A los pueblos les agradan especialmente los políticos indoctos. Sam Harris:
Los americanos poseen un deseo enfermizo de ver cómo se promociona a gente corriente hasta posiciones de gran autoridad. Nadie quiere un neurocirujano corriente o incluso un carpintero corriente, pero cuando llega la hora de investir a un hombre o una mujer con el mayor poder y responsabilidad detentado por ningún hombre en la historia, los americanos dicen que quieren un tipo corriente, alguien como ellos mismos.
Este es uno de los muchos puntos donde el narcisismo se convierte en indistinguible del masoquismo. Déjenme decirlo con claridad: si usted quiere que alguien como usted sea el presidente de los Estados Unidos, o incluso el vicepresidente, usted se merece la sociedad disfuncional que tiene. Merece ser pobre, ver destruído el medio ambiente, contemplar como sus hijos reciben una edudación de cuarta categoría y sufrir como este país pierde tanto las guerras necesarias como las innecesarias.
16 comentarios:
El fenómeno es global y está dominado por los conceptos del padre de la ciencia política haciendo que el maquiavelismo de los medios de comunicación domine las conciencias adormecidas de la gran masa que solo piensa en el "naturalismo" del presente, sin diseño de futuro y sin horizonte claro de un porvenir real para la humanidad
Hay que decir, Eduardo, que esta tendencia específicamente estadounidense -aunque se va extendiendo- es relativamente nueva. Incluso en un país tan igualitario y antielitista como EEUU -sí, ya se, paradójicamente uno de los más desiguales del mundo-, los ciudadanos tendían a valorar las cualidades excepcionales hasta aproximadamente la década de 1970, y no sólo en política sino en cualquier otro ámbito público como la literatura, el cine o la ciencia. Desde entonces, este fenómeno populista consistente en que ningún producto intelectual -de la clase que sea- tiene más valor que los balbuceos de un analfabeto, y desde luego no puede ni debe suscitar deseos de emulación, se ha vuelto hegemónico. Casi más que en el terreno político, los efectos de este relativismo tan burdo ("vale igual El Quijote que el texto de una revista de cotilleo") pueden verse en la cultura. Mientras que, por ejemplo, hace un tiempo la parte lectora de las masas aspiraba a dotarse de una mayor cultura leyendo a escritores "serios", que además eran objeto de admiración, ahora las tonterias encuadernadas dominan las listas de ventas, y cualquier intelectual de talla mundial cuenta con mucho menos renombre que un jugador de fútbol de tercera división (por no hablar de seguimiento mediático o de importancia social).
No quiero pasar por reaccionario (no lo soy), pero este fenómeno, incluyendo lo de elegir políticos que sean como nosotros, no es más que una consecuencia del proceso de democratización, al menos en Occidente. Fareed Zakaria lo ha descrito magistralmente en su libro El futuro de la libertad (Taurus, 2003).
Saludos,
Ya advirtió de ello Tocqueville:
(...) No es siempre capacidad lo que le falta a la democracia para elegir hombres de mérito, sino deseo e inclinación.
Es sabido que las instituciones democráticas desarrollan hasta un alto grado el sentimiento de la envidia en el corazón humano. No tanto por el hecho de ofrecer a todos los mismos medios para igualarse a los demás, sino porque quienes los emplean fracasan continuamente con ellos. Las instituciones democráticas despiertan y halagan la pasión de la igualdad sin llegar jamás a satisfacerla enteramente. Esa igualdad completa se escapa todos los días de las manos del pueblo en el momento preciso en que cree retenerla, y huye, como dice Pascal, en una huida eterna. El pueblo se enardece en busca de ese bien tanto más precioso cuanto que está lo bastante cerca para ser conocido y lo bastante lejos para no ser gustado. La probabilidad de lograrlo le conmueve, la incertidumbre del éxito le irrita; se agita, se cansa, se agria. Todo lo que le sobrepasa le parece entonces un obstáculo para sus deseos y no hay superioridad, por legítima que sea, cuya vista no fatigue sus ojos.
Por otra parte, qué mejor demostración que la celebrada y célebre afirmación zapateril: ¡Sonsoles, tú no sabes cuántos españoles podrían ser presidente del Gobierno!
Y esto, a muchos, les parece genial. Así nos va y, como bien señalas, tenemos lo que nos merecemos.
Un saludo.
"si usted quiere que alguien como usted sea el presidente de los Estados Unidos, o incluso el vicepresidente, usted se merece la sociedad disfuncional que tiene."
Bueno hombre, a mí me encantaría que alguien como yo fuera presidente para NO tener una sociedad disfuncional ;)
En cualquier caso, creo que es algo específicamente americano; lo de hablar de como hablas con dios, de cómo cuidas a tus hijos, de cuando te encarcelaron, y decir "oh cielos me podría pasar a mí" es típicamente americano.
Mira lo que decía egócrata http://www.lorem-ipsum.es/blogs/barrasyestrellas/?p=61#comments
"Eso no quiere decir, sin embargo, que el hecho que la campaña demócrata se haya detenido a hablar de estas cosas no sea importante. De hecho, es necesario, casi obligado. La historia de Obama, un tipo pobre, birracial, que a base de currar como un loco y tener un craneo privilegiado (que diría Max Estrella) ha llegado a las puertas de la Casa Blanca es realmente excepcional. Si uno tiene algún aprecio por Estados Unidos y sus mitos, es la viva imagen de lo que este país pretende ser y sueña conseguir."
