Los humanos somos aceptadores de autoridad; esto es, poseemos una tendencia psicológica que nos incita a aceptar la influencia social. Dicha predisposición provoca el que los individuos assesor sientan placer cuando ajustan su conducta a lo que se considera correcto y, por el contrario, tengan sentimiento de culpa y malestar cuando no es así.Aunque no he hecho por ahora una lectura tan exhaustiva del libro como para formar una crítica precisa y justa, dudo que ésta objeción realmente cuestione el núcleo del "programa naturalista", e incluso el más específico de los psicólogos evolucionistas. Si algo resulta relevante en la evolución del Homo suadens durante los últimos 50 o 60.000 años, (y siempre que asumamos que la selección natural no actúa sólo a escala individual), sería justamente el éxito biológico de los valores, no su neutralidad o negatividad.
Esto supone el desarrollo de una nueve fuente de placer/displacer que no depende de manera directa de la conducta expresada, sino del participar o no en el acuerdo social con respecto al valor de la misma.
(...) Por tanto, aunque los psicólogos evolucionisas tienen razón cuando afirman que los seres humanos no funcionan como una tabla rasa capaz de aprender cualquier cosa, en cierta forma, en cuanto que individuos assesor, pueden comportarse como si lo fuesen y adoptar creencias o ideas con valor biológico neutral o incluso negativo, siempre que hayan sido transmitidas como positivas en términos de valor.
martes 16 de diciembre de 2008
El primate que daba buenos consejos
Así vienen a caracterizar Laureano, Luis y Miguel Ángel Castro Nogueira la peculiaridad del ser humano en un libro que ha editado Tecnos: ¿Quién teme a la naturaleza humana?, y que contiene probablemente la introducción más detallada al "proyecto darwinista de una ciencia de la naturaleza humana" publicada en español. El hombre es un primate que aconseja, un Homo suadens (de "suadeo", aconsejar):
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Naturalismo
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18 comentarios:
Humm... ¿Por qué habría que asumir que la selección natural no solo actúa a escala individual?
Hablamos de evolución cultural, quizás de epigenética (Jablonka). Si no asumimos la selección de grupo o multinivel, yo no entiendo la historia humana, especialmente de los últimos 50.000 años.
Los consejos no siempre son buenos, es decir, no siempre tienen una función biológica obvia y directa...
Cómo explicar el explicar, p.e. el ascetismo (no necesariamente elextremo).
Uf. ¿Pero esa manía con la epigenética no es una otra oleada de lamarckismo encubierto? (suelen aparecer cada 20 años o así). Lo digo sin acritú ;o)
Si necesitas la selección de grupo para un asunto de selección cultural (memes y tal) no digo nada. Si estás pensando en selección biológica (genotipos), entonces sí te pregunto porque me parece rrrarro.
Paleofreak: si ya me dudas del concepto de epigenetica ya no se que pensar.
Esto no es cuestion de modas ciclicas en ciencia sino de neurociencia basica.
Los seres humanos internalizamos valores y normas que mediante la pedagogia y la enseñanza trasmitimos a otros individuos que a su vez por medio de la plasticidad cerebral produciran cmabios en los cerebros de estos y que se acumularan paulatinamente.
(referencia:Experience-Dependent Epigenetic Modifications in the Central Nervous System)
Y eso que yo mantengo mis dudas sobre la revitalizacion del grupo como unidad de seleccion, pero mecanismos plausibles para que esto se de ya estan documentados, y la epigenetica es uno de ellos.
Pero el caso es que el origen y la evolucion cultural no es darwiniana sino lamarckiana, y esto es un dato factico que yo no se como tu lo digieres.
Por cierto, si ya me dices que el autor del articulo referido, o el foro (revista), o yo que sé, es dudoso; te voy a exigir que te identifiques, me digas cual es tu profesion, o algo asi, porque igual es que estoy hablando con algun premio Nobel por descubrimientos en neurociencia que tiene alguna idea iconoclasta y no lo sabia.
