Como explico en el capítulo de ese título de Rompiendo el hechizo, la "creencia en la creencia" es un fenómeno común no restringido a las religiones. Los economistas reconocen que la buena moneda depende de que la gente crea que la moneda es buena, y los científicos reconocen que la objetividad actual de los estudios científicos sobre el calientamiento global es políticamente impotente a menos que la gente crea en esa objetividad. En consecuencia, economistas y científicos (entre otros) dan pasos para fomentar y proteger tales creencias que consideran benignas. Esto es actuar de acuerdo con la "creencia en la creencia".
La religión ofrece un caso extremo de esto. Hoy en día una de las más insistentes fuerzas agrupadas contra nosotros los ateos públicos es el grupo de los "Soy ateo, pero"...que deploran públicamente nuestra "hostilidad" o nuestra "rudeza" (que en realidad es puro candor), mientras que en privado admiten que tenemos tenemos razón. Ellos mismos no creen en Dios, pero ciertamente si creen en la creencia en Dios. No siempre es sencillo decir quién cree simplemente en la creencia, dado que los actos motivados por creer en la creencia (pero no realmente creer en Dios) son, con la excepción de esas confesiones sotto voce- prácticamente indistinguibles de los actos por los creyentes genuinos: los que rezan, cantan himnos, dan diezmos, proclaman su propia lealtad, son voluntarios para proyectos de la iglesia, etcétera. Algunas veces me pregunto siquiera si el 10 % de las personas que proclaman su creencia en Dios realmente creen en Dios. No me impresionan particularmente los más ruidosos, pues el hecho mismo de su activismo demuestra el temor a la mínima erosión de la religión. Si estuvieran más seguros y confiados en sus convicciones religiosas, probablemente no perderían tiempo intentando desacreditar a unos pocos ateos. Por ejemplo, dado que confían en que tuvieron lugar los aterrizajes en la luna, no se molestan trabajando en desacreditar a los escépticos de los alunizajes que acechan en internet, incluso aunque estas personas sí que suponen algun tipo de desafío a la confianza pública en la veracidad de los medios y del gobierno.
Confío en que estén equivocados los que creen en la creencia. Esto es, ya no necesitamos preservar el mito de Dios para preservar una sociedad justa y estable del mismo modo que no necesitamos aferrarnos al Patrón Oro para mantener nuestra buena moneda. Fué una buena muleta, pero la hemos superado. Dinamarca, de acuerdo con un estudio reciente, es la nación del mundo más sana, saludable, feliz y libre de crímenes, y en buena medida los daneses ignoran el tema de Dios. Ciertamente deberíamos esperar que están equivocados aquellos que creen en la creencia, puesto que la misma creencia está disminuyendo rápidamente.
Un estudio nacional sobre evangélicos en los Estados Unidos predijo que sólo el 4% de sus hijos crecerían hasta convertirse en creyentes bíblicos adultos. Los bautistas del sur se están bautizando hoy tanto como en 1950, cuando la población era la mitad de la actual. ¿Cuándo llegarán a tirar la toalla los que creen en la creencia y dejarán de intentar que sus hijos y sus vecinos se aferren a lo que ellos mismos no necesitan? ¿Por qué no ahora?
- Publicado en The Guardian.
lunes 20 de julio de 2009
¡Dejar de creer en la creencia!
Daniel Dennett, Dios y el patrón oro:
Etiquetas:
Humanismo secular,
Traducciones
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

29 comentarios:
"Si estuvieran más seguros y confiados en sus convicciones religiosas, probablemente no perderían tiempo intentando desacreditar a unos pocos ateos."
No es el argumento ni el tema principal, pero siempre que veo este enfoque arrugo el entrecejo.
Desde su propio punto de vista, el creyente fundamentalista y "literalista" no cree estar dedicando nada de tiempo a desacreditar ningún ateo, sino librando "la buena batalla". No se trata, por tanto, de criticar a la persona que los deja en mal lugar, sino demostrarse a sí mismos que esa persona está "bajo el influjo de Satanás".
Es precisamente una de las demostraciones de tener convicciones religiosas claras. Uno ha de tener la fe muy dentro para sostener con convencimiento que la Tierra tiene 5000 años, por ejemplo.
Aunque es posible que estemos hablando nada más que de creyentes culturales con morales demasiado ambiciosas, en cuyo caso sí sería un comentario acertado.
Hay un ingrediente que no se menciona en todos estos aspectos: La felicidad. Y se ha demostrado en países con altos porcentajes de creyentes (religiosos)como son más felices que por ejemplo Dinamarca, aunque no estén sanos, ni libres de crímenes, ni mucho menos posean riquezas (p. ej. los tibetanos).
La creencia que más daño le ha hecho a la humanidad es la de creer que el dinero lo puede todo.
Un saludo.
