poblaciones (no sólo, incluso se ha experiementado y observado su papel en el proceso evolutivo en RNAs autorreplicantes).Documéntese. Un resumen sucinto, al alcance de cualquiera lo puede obtener en un reciente monográfico de Scientific American sobre evolución y selección natural.
Si se refiere a hacer predicciones precisas, eso es más complicado, dada la complejidad de las variables del sistema y sus interacciones, muchas veces incontrolables en el medio natural y el papel del azar en el proceso evolutivo. Es sistemas experimentales, con el azar controlado (variables genéticas presentes) y con variables reducidas y controladas se pueden hacer predicciones sin problemas. Se pueden hacer predicciones No hay una relación sencilla, sin contribución inherente del azar, que formule el proceso, fácilmente controlable, como en la ecuación gravitatoria newtoniana.
Y volviendo al primer caso, su aplicación es poderosamente ilustrativa y esclarecedora y encaja espléndidamente con los datos disponibles. Al respecto de los dos campos que he mencionado, su uso sería algo parecido a los principios actualistas aplicados en la reconstrucción del pasado geológico de la Tierra, que a buen seguro conoce, sin detrimento de considerar las posibles variantes impuestas por las diferencias del sistema o su entorno en el pasado respecto al presente. Negar el éxito explicativo y científico de sus aplicaciones es una necedad.
J.N.
No estoy seguro, Eduardo, pero creo que el siguiente texto forma parte de la entrada “Por qué el principio de la selección natural no es una tautología”:
“El mérito de Darwin consiste en haberse dado cuenta de algo no precisamente obvio: el hecho de que realmente existe un proceso de variación y retención de rasgos heredables en los organismos vivos, y que este proceso es el requisito más plausible para explicar "el origen de las especies",”
Bien, si es así, me atengo a lo dicho, ni una cosa ni la otra. Es totalmente obvio el hecho, las razones ya han sido expuestas. El mismo J.N. ha sabido reconocerlo hasta cierto punto, aunque se instale en su posición de considerarla aporte científico del darwinismo. “Este muchacho se parece a su padre” es una expresión tan vieja como el rascar, y ya desde entonces la gente se basaba en “las leyes” de la herencia para desenmascarar los actos impropios de algunas damas, llamados por estos lares “cuernos”. En cuanto al uso de la selección para retener variaciones específicas se ha dicho que es anterior a Darwin, ni se diga el transformismo, ¿faltaba más?
Sobre la Selección Natural como mecanismo fundamental de la evolución, discrepo en lo fundamental. No niego - ¿cómo podría?- que la susodicha es parte importante del proceso. Lo que niego es que cumpla el papel ordenador que los darwinistas pretenden darle. En tanto darwinista, la Selección Natural no existe, es una patraña insostenible a la luz de la ciencia.
A su pregunta: si la selección natural no explica el origen de las especies, ¿qué lo hace? ¿fueron creadas por Dios directamente? Le respondo, como creyente creo que han sido creadas por Dios. No se espante, no suelo ocultar lo que pienso. En tanto al método utilizado no tengo conocimiento. Las evidencias parecen demostrar que las especies son el resultado de un proceso evolutivo. Queda claro que no niego el hecho evolutivo, niego que los mecanismos darwinistas puedan crear nuevas especies.
J.M., si hay algo que he sabido reconocer en los divulgadores darwinistas, es la enorme cantidad de maniobras discursivas que han perfeccionando para impresionar al personal. Si no me hubiese indocumentado lo suficiente antes de hablar sobre el tema, ya estaría de pies aplaudiendo su excelente disertación. Desafortunadamente, amigo mío, no estoy ni puedo estar de acuerdo con lo que dice sobre que el papel “adaptador y modificador de frecuencias genotípicas en poblaciones” de la Selección Natural ha sido demostrado exitosamente. Ni siquiera voy a molestarme en pedirle que cite algunos estudios al respecto, tanta seguridad debe estar muy bien documentada. Aunque claro, la perversidad de algunos, al no tener limites, es muy capaz de llenar bibliotecas, cosas se han escrito y no todas para bien.