Y siento ponerme asi pero quienes hayan seguido los intercambios entre tu y yo lo podran deducir.
Anibal, a lo mejor me he expresado mal. No es que dude del "concepto" de epigenética, sino de que sea un mecanismo evolutivo con importantes consecuencias para la teoría de la evolución, como algunos pretenden. El problema no es la epigenética, sino lo que ciertas personas afirman acerca de ésta.
De todas formas el concepto en sí es polémico, porque, por ejemplo, hay muchos investigadores que piensan exclusivamente en modificaciones heredables del genoma cuando se refieren a la epigenética. Heredables vía línea germinal, no a través del aprendizaje o los "memes". La plasticidad cerebral, entonces, no sería epigenética. Como tampoco lo sería el ponerse cachas o ponerse moreno.
No me importa si la evolución cultural es "lamarckiana", no tengo problema con eso. Como ya he dicho no me interesa discutir sobre evolución cultural.
Mi profesión, evidentemente, es irrelevante para lo que estamos discutiendo. Ese comentario no viene a cuento. Pero ya te informo de que no he ganado ningún premio Nobel ni tengo previsto ganarlo en el futuro. Sí que tengo previsto, sin embargo, seguir comentando en blogs y hacer uso de mi sentido crítico. El "y tú quién eres para..." no responde adecuadamente a las razones que te di en su momento para no tener muy en cuenta determinados trabajos científicamente marginales. En resumen: afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias.
Paleofreak: Si yo no soy quien para negarte comentar en foros en internet, blogs o lo que quieras.
Pero, si no te interesa la evolucion cultural, por que comentas y discutes sobre algo que no te interesa.
El comentario es muy pertinente porque tu has sido el primero en utilizar ese tipo de argumento de "haber quien es ese autor" porque las referencias que he traido a colacion como argumentos que sustentaban mis afirmaciones, tu me las has tachado de marginales.
La epignetica tiene grandes consecuencias para la evolucion del cerebro del homo sapiens.
El cerebro no ha evolucionado demasiado desde la aparicion del hgombre anatomicamente moderno y sin embargo la cultura ha cambiado de forma drastica y exponencial.
Debe de haber en juego un mecanismo mas alla de la evolucion biologica.
Solo faltaba ya que dijeras lo mismo de este autor.
Pues yo tengo que confesar que no veo fronteras muy claras entre la evolución biológica y la cultural, hay tanta realimentación que me mareo, todo me huele a biología en la cultura, será deformación profesional.
Anibal ¿Qué quieres decir exactamente con que la evolución cultural es Lamarckista? ¿qué los *caracteres* culturales adquiridos se transmiten a las generaciones siguientes?¿ o incluyes también una teleología, aunque sea difusa, en el término? Si las circunstancias no son muy extremas, de nuevo la realimentación entre los genomas y los caracteres ambientales , incluyendo la cultura entre éstos, es tan intrincada que uno no sabe muy bien qué es causa de qué y efecto de qué. Quizás esta cuestión es en si misma un planteamineto ya deformante. Lamarkismo y Darwinismo son términos que hay que utilizar con mucho tiento en el campo cultural, porque los manejamos en un contexto muy particular.
También es curioso ver como sicólogos y biológos a menudo percibimos de modo diferente las cuestiones culturales, lo que no quiere decir que no pueda haber un acuerdo básico, claro.
Me voy a currar,
saludos.
J.N.
Aníbal, continúas entendiendo MUY MAL casi todo lo que escribo. No creo que sea culpa mía todo:
-No he comentado sobre evolución cultural. Por tanto no he comentado sobre algo que no me interesa.
-No he utilizado el argumento de "haber (sic) quién es ese autor", sino el de "a ver cuál es el número y la calidad de las publicaciones científicas en las que se defiende esa afirmación".
-En ningún momento he negado que existan "mecanismos más allá de la evolución biológica". Al contrario, lo doy por hecho.