No me queda claro, es algo que escribió Dennet en su totalidad, o lo publica Eduardo?
Dentro del triunvirato del movimento neo-ateo que representa Hitchens-Dawkins-Dennet, plus, Harris; Dennett es mas benevolo y moderado con las religiones y por eso apela a ese mecanismo mental heuristico-metacogntivo de la "creencia en la creencia" que puede ser incluso mas poderoso que la propia existencia de Dios.
Mientras que Dawkins y compañia se dedican a desmontar la hipotesis de Dios, Dennett da un paso mas alla (quizas porque es inutil estancarse en demostrar o no la existencia de Dios)e indica como creer en algo (que puede ser otra creencia) tiene consecuencias mucho mas directas.
La "creencia en la creencia" en este caso la creencia en la existencia de Dios, no va desaparecer a corto plazo. De hecho este recurso mental de refuerzo de ideas por nuestro cerebro/mente independientemente de su contenido (ya sea la creencia en Dios o en que existen galaxias en el universo)es parte de nuestra maquinaria y arquitectura mental.
Eduardo, es un artículo de Dennett íntegro, por eso lo publico como cita.
La creencia que más daño le ha hecho a la humanidad es la de creer que el dinero lo puede todo.
Es verdad: el dinero no puede resolverlo todo, especialmente aquellas cosas que no tienen solución. Incluso hay cosas con solución que el dinero no consigue... aunque ahora mismo, no recuerdo ninguna. ¡Pero sé que existen! ¡Si ayer estaban ahí, hoy tienen que estar! ¡Como que me llamo Roberto que te saco de aquí!
Y se ha demostrado en países con altos porcentajes de creyentes (religiosos)como son más felices...
¿Quién ha demostrado semejante cosa?
Dean dijo:
Y se ha demostrado en países con altos porcentajes de creyentes (religiosos)como son más felices...
Eduardo responde:
¿Quién ha demostrado semejante cosa?
Yo afirmo:
Ya estamos con "estudios" y "demostraciones" sobre la felicidad que me dejan perplejo.
Lo digo hasta el agotamiento. Cualquier estudio que crea deducir la felicidad de los estudiados, basándolo en cuestiones de creencia o no creencia realiza FARSAS.
Lo siento por repetir la vehemencia, pero es que no puedo con estos continuos "estudios" tan poco científicos.
Lo de "Soy ateo, pero..." recuerda al "yo tengo amigos homosexuales... " de los homófobos políticamente correctos. Se puede leer en montones de foros como reacción a alguna buena crítica dawkinsiana. Personas que, antes de nada se proclaman ateos, para luego pedir respeto o sea silencio, a los que critican con más o menos virulencia a la religión. Como si su ateísmo fuera un elemento de interés en el llamamiento que hacen a la autocensura. Me parece que adoptan la misma actitud paternalista que se tiene con los creyentes en "Papá Noel" o los "Reyes Magos", sólo que ese paternalismo aplicado a los adultos es algo más perverso, una especie de maquiavélismo oscurantista sostenido por alguien que se considera una élite "capaz" de reconocer que no hay dioses, pero con la idea de que el populacho no esta preparado para abandonar esa creencia porque de lo contrario la civilización se vendría abajo.
Con Heli totalmente de acuerdo.
Pero el criterio tan inespecífico de Manuel no se puede admitir. ¿Qué es eso de que cualquier estudio sociológico sobre felicidad no es científico, así de antemano?
Eduardo. De verdad, no sé con qué tabla de valores se mide la felicidad una vez superadas las necesidades primarias y secundarias (alimentación, educación, sanidad, cultura).
Por ejemplo, ¿la España franquista y confesional era más feliz porque el uso de medicamentos contra la depresión que la Suecia de la misma época?
¿Es un japonés más infeliz que un español por la media de suicidios? ¿Es más feliz, sin embargo,por los estudios realizados?
Y por último ¿Es más feliz un ateo que un musulmán?... joróbar, que no entiendo esas mediciones y no sólo lo digo con sarcasmo, lo afirmo desde mi descreimiento.
Un saludo.
Heli. Mire, yo como ateo indocto que soy, me declaro agnóstico. Pero es que debe usted entender que a la mayoría de la gente, el tema religión/creencia/ no creencia es como el de la política y el fútbol. Son importantes en la vida de uno, pero no tanto como los más fervorosos aparentan.
Vamos, que mis hijas creen en los reyes magos y me encanta. Mi familia es católica y yo estoy orgulloso de mi cultura y tradición. Creo estar cerca de algo parecido a dios cuando escucho La PASIÓN SEGÚN SAN MATEO de Bach y estoy convencido de que el hecho religioso es fascinante antropológicamente, culturalmente e incluso... económicamente. España recibe millones de € por las visitas a las procesiones, fiestas en relación a algún santo y manifestaciones varias.