De la Selección darwinista, natural o artificial podemos decir que jamás ha surgido una sola especie como consecuencia de estas. Su actuación, el de la Selección, con el apellido que prefiera, Natural de seguro, siempre ha sido una obviedad, una evidente limitante de la vida. Que la hallan llamado Selección Natural fue pura coincidencia. De seguro a esto se refiere Eduardo cuando dice que antes de Darwin no se conocía.
Joder, pues Dios debe estar ocupadísmo en su laboratorio genético dale que te pego, los genes responsables de deficiencias y dolencias se los achacamos a un despiste o a la actividad del diablo.
la observación de que los caracteres biológicos se heredan (algunos) y el planteamiento de la selección natural son dos conceptos totalmente diferentes (también es otro asunto a esta observacion de la heredabilidad de caracteres, mucho más preciso, lo que llamas leyes de la herencia) Los mecanismos de generación de variantes genéticas y la selección natural también son asuntos diferentes. o sea que lo mezclas todo ¿Dónde aparece antes que en la obra de Darwin-Wallace el concepto de selección natural integrado en una propuesta de adaptación- evolución biológica? Que yo sepa en ningún lado.
J.N.
Armando, La verdad es que si tu crees que tu Dios (¿cuál es por cierto?) desde su laboratorio genético celestial ha planificado y /o planifica estratégicamente los cambios genéticos a la vez que va ajustando los cambios ambientales del planeta, para que vayan adecuándose ambos procesos, pues que te vamos a decir, allá tú. Claro que a veces parece que se despista en sus cálculos y vienen los problemas, como algunas deficiencias derivadas de problemas genéticos o diseños mejorables o cambios ambientales, a veces fruto de algún desmadre biosférico, o cataclísmicos que la lían parda. Claro que a lo mejor lo suyo es amor al experimento y esas nimiedades son parte del juego. En lo que creo que lías la cuestión un poco es en el hincapié que haces en la selección natural como generador de especies (lo de especies, por cierto tambien es un poco relativo, porque el concepto no tiene mucha cabida para procariotas, el sustrato de la biosfera, o tiene un papel bien diferente en organismo que se reproducen asexualmente o se hibridan con facilidad, que son legión) obviamente antes interviene la aparición de nueva información (mecanismos hay a patadas, no necesitamos a Dios insertando sus genes a gogó) luego viene la adecuación, el atractivo o la suerte. Y en lo que definitivamente exageras, bueno yo, diria que deliras, pero a lo mejor ahora me extralimito yo, en es lo de que *en el marco darwinista la selección natural no existe, es una patraña insostenible a la luz de la ciencia*
Un saludo,
J.N.
A su pregunta: si la selección natural no explica el origen de las especies, ¿qué lo hace? ¿fueron creadas por Dios directamente? Le respondo, como creyente creo que han sido creadas por Dios.
Esto es algo sabido, pero confirma la duda de otro comentarista en otro post del blog: efectivamente hay ciertos tipos de religiosidad incompatibles con la ciencia.
Por otra parte, confiesto que no comprendo muy bien qué parte de la selección natural o de la evolución le parece "obvia" a Armando. Porque lo cierto es que la idea de evolución ha tardado varios siglos de pensamiento, observación y experimento en madurar, y por evolución por selección natural hay que entender la idea de que especies diferentes comparten antepasados comunes. Aristóteles y los doctores de la iglesia, significativamente, desconocieron la evolución. Los griegos pensaban que las especies probablemente eternas y los cristianos que habían sido creadas por Dios. ¿Cómo es posible que prácticamente todos antes de Darwin ignorasen algo tan obvio?.
Armando:
"...De la Selección darwinista, natural o artificial podemos decir que jamás ha surgido una sola especie como consecuencia de estas..."
