La discusión sobre las creencias de Darwin es muy antigua. Parece ser que el naturalista inglés se consideraba "agnóstico" o "teísta", y conservó una preocupación bastante explícita por no aparecer como un ateo público. Este era un principio de prudencia bastante previsible, teniendo en cuenta que hasta los pensadores británicos más liberales habían cuestionado la comunidad moral y la ciudadanía de los ateos (John Locke: "no deben ser tolerados de ninguna forma quienes niegan la existencia de Dios."). También es conocida la anécdota de la entrevista con Edward Aveling y Ludwig Büchner, en 1881: "Un agnóstico es un ateo que no quiere perder respetabilidad, mientras que un ateo es un agnóstico agresivo". "¿Y por qué hay que ser agresivo?" - respondió Darwin si la anécdota no es apócrifa.
Ahora que una nueva edición no censurada de su autobiografía ha retirado algunas hojas de parra, podemos estar bastante seguros -al menos- de que Darwin era un racionalista, un "firme defensor del libre pensamiento" (carta a Aveling de 1880 encontrada entre los papeles de Karl Marx) y desde luego un materialista que abogaba por el estudio continuo del hombre y la naturaleza, a diferencia de Wallace, o Greg.
En realidad, la teoría de Darwin sólo es comprensible en un marco intelectual crecientemente influído desde el siglo XVIII por ideologías liberales y "progresistas". Es este racionalismo científico y este nuevo activismo político el que alimenta la filosofìa transformista de la época. Como en los Vestigios de la historia natural de la creación (1844), de Robert Chambers, que ya propone un esquema de desarrollo cósmico que confía en las posibilidades del ser humano sin el auxilio divino, o en las Cartas sobre las leyes de la naturaleza del hombre y del desarrollo (1851), de Harriet Marineu, que inquietan a los científicos tradicionales y escandalizan a los lectores victorianos más píos.
Lamarck mismo es un "auténtico hijo de la Ilustración" que postula un sentiment interieur en los seres de la escala natural dentro de un esquema casi totalmente secular. O Lyell, cuyos Principios de la geología desacartan la autoridad bíblica y apenas refieren a la agencia divina. También la "hipótesis del desarrollo" de Spencer propone la continuidad del mundo natural y social. O el editor y crítico George Henry Lewes cuyas ideas sobre anatomía y fisiología sugieren que el pensamiento no es un regalo de Dios, sino una actividad natural del cerebro fìsico.
Si no ateos explícitos, todos estos pensadores son fuertemente secularistas y comparten un espíritu común de reforma y progreso. Wallace mismo, pese a su espiritualismo, es algo similar a un humanista secular. Como señala Janet Browne: "El progreso y la marcha de la historia eran, en resumen, temas prominentes de la época".
11 comentarios:
Si trata de cuestionar una autoridad (en este caso Dios), es la base misma de la filosofía moderna: no aceptar nada, a menos que se lo haya examinado con la propia razón de cada uno. Ahora bien, si en ese examen llegamos a Dios, por ejemplo, del naturalista inglés de Gaia, quizás Dios se ponga contento. De hecho, Lovelock discrepa de Richard Dawkins a propósito de eso.
Eduardo
Muy buen reporte sobre aquella época de gran convulsión social donde el mundo, la sociedad y la historia todavía eran "creables", es decir, inventadas día a día con impulsos y fuerzas innovadoras. La vaciedad del siglo XX (la llamo sin tapujos, la era de la evasión) nos empujó por el atolladero de la impronta determinística que llevó a Fukuyama a hablar del final de la historia... Me gusta la idea Lamarckiana del eterno retorno, y la idea Hegeliana de totalidad, entendida ésta como una fenomenología de la historia. Eso me hace valorar al actual momento, y regocijarme ante este hecho donde volvemos a ver discusiones y debates que nos permiten reinventar la historia, seguir evolucionando y no anquilosarnos pérfidamente como en ls últimos 30 años..
La vaciedad del siglo XX
¿Vacuidad? ¿En el siglo XX? Uh, eso debe ser que te limitaste a ver las pelis de Tarantino y a leer a Saramago. ¿Vacuo el siglo en que se descubrió la teoría de la relatividad, la mecánica cuántica y el teorema de Gödel? ¿El siglo del tríodo y el transistor, la cibernética y los viajes a la Luna, los antibióticos y la ingeniería del ADN?