Por último, veo a Dawkins como un "etólogo" de segunda división, muy enfuruñado en sus fobias y muy parcial en los análisis. Como biólogo debe ser genial, pero nadie es perfecto en todo.
Un saludo.
Los estudios sobre felicidad no tienen por qué presentar más dificultades metodológicas que los de la inteligencia, pongamos por caso. Por supuesto que hay que dar parámetros, "tablas de valores", pero en principio no se puede tachar como acientífico, de antemano, cualquier estudio sobre el tema. No es que sea "ontológicamente" imposible medir la felicidad, o relacionarla con las creencias religiosas, o con cualquier otra variable que se nos ocurra. A priori, se puede estudiar.
Hay una tradición sobre el "cálculo hedonista" bastante antiguo y hoy en día ya hay bastante literatura científica sobre el tema. Pondría un enlace que salió en EDGE, pero ahora es muy tarde, será otro día.
Oye ¿Y cómo se hace para que los descreídos adquiramos la creencia en Dios y así aumentar nuestro índice de felicidad? ¿Habrá un método con electroshocks, duchas frías, lobotomías o algo? ¿Da igual el Dios o hay un ranking en el poder eudaimonizador (¿se dice así?)? Habría que estudiar eso también, para lo de busque, compare y si encuentra otro mejor...
J.N.
Habrá un método...
Claro que lo hay. Si te extirpan parte del lóbulo frontal, pasas automáticamente a creer en Alá. Si el daño afecta a los lóbulos temporales, empiezas a creer en Jesucristo y la Virgen se te aparece dos veces al día (si te saltas el haloperidol). Si los daños afectan al área de Broca, recibes el "don de lenguas", y lo mismo te haces pentecostal que escribes para Libertad Digital. Si los daños son más extensos, puedes que te conviertas directamente en ancap.
Si la creencia en amigos espirituales es "natural", efectivamente, ¿por qué no una terapia para curar a los escépticos? No digo que consigan inculcar la trinidad, pero al menos para hacerse animista, o teísta sofisticado, igual valían.
Por cierto, el argumento del agnóstico Manuel es bastante bueno, o por lo menos atractivo: la religión vende. La espiritualidad organizada fácilmente se convierte en parques temáticos, como muestran los museos creacionistas, o los de platillos volantes. Al fin y al cabo la competencia entre ciudades por las reliquias es un elemento conocido de la tradición, y efectivamente fueron un importante motor económico...
Es más, España sigue siendo un país de coplas, toros y salto de la reja.
Eduardo dijo:
«Es más, España sigue siendo un país de coplas, toros y salto de la reja.»
Y también pionero en la energía eólica. Sinceramente, combinar San Fermín, El Rocío y las renovables me parece fabuloso. Mejor que térmicas y hambuguesas.
Y sí... la religión vende.
Un saludo.
¿por qué no una terapia para curar a los escépticos?-
En cierto modo, ya se intentó. Se suponía que uno de los beneficios del consumo de LSD, peyote, etc, era el ponerte en contacto con cierto tipo de "espiritualidad". Algunos de los sujetos describían sus experiencias como "religiosas".
Conocí a un guitarrista de un grupo de heavy metal, al que el uso de drogas disociativas (tipo ketamina) le hizo convertirse temporalmente a una secta evangélica, tras tropezar nada más y nada menos que con Satán durante uno de sus colocones.
Lo dicho: puedes dejar de ser escéptico... si estás dispuesto a provocarte algún tipo de daño cerebral.
Sinceramente, combinar San Fermín, El Rocío y las renovables me parece fabuloso.
Jo'er, el espectáculo lo compraría la Fox, seguro. Supongo que te refieres a soltar los toros del encierro mientras los gilipollas intentan saltar la reja, convenientemente electrificada mediante energía renovable.
Muy cachondo, Freman (joróbar, falta el emoticono de la sonrisa).
Un saludo.
Si creo que le entiendo Manuel, pero creo que la religión, tanto como la tradición y en fin nuestra cultura deben estar sujetas a la crítica y al cambio constante porque perfectas no son (y mire yo creo que esto que digo forma parte importante de nuestra civilización y de su capacidad para haberse impuesto en el mundo). Y bueno, alguien alguna vez modificó, reinterpretó y acicaló tradiciones y religiones más antiguas para que usted se sintiera orgulloso de las que tiene ahora.
Oye, y el espectaculo ese Rociero Sanferminero-renovable, mezcla de tradición y modernidad, no se podría incluir un toque travesti y vestir a los toros con traje de flamenca. Así también podría repercutir beneficiosamente en la industria textil y seguramente disminuiría la peligrosidad de los encierros, de modo que los corredores pudieran llegar indemnes a la reja, a electrocutarse ecológicamente
J.N.
