jueves 23 de octubre de 2008

No deshojes una margarita

No lo hagas. O, al menos, no lo recomienda el Comité Federal de Ética sobre Biotecnología No-Humana de Suiza, en un informe publicado en abril de éste año (Vía).

Una "ética vegetal" despierta suspicacias porque desafía algunas de las intuiciones más funcionales de la ética convencional. Pero su mero planteamiento no es absurdo, sobre todo cuando se reconoce la unidad esencial de la vida como uno de los resultados más insoslayables de la revolución científica.

La ciencia natural del último siglo ha cuestionado el Rubicón que separaba las especies al mostrar su evolución a partir de ancestros comunes. La historia profunda de la vida elimina algunas razones tradicionales que excluían la vida vegetal de la comunidad moral, pero ésto no significa que la moralidad encuentre un nuevo y temerario fundamento "biocéntrico". Se admite que el destino de los seres humanos ha estado ligado siempre con cierta instrumentalización de las plantas, desde nuestro pasado como recolectores a la emergencia de las sociedades productoras de alimentos hace unos 13.000 años, cuando las plantas comienzan a ser sometidas a un proceso de selección artificial humana que culmina en la reciente modificación genética de los alimentos.

El panel de los expertos suizos no elimina ni cuestiona el carácter instrumental de nuestra relación con las plantas, pero apela a un valor inherente basado en la ciencia natural que quizás no se reduce al interés humano. Es el reconocimiento de este valor el que puede fundar una sanción moral contra la destrucción o el daño arbitrario de la vida vegetal.

ACT. Sapere Audere sobre "Derechos vegetales".

33 comentarios:

Freman dijo...

Bueno, la próxima vez que deshoje una margarita, pensaré que la pobre margarita está siendo víctima de un meme, del mismo modo que yo lo soy constantemente, y que ese meme, al final, es una ventaja competitiva para la margarita (porque si queremos seguir deshojándolas, alguien tendrá que cultivarlas, ¿no?).

Preguntadle a Fausto si una premonición sobre el destino de Gretchen lo hubiese persuadido de cambiar su conducta.

Antonio dijo...

Continúa la "extensión el círculo moral más allá del género humano" de Peter Singer, referencia de buscadores de nuevos paradigmas. Aunque, por el camino, se permiten a discreción ciertos boquetes:
"No creo que siempre sea malo matar a un ser humano inocente", y "simplemente, matar a un niño no es equivalente a matar a una persona".
- Peter Singer

Porque el infanticidio no es un crimen siempre que éste se produzca antes de que el niño desarrolle las características de "raciocinio, autonomía y autoconciencia" (que son las que definen a un ser humano según Singer).

Ya abordado el grupo de los grandes simios (cuyas crías no parece claro que esté permitido matar. ¡Esas no!) ahora llegamos a las margaritas, al parecer en busca de "un valor inherente basado en la ciencia natural que quizás no se reduce al interés humano".

No. De hecho incluso lo excluye en parte.

Gulliver dijo...

Dado que según el documento, una mayoría del comité apoya una ética biocentrista _“los seres vivos deben ser considerados moralmente en su propio interés porque están vivos”, espero que sean coherentes y a este informe le sigan otros sobre la dignidad de los hongos, los protozoos y las bacterias.

Anónimo dijo...

En fin,
Conviene considerar que la moral es también un instrumento biológico que exige dosificación ( cualitativa y cuantitativa), algo que en general surge de modo bastante natural en la mayoría de los organismos.Desbodar estos límites aunque se pueda justificar racionalmente al bio-absurdo.
Lo que no excluye la conciencia y la responsabilidad respecto a la relación con otros seres vivos (todos emparentados, no sólo plantas y animales) claro está.
saludos,
J.N.

Anónimo dijo...