Es que las *especies* o mejor, las variantes genéticas (como ya dije ayer en un comentario que por alguna razón no ha salido especie es un término con diferente sentido en organismos procariotas o con reproducción asexual o capacidad de hibridación importante, así que mejor tener claro de que hablamos) no *surgen* o aparecen por efecto de la selección natural, o sea que lo que afirmas sí es una tautología. Surgen por otros mecanismos ( entre los que, por ahora, no considramos por falta de apoyo empírico la inserción de genes especiales por Dios). La acción de la selección natural es otra y ya la hemos repetido hasta la saciedad en este hilo.
J.N.
Eduardo, voy a considerar su afirmación sobre el origen, no del término evolución, sino del principio transformista como un lapsus momentáneo producto de los calentones que este debate genera en materialistas, darwinistas y literalistas bíblicos. La idea de que el universo y la vida son el resultado de un proceso evolutivo contingente es tan vieja, que en épocas de Epicuro ya existían verdaderos panegíricos filosóficos sobre el tema.
La Selección Natural, o mecanismos naturales usados - perdonen la rebuznancia- por la naturaleza para limitar las formas vivas, y cantidades de las formas vivas, es tan vieja que cuando Darwin nació ya era un concepto fosilizado. Darwin no inventó los conceptos de evolución y Selección Natural, lo que hizo fue convertir, erróneamente, la primera en consecuencia de la segunda.
Claro es, la Selección Natural, en tanto hecho, es el resultado de un sin número de factores cuyas consecuencias sobre la vida son imposibles de predecir o modelar en términos científicos. ¿Quién puede, siquiera, establecer las variables que definen a la susodicha? Pero además, como mecanismo explicativo su valor es nulo. ¿Qué ocurre con una población, habitante de un nicho ecológico cuyas condiciones ambientales de todo tipo permanecen inmutables a lo largo del tiempo?, o ¿qué puede explicar el hecho de que algunas especies no manifiesten cambios notables a lo largo de cientos de millones de años a pesar de los dramáticos cambios ocurridos en el entorno?
Al darwinismo nada lo pone en jaque porque es imposible escapar de la Selección Natural. Ya venga esta en forma de depredador, de diferencial reproductivo, de cambio climático, de meteorito, o de lo que sea, sus efectos sobre la vida son determinantes, independientemente de que ocurran o no cambios evolutivos, o de que las condiciones del ambienten permanezcan inmutables.
J.N. dice:
Es que las *especies* o mejor, las variantes genéticas (como ya dije ayer en un comentario que por alguna razón no ha salido especie es un término con diferente sentido en organismos procariotas o con reproducción asexual o capacidad de hibridación importante, así que mejor tener claro de que hablamos) no *surgen* o aparecen por efecto de la selección natural, o sea que lo que afirmas sí es una tautología. Surgen por otros mecanismos ( entre los que, por ahora, no considramos por falta de apoyo empírico la inserción de genes especiales por Dios). La acción de la selección natural es otra y ya la hemos repetido hasta la saciedad en este hilo.
J.N.
¿Y yo cuándo he dicho lo contrario? Lo que he venido planteando es que no hay forma de determinar la incidencia de la Selección Natural en el proceso evolutivo, de cuya marcha surgen las “especies”. Estoy totalmente de acuerdo en que especie es una palabreja difusa, cuyo sentido varia en función de los mecanismos de replicación. Tampoco pido que meta a Dios en estos menesteres, aunque la Selección Natural darwinista tiene mucho de divinidad ordenadora.
La idea de que el universo y la vida son el resultado de un proceso evolutivo contingente es tan vieja, que en épocas de Epicuro ya existían verdaderos panegíricos filosóficos sobre el tema.
Si ya resulta estrafalario negar la macroevolución porque no encaja con un criterio dogmático religioso actualmente, confundir el atomismo, o las vagas, meritorias e imaginativas teorías presocráticas sobre la transformación de las especies -que son anteriores a Epicuro-, con el principio darwiniano de la selección natural, esto entra ya en el capítulo de los grandes disparates.
Para el que le interese, puede saber más sobre el asunto leyendo la "Historia de la idea del progreso", de Nisbett, o el famoso libro de Mayr sobre el crecimiento del pensamiento biológico.