Esa idea de correlacionar felicidad con creencias religiosas me ha hecho preguntarme si habrá algún estudio sobre la posible correlación entre el grado y tipo de formación intelectual (científica o *de letras*)) de las personas y el grado de ateísmo. No sugiero que la haya ni mucho menos con relación de causa de o efecto de (de un modo o viceversa para la causa o el efecto), pero podría ser interesante. También sería interesante correlacionar aunque sea aproximadamente la inteligencia y la tendencia al ateísmo y la inteligencia y el grado de felicidad declarada.
J.N.
Heli, estoy de acuerdo con usted.
Hola, muy interesante el artículo que nos españolizas, Eduardo. Y siguiendo un poco el sub-debate que se armó con la felicidad, les acerco algo que les puede interesar, sobre todo a vos Manuel: algo de estudios serios sobre la felicidad...
http://elreplicadordesuenos.blogspot.com/search/label/dan%20gilbert
saludos y felicitaciones Eduardo por este lindo lugar
Gracias por tu blog, Facundo Alonso. El inicio del vídeo está muy bien. Mañana lo veré entero.
Un saludo.
Gracias, Manuel, es muy interesante esa charla, ojalá la veas completa. De todas maneras, ayer cuando comenté por aquí, por cuestión de tiempo sólo pasé el link por el tema felicidad y, en realidad quería opinar un poco sobre el artículo y algunos de los comentarios.
Con Dennett, totalmente de acuerdo ,como alguna vez dije por ahí, con eso de no importarle tanto los ruidosos, los religiosos activistas, los mas fanáticos. A mi mas bien me preocupa el universo de gente que anda por la vida buscándole un significado, dentro de un rango de preceptos inconcebibles, y al mundo natural que nos rodea y del que, POR FAVOR, SOMOS PARTE, SEÑORES!
Es querer aplicar las reglas del ajedrez a la natación olímpica. ¿Por que suponer que "es de cajón que algo tiene que haber"? Y lo peor de todo es que... "de todas maneras no importa demasiado, yo quiero tener mi trabajo, mi familia, mi ipod", el resto es irrelevante o al menos, de poca importancia.
Lo que propone Dennett, acabar con la creencia en la creencia, o al menos notar como va muriendo sola, probablemente sea visto como ese jueguete viejo que nos quieren sacar de niños porque lo tenemos guardado en el cajón de los recuerdos o tirado por ahi y entonces nos enojamos y de repente sentimos que nadie nos puede privar de semejante derecho: UN MUÑECO DE TRAPO SUCIO Y SIN UN OJO!!! (pienso que es un buen nombre para algún nuevo dios de ejemplo de Sr. Dawkins...¿no?)
Hablando del Sir...ah, no, claro, no es Sir, pero bueno, es Dawkins, en fin... el asunto es que leyendo el comentario de Aníbal, me pongo a pensar un poco y estoy de acuerdo con el hecho de que Dennett usualmente va un paso mas allá, pero creo necesaria gente como Dawkins en la línea de fuego, para perderle un poco el respeto a los intocables con buenos argumentos, ensuciándose un poco las manos en la investigación de campo y, por supuesto aportando sin que haya sido nunca su obligación a la divulgación general. Bueno, en realidad todo científico debería tener un poquito de esa obligación, algo de aquello que les pedía Sagan: abran las compuertas, muéstrenos la cocina, saquemos las ratas!
saludos a todos
pd: por favor Manuel, podés decirme sólo Facundo! jaja
En relacion a la subtrama o subdebate sobre la ciencia de la felicidad huelga decir que desde la apatia, epoche estoica o cuadrifarmaco epicureano de los antiguos griegos... pasando por la aceptacion de la gracia de los primeros cristianos, en definitiva, que uno no tiene libertad y por tanto no puede perseguir la buena vida, en otras palabras, la felicidad, porque ésta está determinada en esta vida y en la otra... mucho hemos avanzado.
No solo la libertad como propiedad del cerebro humano es plausible sino que la felicidad definida neutramente como la satisfaccion de las necesidades basicas darwinianas tambien.
Hoy los cientificos pueden trazar los sistemas neuronales, endocrinologicos que soportan los estados de relajacion, calma, confort... analizar los factores culturales (valores, creencias...)los estados patologicos (derpesion, estres...)y ver que imagen se compone de todos estos datos para cuantificar la felicidad.
La felicidad no es una nocion abstracta tiene correlatos a nivel cerebral e incluso social.
Pionero fue el trabajo de Bentham, Mill y contemporaneamente el de Daniel Kahneman.
Para una muestra de la sofisticacion que tenemos a la hora de conceptualizar la idea de felicidad vease este articulo: http://www.physorg.com/news167661927.html
Publicar un comentario en la entrada
Los comentarios están moderados, pueden tardar en aparecer.