Conviene no perder de vista que la moral es un instrumento biológico que requiere dosificación (cualitativa y cuantitativa) algo que surge de modo espontáneo en la mayoría de los organismos que manifiestan esta cualidad. Desbordar estos límites aunque pueda sustentarse en bonitos edificios racionales conduce al bio-absurdo.
Lo que no excluye que se pueda tener conciencia y responsabilidad respecto a nuestra relación con otros seres vivos (todos parientes al fin y al cabo, por lo que ése no parece un criterio muy operativo) pero esto es otro asunto.
Saludos.
J.N.

Urbek dijo...

"valor inherente basado en la ciencia natural"

¡Arrea! Y yo sin enterarme de que la materia cometió un genocidio con la antimateria en la época de la aniquilación. ¡Que lo juzgue Garzón!

Eduardo dijo...

Gulliver, a pesar de que los miembros se apuntan al "biocentrismo", no le dan una interpretación absolutista. Los gérmenes del sarampión, la viruela o la gripe serán "seres vivos", pero el ser humano no puede reconocer su "dignidad" sin ponerse él mismo en peligro.

Y Antonio. Todo el mundo sabe que Peter Singer y demás, si pudiéramos, organizaríamos campos de concentración para matar niños y ampliaríamos las pensiones de la seguridad social a los chimpancés. De verdad, no hace falta insistir. Que somos unos nazis y ya está.

Contrariamente a lo que dice J.N., no me parecen "absurdas" las conclusiones de los suizos, que no tiene nada que ver con el veganismo o el animalismo radical. No veo nada moralmente incorrecto en mejorar el trato con los seres vivos, o en ampliar la conciencia moral.

Anónimo dijo...

Eduardo quizás me he explicado mal, porque creo que básicamente estamos de acuerdo. Lo que intentaba decir era:
Biológicamente las emociones y comportamientos morales funcionan instrumentalmente. Su campo de actuación se modula (en extensión e intensidad)en función de esta instrumentalidad, y en nuestro caso culturalmente claro está.
Los razonamientos morales humanos afloran después y se superponen a las emociones morales, o eso parecen indicar las experiencias al respecto con individuos de diversas edades.
Desbordar estos márgenes de aplicación (cada uno que los emplace donde le parezca conveniente)puede resultar racionalmente coherente y por tanto no absurdo, pero biológicamente forzado y poco asimilable, es lo que quería indicar con bio-absurdo.

Los gérmenes que citas son todos virus, y por tanto el asunto de su catalogación como seres vivos un tanto escabroso. Imaginemos otro ejemplo: lavarse la piel innecesariamiente ( algo universal en nuestra cultura) extermina millones de millones de inocentes bacterias de modo gratuito, aún sabiendo que es algo innecesario (e incluso contraproducente pero eso ahora nos da igual) soy incapaz de percibir este holocausto procariótico desde un punto de vista moral y eso que soy un fan de las bacterias.
Como ves no pretendo valorar sino enfocar biológicamente. Necesitamos moralizar, pero en dosis excesivas la moral puede ser tóxica.

Lo anterior no excluye la concencia y la responsabilidad en nuestras relaciones con otros seres vivos, aspectos no estrictamente equivalentes a los territorios morales.
Saludos,
J.N.
PD: disculpas por las dos versiones del comentario arriba, pero con los cambios en el sistema de comentarios tengo problemas y se me borra lo escrito al intentar enviarlo.

Ruso DoCouto dijo...

Por alusiones, como "homo silvester"(ou home das fragas). La batalla por los derechos de las plantas ya ha ganado su primera batalla y ha recibido el ignoble de la paz este año (posiblemente el galardón más "serio" del mundo).
A todos los que se manifiestan en contra les rogaría que no calleran en las mismas falacias y tergiversaciones que en el Proyecto gran simio. De hecho Freeman ha repetido uno de los comentarios que se hicieron en este blog en ese debate. Nadie afirma la humanidad de las plantas y primates ni niega la dignidad de los embriones, sino al revés.
Llevando las cosas al extremo:
-En el caso de los bosques, ¿Han de estar sometidas las carballeiras más antiguas de Europa a un criterio de "utilidad" humana?. Esos criterios éticos, legales y económicos nos han llevado a una situación desastrosa (la sexta gran extición de la biodiversidad).
-El debate abre las puertas, por ejemplo, a una prohibición total de las "patentes sobre seres vivos"(en mi opinión uno de los grandes debates contemporáneos).