Anibal, no sé si te has fijado en la incompatibilidad de dos de tus párrafos que, además, van seguidos:
La epignetica tiene grandes consecuencias para la evolucion del cerebro del homo sapiens.
El cerebro no ha evolucionado demasiado desde la aparicion del hgombre anatomicamente moderno y sin embargo la cultura ha cambiado de forma drastica y exponencial.
¿Cómo podemos aceptar ambos? La epigenética tendrá grandes consecuencias para la cultura, pero no parece haberlas tenido para el cerebro. ¿Por qué ha de tenerlas ahora? ¿Por hablar de epigenética? Ojo con los “epi”, “hiper”, “meta” y demás.
Uno de lo problemas que puede tener (o tiene) tanto neuro-estoy y lo otro, además de dejar atónitos a los neurólogos, es conceder al cerebro unas atribuciones que no le son propias. El cerebro es un órgano más; no es el jefe del cuerpo. La misma concepción de epigenética, o la de memes, lo ilustra: el jefe no sería el cerebro de cada individuo, sino otro común, extracorpóreo. Por tanto, la clave del asunto no es neurofisiológica (al menos por el momento), sino que reside en “cosas” como esa “autoridad” de la que habla ese libro que habrá que leer para, me temo, perder el tiempo. Como siempre.
Y es que nos empeñamos en conocer del futuro, de la posibilidad. Lo cual es, evidentemente, imposible. Aunque parezca mentira, así se idealiza el materialismo, en lugar de materializar el idealismo que es de lo que se trata.
Claro que, a lo mejor, yo no soy quién para hablar de esto porque cada vez estoy más convencido de la naturalidad del mundo de las ideas, es decir de la conveniencia de volver a Platón (sobre todo a su teleologismo) antes de seguir superándole. O, otro imposible, invirtiéndole.
Salud
Bueno Paleofreak, al final ya vamos convergiendo en la hermeneutica neuronal a la que ambos nos sometemos.
Pero permiteme por ultima vez decir:
1)no has comentado sobre ello, pero has supuesto que no debe de funcionar tal y como piensas que ha de funcionar, que de hecho, lo hace: la evolucion cultural es lamarckiana.
2) si lo has hecho porque para mí "a ver quién es ese autor" y "a ver cuál es el número y la calidad de las publicaciones científicas en las que se defiende esa afirmación" es el mismo tipo de argumento, solo que formulado de distinta forma. Cási la mitad de los científicos relevantes publican artículos en revistas de acceso poco o nada fácil que nadie leerá jamás y que con suerte de forma postuma el futuro rendirá cuentas con ellos. Incluso hoy en día en la era de la globalización y el open-access
3)de acuerdo, pero lo veía relacionado con 1)
Juan4: para serte sincero esa pieza de conocimiento fáctico que has puesto en cursiva no es mía, es de Eric Kandel. Él se habra contradicho. Pero no lo creo (¿argumento de autoridad? sí, pero de eso trataba el post)
Sabes lo que gustan en decir los neurólogos, que la función del resto de órganos es la de servir al cerebro.
Un slaudo.
Qué pesado es Paleofreak con que la selección SÓLO actúa a nivel individual. Hay evidencias de la selección multinivel. ¡Mira que se ha hablado! Pues nada... (Lo siento, no tengo más tiempo, ya comentaré si es el caso)
J
osé
M
anuel
Jose Manuel, Paleofreak no ha afirmado nada directamente, en este hilo al menos, respecto a la escala de actuación de la selección natural, ha hecho una pregunta solicitando aclaraciones, lo que me parece interesante. Puede ser que estemos utilizando el concepto de Selección Natural de modos diferentes, unos más restrictivos que otros y que al final no haya tanto desacuerdo.
Saludos,
J.N.
"has supuesto que no debe de funcionar tal y como piensas que ha de funcionar"
Por favor, Aníbal ¿otra vez diciendo cosas incomprensibles acerca de lo que yo supuestamente supongo o dejo de suponer, valga la rebuznancia, etcétera? Por favor, deja esa manía.