Estoy muy de acuerdo con Marco Antonio Moreno, en cuanto al interés del post de Eduardo, pero en lo demás, no lo sé. El XIX es un siglo muy bullicioso del cual no hemos asimilado aún todas sus sugerencias, hallazgos y producciones. Por ejemplo, es el “siglo de la historia” y, aún a riesgo de ser tildado de historicista, pregunto si no se cometió el error de considerarlo el siglo en el que todas las cuestiones adquirieron una tonalidad social; es decir, si no se confundió historia con sociedad. Darwin no se basa en la sociedad, sino en la historia. Fukuyama se basa en la sociología, no en la historia.
Salud
"Lyell, cuyos Principios de la geología desacartan la autoridad bíblica"
La lectura de la obra de Lyell seguramente contribuyó de manera decisiva a que Darwin se decidiera a apostatar del cristianismo incluso estando aún a bordo del 'Beagle'.
"y apenas refieren a la agencia divina."
Vaya, yo tenía entendido justo lo contrario: que Lyell -librepensador pero creyente; no olvidemos que Lyell nunca admitió que la teoría de su amigo Darwin se aplicara en el caso de la especie humana - postulaba numerosas y continuas intervenciones divinas en la naturaleza para mantener constante la cantidad de especies. Según Lyell, Dios creaba milagrosamente una nueva especie para reemplazar a cada especie que se iba extinguiendo.
Estrictamente no se puede ser "librepensador" y racionalista, pues esto último significa someter nuestro juicio a lo razonable, a la conclusión que es racionalmente válida, y tal propiedad no es elegible libremente.
Urbek, no se puede elegir que lo razonable y lo irrazonable sean distintos de lo que son, pero sí somos libres de elegir comportarnos razonable o irrazonablemente.
Razonable es el librepensamiento, es decir, el rechazo de las supuestas revelaciones divinas.
Creo que es fácil calcular a qué se refería Darwin, y los tiros van y siempre han ido por donde apunta Rawandi.
Estimado Freman
Lamento no frecuentar tan asiduamente este blog de Eduardo como me gustaría, para hablar de otras cosas que me interesan... pero estoy trabajando al 100% en la UTI, atendiendo a un paciente grave, que tiene que ver con todos. Acabo de ver tu comentario y en verdad no recuerdo haber empleado el termino "vacuo" o "vacuidad", simplemente hablé de "evasión" (y recuerdo el término porque hice un paper sobre el tema donde en ninguna parte nombro las palabras que tú dices).
Soy un admirador del siglo XX. Cómo no admirar la fotografía, el cine, la radio, la televisión, los viajes espaciales, la maravillosa internet que nos permite comunicarnos... quizá me expresé inapropiadamente porque escribo de madrugada, pero el tema de mi paper estaba relacionado a la cultura de la evasión. Esa es la palabra que empleo: evasión. De alguna manera el cine, la radio, la televisión (inventos del siglo XX) han tendido a ser productos vinculados al escapismo (cosa que no critico, en todo caso) aunque no es así en todos los casos. No podría decir que los programas de National Geographic sean escapistas, pero una gran parte de la tV si lo es. No todo el cine tiene esos esplendores metafísicos de un Bergman y un Antonioni (pero el cine actual es el de Tarantino, que tu nombras, y otros de su linea, que en verdad apestan).. Deberían ver algo de polanski, Macbeth, x ej. En lo personal a ese respecto prefiero a Hitchcock. Kurosawa, Truffaut, Peckinpah, y me encanta ver sus películas que siempre me son nuevas..
Estimado Freman, esto es solo para aclararte que admiro al siglo XX: Warhol, la Marilyn, Hawkins, Woody Allen, Marshall MacLuhan (mi maestro), Alain Resnais, Cronenberg, etc.. Me has motivado a escribir un libro sobre mi afecto al siglo XX.. Lamento que no se haya comprendido lo de la "evasión", mi objetivo era apuntar al tema del "fetichismo" o la "enajenación", que se hicieron más evidentes en el siglo XX, y que la industria de Hollywood se los apropió, y otras le siguieron..
No todo el mundo es un hombre libre como tú.. Felicitaciones. Aún espero una palabra de nuestro amigo Eduardo.
A propósito del bicentenario de Darwin escribí un artículo en EBS sobre la evolución en la economía Evolucion, equilibrio y realismo económico Es un aporte modesto. Igual, me gustaría que vieras un comentario que escribí para La herencia del viento
Freman, estamos en contacto.
Marco
Un gran saludo
Darwin var en vetenskapsman som arbetade systematisk och med stor objetivitet. Det är bara de ultrakonservativa religiösa som inte gillar hans teori.
Andrea Gaytán Myrdal
Darwin era un cientifico que trabajo metodicamente con sus analices. Solo los ultraconservatistas religiosos no aceptan su teoria.
Felicidades a su memoria
Andrea GM
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