Ruso DoCouto dijo...

Disculpa, me refería a antonio y no a Freeman en lo de la repetición del comentario

Antonio dijo...

Mi comentario merece ser enfrentado seriamente Eduardo. No mediante una pirueta evasiva de tipo "sí, y tenemos cuernos y rabo".

¿Es o no es como digo?

Anibal dijo...

Por qué siempre de forma sistematica y poco novedosa el paquete de herramientas argumentativas de los que niegan (en este nicho de la reflexion bioetica) la ampliacion de un trato justo al resto de la biosfera son, o bien argumentos de la pendiente resbaladiza (slippery-slope argumento) donde si se concede algo posteriormente el criterio sera mas relajado llevando la premisa inicial al esperpento: como cuando se dice que extender los derechos a los simios luego implicara extender los derechos a los insectos etc.; o bien los argumentos de reduccion al absurdo: como cuando entendemos que debemos proteger y conservar la biosfera, pero claro ésta conlcusion nos lleva tambien a proteger y defender organismos nocivos para la salud humana, luego la premisa inicial debe ser falsa(una mezcla de estos dos argumentos lo ha utilizado algun comentarista mas arriba)

Tan dificil es de entender que debemos cuidar de nuestro planeta y la vida que en ella habita, y una de las formas que tenemos es la de utilizar el "juego del lenguaje" de los derechos independientemente si estos derechos son metafisicamente reales o no.

Eduardo Robredo Zugasti dijo...

Ni me erijo en representante del pensamiento de Peter Singer, ni voy a discutir citas aisladas.

Lo siento, pero no me apetece.

Eduardo Robredo Zugasti dijo...

El último comentario iba dirigido a la petición de Antonio.

Freman dijo...

Yo no niego la extensión de derechos a las margaritas. ¡Por amor de la biosfera, líbreme Gaia de tal pecado! Simplemente, guiado por mi altruísmo, pretendo tratar a las margaritas igual que me trato a mí mismo, víctima absurda de mis memes.

Eduardo dijo...

Espero que nadie se haya tomado eso de "no deshojar margaritas" como un imperativo demasiado literal...

En todo caso la discusión si tiene que ver con los "memes" que menciona Freman. Memes que hospedan paradigmas. Mi propia posición hacia la ética animal y el conservacionismo ha evolucionado rápidamente (en el sentido de lo que ha escrito arriba Anibal) por razones "teóricas" o "epistemológicas" más que por intuiciones o razones sentimentales; creo que es el tipo de planteamientos que cabe esperar si se acepta la "revolución darwiniana".

Anibal dijo...

Exacto!, en referencia a lo que has dicho en la última intervención, Eduardo.

Solo es ser consecuente con un paradigma.

Aunque todos reconozcamos que las ultimas consecuencias de este no son muy comodas con nuestro actual esquema de las cosas.

Ni Markus Schefer, el director del comite etico encargado de este informe, sabe qué es lo que quieren decir cuando hablan de "dignidad de las plantas"

Pero en una era biotecnologica como la nuestra debemos rlefexionar sobre los avances tecnologicos y sus consecuencias eticas y abir el debate es sano para todos

Porque imaginemos un mundo donde la identidad genetica de las plantas y otros organismos en un estadio post-biologico al original, no se corresponda con nuestras intuiciones basicas.

Imagina hierba azul, vacas amarillas, arboles rosas, leche negra, maiz naranja (por imaginar solo debe ser cuestion de bloquear algun que otro gen de la pigmentacion o transferir uno nuevo)... o mucho peor, imagina plantas geneticamente modificadas mas alla de la imagen que tenemos de ellas y que sean toxicas para el resto del ecosistema, degradandolo y como conseceuncia, afectando a nuestra calidad de vida.

Freman dijo...

Espero que nadie se haya tomado eso de "no deshojar margaritas" como un imperativo demasiado literal...