No, no es lo mismo el "qué profesión tiene usted" que el "con qué publicaciones científicas de calidad sostiene su afirmación extraordinaria". Si no entiendes inmediatamente la enorme diferencia en un argumento y otro, lo siento, no te la voy a explicar otra vez.
A Anónimo-José Manuel: ¿en qué momento he dicho yo que la selección actúa SÓLO (y encima en mayúsculas) a nivel individual? Por supuesto que hay pruebas de selección multinivel. Esas mismas pruebas y desarrollos teóricos, además, nos indican EN QUÉ CASOS (vamos a mayusculear también) puede actuar la selección a determinado nivel y en qué casos es sumamente improbable o poco explicativo. El que exista selección de grupo en determinados casos (por ejemplo, ciertas cepas víricas) no nos permite afirmar que existe en otros muy diferentes (por ejemplo, las manadas de elefantes). En mi opinión, con la biología evolutiva actual, cualquier afirmación sobre una supuesta necesidad de selección a nivel de grupo debe estar muy bien fundamentada porque es un tipo de selección de aplicación muy restringida.
Paleofreak:
"...El que exista selección de grupo en determinados casos (por ejemplo, ciertas cepas víricas) no nos permite afirmar que existe en otros muy diferentes (por ejemplo, las manadas de elefantes)..."
En ocasiones lo que se plantea como *selección de grupo* también puede entenderse y formularse y de modo más simple quizás, como selección individual, aunque las propiedades grupales y las interacciones entre los individuos que las hacen aflorar sean cruciales a efectos evolutivos.
En vertebrados, con nuestro sistema reproductivo tan cerrado el concepto de individuo es puntal en cuestiones de selección natural, pienso. Los virus que nombra Paleofreak son otro mundo a estos efectos , como lo son los procariotas, protistas e incluso hongos y hasta plantas o si me apuras algunos grupos de invertebrados, donde sus sistemas reproductivo (a distintas escalas dentro de los grupos que he citado) es más *abierto* y en consecuencia los mecanismos evolutivos pueden ser otra historia. Aún así, yo coincido con paleofreak en que hay que aclarar muy bien a qué nos referimos exactamente para evitar confusión. Pasa igual con el concepto de epigenética que parece usarse en acepciones diferentes, por lo que es simpre interesante concretar para discutir más provechosamente.
Saludos a todos,
J.N.
Hola a todos, soy Laureano Castro coautor del libro “¿Quién teme a la naturaleza humana?”, cuya existencia tan amablemente ha recogido Eduardo Robredo en su blog. Me gustaría hacer tan solo algunas precisiones sobre el libro y, al tiempo, animaros a leerlo para poder discrepar o apoyar con propiedad las tesis que ahí planteamos. El ensayo recoge varias cuestiones: a) una exposición detallada de las recientes aproximaciones naturalistas al problema de la naturaleza humana, centrándonos en dos aspectos principales: qué mecanismos psicobiológicos han surgido durante la hominización capaces de convertir al hombre en un ser eucultural y cómo influyen dichos mecanismos en la evolución cultural de nuestra especie (parte I); b) una propuesta novedosa, radicalmente darwinista, a caballo entre las tesis de la psicología evolucionista (Cosmides y Tooby) y de la herencia dual (Boyd y Richerson), que es nuestro Homo suadens, cuya puesta de largo académica se encuentra en: Castro y Toro “The evolution of culture: from primate social learning to human culture", Proceedings of the National Academy of Sciences, USA, 101: 10235-10240, 2004 (parte II); una reflexión sobre cómo el aprendizaje cultural de Homo suadens, el aprendizaje assessor, obliga a replantear las diferentes propuestas que se manejan en las ciencias sociales (parte III); y una reflexión sobre los grandes retablos metafísicos de nuestra historia desde esta óptica nueva que supone asumir la importancia del aprendizaje assessor (parte IV). Termino con dos citas que recogen de manera clara la esencia de nuestro Homo suadens:
“La naturaleza, cuando formó al ser humano para la sociedad, lo dotó con un deseo original de complacer a sus semejantes y una aversión original a ofenderlos. Le enseñó a sentir placer ante su consideración favorable y dolor ante su consideración desfavorable. Hizo que su aprobación le fuera halagadora y grata por sí misma, y su desaprobación muy humillante y ofensiva...”