Armando nos acusas de maniobras discursivas, pero tú recurres a maniobras no demasiado discursivas, sino más bien vagas. No hay ninguna objección en tus comentarios que rebata con una mínima concrecíón los términos de la propuesta evolucionista moderna ni de la selección natural. Cuando algo realmente sea incosistente con la propuesta, si llega a darse, ya hablaremos en términos menos vaporosos. La propuesta no lo explica todo, ni en futuro ni en el pasado y su capacidad de precisión predictiva es limitada, eso es obvio. ¿Esa es la objección?
Veamos:
Si por determinar la incidencia te refieres a cuantificar mediante una ecuación que contenga todas las variables posibles, obviamente no, hay demasiada complejidad, variabilidad y azar en el proceso, pero eso lo podríamos aplicar a casi todas las ciencias que trabajan con sistemas naturales complejos, máxime si el azar es uno de los ingredientes cruciales. Tampoco podemos certificar cuál será la configuración geográfica de nuestro planeta dentro de 100 m.a. y no te digo ya reconstruir situaciones pasadas, a pesar de los datos abrumadores que señalan que ya había una dinámica litosférica semejante a la actual. ( y fíjate hablo de un sistema con menos variables y mucho menos azaroso; y no, los dibujitos que nos ponen en los libros de tectónica no son demasiado fiables a esa escala, que en geología no es para tanto) y sin embargo no vamos a negar por ello los desplazamientos de las láminas litosféricas. La acción de la selección natural sobre zonas genómicas se ha observado inumerables veces, su correlación con la presión ambiental y la adaptación también, no es cuestión de lógica es empirismo. Lo de hacer una analogía entre el papel de la selección natural y una divinidad ordenadora sólo tiene sentido desde una mentalidad obsesionada con la deidad que es incapaz de ver las diferencias esenciales: es un mecanismo automático, imbricado con muchos otros procesos en la dinámica evolutiva, no consciente, contigente. No creo que sean cualidades que asocies a tu Dios ¿o sí? El papel de la selección natural es indiscutible, y no sólo por su presión negativa (tipo meteorito o predador como la que citas) sino también positiva, tipo las copias extra del gen responsable de la presencia de amilasa en saliva que aparecen en la poblaciones humanas con historial de consumo de cereales, en relación a las que no lo tienen, por ponerte un ejemplo muy conocido, recuerdo ahora mismo un reciente experimento de coevolución depredador-presa con bacterias, sistema srápidos, donde se aprecia la interacción coevolutiva y el papel de la selección natural sobre la evolución en las poblaciones de ambos tipos de bacterias, pequeñas variantes ambientales cambian el escenario sustancialmente.
No es cierto que la selección natural, tal y como la entendemos, aunque sea grosso modo,, fuese utilizada antes de Darwin-Wallace como mecanismo que, actuando sobre la variedad genética, actuase a modo de filtro adaptador. Nunca antes se había integrado ese concepto en una propuesta evolutiva coherente. Bueno al menos yo no lo conozco y tengo una cierta familiaridad con el tema. La idea de sistema interactivo y evolutivo autónomo, entorno biosfera, aperece por primera vez de forma coherentemente, aunque implícita, en estos trabajos.
Las pautas generales de la teoría evolucionista son ahora mismo a la luz de la sobservaciones abrumadoramente conisstentes, lo que no quiere decir que controlemos todo como en un sistema simple controlado en sus composición y contorno, repetitivo, tipo reacción química industrial o ingeniera mecánica. Hablamos de sistemas y procesos diferentes.
J.N.
Armando Leonel Silverio: la Selección Natural darwinista tiene mucho de divinidad ordenadora.
Tenía toda la pinta, pero esa frase lo demuestra: no ha entendido Vd. de qué va el asunto.
Pero su punto de vista tiene interés. ¿Podría decirnos qué ha sido, por ejemplo, de este tipo?
¿Podría decirnos qué ha sido, por ejemplo, de este tipo?
Lo ordenaron sacerdote. Por eso dejó de reproducirse y propagar sus genes.
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