:) No, no ha sido mi caso. Es que últimamente estoy un poco rácano con los smileys, pero asumo que la gente los da por presentes. En realidad, cuando quiero hablar en serio, comienzo diciendo algo como "ahora, en serio...".

Ahora, en serio, lo que quería decir es que no veo por qué luchar por qué preocuparme de las margaritas más que de mi prójimo. Seamos sinceros: la mayor parte del tiempo, y para la mayor parte de los "prójimos", nos importa más o menos un comino si se extinguen como individuos o si son instrumentalizados por algún agente. Yo mismo probablemente me extinga (yo soy mi propia especie).

creo que es el tipo de planteamientos que cabe esperar si se acepta la "revolución darwiniana".

Probablemente esté equivocado, pero no creo que se pueda extraer unívocamente un conjunto de reglas (¿cómo se dice: morales o éticas?), aparte de las triviales, de una teoría científica. Yo, por ejemplo, al estilo Dennet, me horrorizo (relativamente) por la destrucción de sistemas complejos. Perder las margaritas es perder el resultado de un algoritmo de co-evolución de muchos millones de años (ha evolucionado la margarita y nuestra sensibilidad hacia ellas, quiero decir). Pero creo que esa es una consecuencia trivial, que me niego a extrapolar a la complejidad de la cucaracha doméstica. ¿Son "respetables" todos los resultados de la evolución? Otro ejemplo: el hecho de que la evolución nos haya conducido (a nosotros o a cualquier otra especie) a un óptimo local, ¿nos obliga al conservadurismo respecto a posibles cambios? Es que el óptimo depende del paisaje, y ese puede cambiar de un momento a otro.

Anónimo dijo...

Algunas puntualizaciones y opiniones:

Las bases en las que se sustenta la noción del parentesco de todos los organismos vivos y que permiten rastrear los vericuetos de este parentesco no proceden propiamente de la *Revolución Darwiniana* sino de datos bioquímicos y genéticos que además parecen revelar la intervención crucial de mecanismos muy poco darwinianos.
Personalmente no veo que el reconocimiento de este parentesco conlleve o conduzca necesariamente a moralizar nuestra relación con otros organismos vivos.
Además, quizás sea por mi dificultad para entender muy bien el concepto de dignidad pero tampoco veo que la comprensión de este fenómeno otorgue ninguna dignidad particular a los organismos vivos.
El hecho de que el planteamiento se reduzca al absurdo con demasiados ejemplos comunes en nuestra vida cotidiana y en nuestro historial evolutivo ( estoy recordando ahora con sorna maligna que con toda probabilidad anteayer miembros de nuestro género se comían a las crías de otros grupos de su especie, como hacen en ocasiones los chimpancés por cierto) quizás sea digno de tenerse en cuenta y no ser rechazado tan a la ligera ( y por cierto, las bacterias cutáneas a las que aludía en mi ejemplo no son patógenas sino muy al contrario).
Tampoco veo la relación entre el parentesco filogenético universal y el hecho de plantearnos el uso que queremos dar a la biotecnología presente y futura ( y no pienso reconocer la inmoralidad de la operación de variegación y selección, inducida por infección vírica lisogénica entre otras manipulaciones del croton tan mono que tengo en el salón)

La conciencia y responsabilidad ecológica es una cosa y la moralización de la ecología otra diferente, y repito, que no estoy haciendo juicios de valor. Bueno a lo mejor un poco sí ¿no?
Saludos,
J.N.

Freman dijo...

y una de las formas que tenemos es la de utilizar el "juego del lenguaje" de los derechos

¡Por el ADN de Lucy, Anibal! No me había percatado, pero eso que escucho, ¿es el ánima extraviada de Wittgenstein, que gime agobiada en el Purgatorio porque no logra comprender el Teorema de Gödel?

El PaleoFreak dijo...

"que ese meme, al final, es una ventaja competitiva para la margarita (porque si queremos seguir deshojándolas, alguien tendrá que cultivarlas, ¿no?)"