Adam Smith (The Theory of Moral Sentiments, 1759)
“En efecto, aún cuando lleguemos a estar completamente solos, con frecuencia pensamos, y esto naturalmente con placer o dolor, en lo que los otros pensarán de nosotros; nos preocupamos de su imaginada aprobación o desaprobación; estos sentimientos, en su totalidad, proceden de la simpatía, elemento fundamental de los instintos sociales. Si pudiese hallarse un hombre sin semejantes instintos, sería un monstruo.”
Darwin (The Descent of Man, and Selection in Relation to Sex, 1871)
Un saludo cordial
L. Castro
Laureano, ¿el hecho de introducir la denominación *Homo suadens* no te parece un poco innecesario? que el interés social es un componente básico en los individuos de nuestra especie (aunque muy variable cualitativa y cuantitativamente entre individuos, como casi todas estas cualidades, y tampoco exclusivo de nuestra especie ni mucho menos, mi perro parece sufrir mucho cuando le ignoro o le reprendo e intoxicarse de endorfinas y otros sustancias motivadoras cuando le muestro aprobación o atención) está claro, como lo está el que ha sido un ingrediente fundamental en nuestra evolución; pero también mostrarmos otras cualidades particulares, como el desarrollo del *pensamiento* símbólico en diversos campos y la capacidad para plasmarlo en distintos lenguajes,el propia percepción conceptual de nuestro individualismo y del de los demás, o la curiosa distribución de los periodos de desarrollo postnatal con una monstruosa hipertrofia del periodo juvenil, la habilidad manipulativa, etc.¿Vamos a estar añadiendo un nombre a nuestra especie cada vez que un ingeniero, un lingüista o un especialista en teoría del arte, etc. se ocupe de estudiar las peculiariades de nuestra especie y resalte la que le parece más interesante? Por otro lado al placer de adscribirnos a determinadas pautas sociales y el reconocimiento de otros individuos afines se une también el placer de llevar la contraria y transgredir otras pautas y de disfrutar de la reprobación de otros individuos percibidos como no afines. Y es que a veces *la naturaleza humana* parece tener la curiosa cualidad de servir para justificar determinadas cualidades y las opuestas.
Saludos,
J.N.
Comparto con J.N. la prevención ante el afán de etiquetar sin medida a nuestra especie. Lo que justifica, en este caso, el nombre de Homo suadens es que forma parte de una teoría sobre el proceso de hominización en la cual la capacidad conceptual de categorizar la conducta en términos de positiva/negativa y, como consecuencia, la de aprobar o reprobar la conducta propia y ajena en esos mismos términos, constituye el elemento central de dicho proceso. A partir de ella explicamos el incremento cualitativo de la transmisión cultural y, como consecuencia, de otras capacidades que suelen considerarse, en cierto modo, singulares y características de nuestra especie, al menos por el grado de desarrollo que alcanzan (inteligencia, lenguaje, moralidad,…). Esta tesis, cuya solidez, a pesar de su heterodoxia, está avalada por una decena de publicaciones, algunas bastante relevantes, es explicada en detalle en la parte II de nuestro libro. Se podrá compartir o no, pero está bien argumentada y explica bien la evidencia de la que disponemos sobre estos temas en la actualidad. Además, abre una perspectiva desde la cual las distintas manifestaciones culturales y del comportamiento humano adquieren un significado claramente diferente. Un saludo
Laureano
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