Esto... no.
Por mucho que alguien cultive margaritas, eso no va a resultar ventajoso para la margarita que te has cargado. Y menos una ventaja de tipo "competitivo".

Peggy dijo...

El problema moral lo seguimos teniendo nosotros , los humanos y nuestra relación con la naturaleza ,creo que es nuestra "cultura de tribu" la que por mera utilidad de subsistencia debe conocer las reglas del juego del ecosistema donde vive , pienso lo de siempre, arrogar "derechos " a las cosas , en este caso vegetales , es una ilusión intelectual peligrosa y sin sentido . En el Neolítico nuestra ingerencia en la formulación de las especies vegetales era muy rudimentaria ,
todavía la naturaleza podía defenderse , pero ahora la tecnología y un posible dominio del sistema erroneo podría ser nefasto , véase tema biodiversidad de semillas vegetales ...etc...

Freman dijo...

Por mucho que alguien cultive margaritas, eso no va a resultar ventajoso para la margarita que te has cargado

:) Maestro, si usted lo dice, razón tendrá, pues el menda es un descarado diletante. Pero confieso entonces que no lo entiendo: si alguien las cultiva para que las deshojemos (el acto en sí de deshojarlas, no es positivo, por supuesto), ¿no es una ventaja reproductiva para la margarita?

Claro, podemos empezar a distinguir entre deshojarlas o simplemente arrancarlas para formar un ramillete, pero creo que la historia va de la instrumentalización de otras especies, y para la margarita, ambos destinos son indiferentes.

Anónimo dijo...

¿Pero la *Fremanada* del meme no era básicamente una broma?
Bueno es igual, juguemos un poco.
Teniendo en cuenta que lo que se arranca o *deshoja* son estructuras florales, lo mismo los deshojadores compulsivos acaban actuando como vectores reproductivos, potenciando la propagación de la margarita, a lo mejor es por eso que muchas de ellas son prácticamente malas hierbas que proliferan como posesas.
Quizás la curiosa inflorescencia de las margaritas responde al menos en parte precisamente a una adaptación para engatusar a los incautos pero eficientes polinizadores, fascinados con el cálculo y la idea del futuro y el destino ¿Me pregunto si ese uso intermediador no autorizado podría ser considerado inmoral?
Saludos,
J.N.

El PaleoFreak dijo...

":) Maestro, si usted lo dice, razón tendrá"

No, oiga, que yo solo soy un freak.

"si alguien las cultiva para que las deshojemos (el acto en sí de deshojarlas, no es positivo, por supuesto), ¿no es una ventaja reproductiva para la margarita?"

Es ventaja reproductiva cuando tú te reproduces más que los demás (de tu población). O, más exacto, cuando un genotipo se reproduce más que los otros.

Lo que tú describes es un beneficio de otro tipo: la especie de la margarita, si se cultiva puede protegerse de algún modo, disminuir su riesgo de extinción (que en realidad es bajísimo), etc.

Anónimo dijo...

Paleofreak, poniéndonos tiquismiquis (¿se dice así?) Freman escribe originalmente *ventaja competitiva para la margarita*, así que dependerá de a qué se refiera con *competitiva* ( es decir, respecto a qué se compita - ¿la perdurabilidad? un concepto un tanto abstracto de competencia desde luego pero bien esencial a la vez - y respecto a quién se establezca la competencia) y *la margarita* (individuo, población,...) y si no que se lo pregunten al Ginkgo biloba, ¿no?
Saludos a todos,
J.N.
PD: hoy al pasar por una floristería no he podido evitar comprar un ramo de margaritas.Son amarillas.

juan4 dijo...

Pero, ¿la moral está extendida en todos los humanos? Desde luego toda sociedad (por primitiva o sencilla que sea) la tiene, pero ¿cala en todos los individuos que la forman?

Por otro lado, no sé por qué unas veces sobran moralidades y zarandajas y otras son necesarias hasta para relacionarnos con los pulgones de las florecillas del campo. Unas veces hay que acabar con la religión y otras hay que recuperar a Mahavira.

Yo creo que estamos locos.

Salud y "nada en exceso". (Que no significa "¡Hale, a nadar en el exceso!")

El PaleoFreak dijo...

"así que dependerá de a qué se refiera con *competitiva*"

Yo asumo que se refiere a la competencia en sentido biológico. Muchas veces se dice competitivo cuando se quiere decir selectivo; pero la selección natural no implica necesariamente competencia. Los seres vivos pueden competir (o no competir) por recursos como el territorio, el alimento, el sexo opuesto... Cosas bien tangibles. A pesar del mito o del "meme", los seres vivos no luchan ni *compiten* por la supervivencia o la perdurabilidad de su especie. Por otra parte, decir que las especies compiten, o que "la margarita" en genérico compite (o "el mono" o "el pez") no tiene mucho sentido. Hay que evitar el pensamiento tipológico, al menos, insisto, en biología.

Anónimo dijo...

Paleofreak, por eso precisamente te decía que era una acepción un tanto abstracta (no en el sentido típico de relación entre *organismos* que requieren o utilizan un recurso común) pero no necesariamente incorrecta, la propia noción de competencia es ya en cierto modo una abstracción como tú bien sugieres. En este sentido *una* margarita puede competir con individuos de su población (intrespecíficamente) y de otras muy diferentes(interespecíficamente) por diversos recursos y la generalización de una a *la* puede verse estadísticamente o simplemente como idea general (al fin y al cabo la *especie* en margaritas es un taxón con un cierto grado de realidad) Lo de competir por la supervivencia de la especie que según tú no hacen los seres vivos, pues depende de la literalidad que quieras darle a la frase y obviamente de la situación.
¿Tú crees que he cogido el pensamiento tipológico?¿Me lo habrán contagiado?
Un saludo,
J.N.

Anónimo dijo...

Me ha hecho gracia el título del post, suena a novela pulp tipo "Inocencia pisoteada" o "Atrapadas en el lodazal del vicio".
Un artículo interesante. Es más que probable que estructuras culturales tan contumaces como la religión surjan de las particularidades del cerebro humano, prendan en ellas y a su vez las modulen. La utilidad de las creencias y rituales comunes y las religiones en particular para definir y cohesionar grupos parece evidente y la utilidad evolutiva de esta cohesión también, pero este tipo de asuntos se basan en cualidades y predisposiciones muy genéricas y que no conducen inevitablemente a la religión, además de ser muy variables según individuos y muy modulables por el entorno. Así que quizás no estemos tan condenados.
Por otro lado, con el ritmo de desarrollo y difusión cultural muchos de los detalles y contenidos de las construciones religiosas y afines acaban resultando arcaicos, inverosímiles y grotescos, lo que tiende a producir rechazo intelectual. O a lo mejor eso me parece a mí que soy defectuoso y poco dado a esas inclinaciones.
Me voy a la cama.Buenas noches,
J.N.

Anónimo dijo...

Eduardo ese último comentario era para la entrada de "Condendos a creer" ¿Lo colgué aquí? Mira que soy inútil,
Saludos,
J.N.

El PaleoFreak dijo...

"Lo de competir por la supervivencia de la especie que según tú no hacen los seres vivos, pues depende de la literalidad que quieras darle a la frase y obviamente de la situación"

Pues entonces el sentido la frase se convierte para mí en un misterio insondable, y me toca guardar silencio :o)

zen dijo...

Los animales que no pertenecen a nuestra especie son individuos que también tienen la capacidad de sufrir y el interés de disfrutar de su vida. Esta capacidad es la única característica relevante para que un individuo sea considerado moralmente y respetado dado que indica que se puede ver afectado por nuestros actos (paciente moral). No existe ningún argumento mínimamente coherente que pueda establecer que sus intereses deban ser infravalorados por nuestra especie homo sapiens. El criterio de especie (especismo) es un criterio arbitrario, y por lo tanto injusto, así como lo es el criterio de raza, sexo, inteligencia o nacionalidad.

Publicar un comentario en la entrada

Los comentarios están moderados, pueden tardar en aparecer.