Es que el "hombre común" suele ser mejor gobernante que las "élites" autoproclamadas. Se ve menos tentado por la ingeniería social, para empezar.
pero este fenómeno, incluyendo lo de elegir políticos que sean como nosotros, no es más que una consecuencia del proceso de democratización
Yo no diría que es una consecuencia de la democracia, sino del populismo y la cultura de masas moderna. Pero en todo caso, si lo es, caería en la cuenta de las deficiencias democráticas.
Loudsoul, creo que generalizas excesivamente respecto a tu diagnóstico cultural de Estados Unidos.Por razones personales visito con relativa frecuencia algunas ciudades del país y tengo bastantes conocidos allí y tengo que decir que hay gente tan culturalmente elitista o más que en Europa.En ciudades como NY o LA o SF ( que concentran al menos veinte millones de habitantes, o sea la mitad de España) hay una vida cultural que ya quisiera Madrid. Naturalmnete en el país predomina la gente poco formada e incluso intelectófoba, como en la mayoría de los paises desarrollados ( por no hablar de los otros) me temo.Tampoco creo que la proporción de gente con baja formación haya aumentado significativamente respecto al pasado, ni en USA ni en Europa.
Respecto al relativismo cultural, quizás sea paradójicamente un fenómeno asociado a gente con cierto nivel cultural y no derivado de la ignorancia. Por otro lado, dejando aparte la Ciencia, dónde pueden establecerse criterios más objetivos,otros ámbitos culturales son cualitativamente bastante subjetivos ( no hablo de su valor histórico sino artístico y cultural) y yo a veces sospecho que muchas obras mantienen una especie de prestigio mítico por tradición e incluso, en el caso de obras escritas, porque casi nadie las lee y está por tanto en condiciones de formarse una opinión.
Saludos,
J.N.
Totalmente de acuerdo.
Y además está la otra cara de la moneda, que no sé si se aplica a USA pero sí a España, y es la de quejarse de todos los políticos (por vagos, corruptos, etc...) a pesar, y después, de haberlos elegido. No lo entiendo.
Pero, si es una democracia, ¿qué más da quién esté a la cabeza? Nunca podrá convertirse en un autócrata, ¿no?
¿Por qué tendremos la sensación de que eso que llaman "democracia" no lo es?
¡Cómo si sólo tuvieran que ser demócratas los políticos profesionales!
Abundando en lo de héctor1564, ¿no deberíamos decir: "Tenemos los políticos que queremos"? (O quieren... los "demócratas").
Desde luego, si decimos que tenemos los que merecemos, estamos indicando que no son los que queremos.
Salud
Bueno juan4 menudo retorcimiento de palabras has hecho.
La secuencia es obvia y lógica.
Queremos unos determinados políticos (mayormente indoctos, campechanos, corrientes) resulta que nos damos todos cuenta de su inutilidad (veáse la apatía generalizada con la clase política) y sin embargo, lejos de hacernos autocrítica, volvemos a elegir a los siguientes politícos en la siguiente legislatura con los mismos criterios de antes, estos es, que sean corrientes, campechanos, etc...
De ahí a hacer (como creo que has hecho) una crítica velada a la democracia hay un abismo. Lo que precisamente invita esta situación es a reflexionar no sobre la democracia sino sobre el uso que hagamos de ella.
No si al final con los fracasos de la "democracia" y la masa ingente de incultos instauraremos el voto solo de los "capaces " , son los peligros de la universalizaron del voto , un ciudadano un voto .Todos deben participar aunque se equivoquen , creo que los mecanismos de correccion viene por otro lado , la contraposición de poderes a los gestores políticos , ahi esta el fallo , no funcionan .No es mala la democracia , solo esta devaluada como institucion , causas muchas , falta mecanismos autocontrol ...etc
En todo caso el presidente de USA , no deja de ser un "rey " ,demasiados poderes constitucionales ,ellos se lo toman asi y eligen a uno del pueblo para el reinado , el que mejor haya triunfado externamente
hector1564, precisamente, creí estar criticando (poco veladamente) el uso que hacemos de la democracia.
Sé del poco valor práctico de ese tipo de críticas, pero, por desgracia, tampoco se lo veo a otras más concienzudas (que aquí puede que no hagan falta): soy muy pesimista al respecto.
Salud
Claro, peggy, pero ¿también hemos de votar para elegir a quien active los "mecanismo de control"?
Insisto: no hay democracia sin demócratas; y, no sé si lo somos, pero no lo parecemos.
Salud
No ,no soy partidaria como en USA de elegir el poder judicial por ejemplo , por sufragio .Por una simple razón el clientelismo del voto contamina .Quizás habría que controlar mas a los partidos políticos feudos de autocracia y extrañas financiaciones ...las luchas de poder están solapadas y maquilladas en la partitocracia.
Vale juan4 te leí mal. Perdona
Es solo una pregunta retorica.
¿no esta en la esencia de la democracia la participacion en el hecho politico por parte de cualquier ciudadano?
Desde las coordenadas donde escribe Harris tienen un fenomeno de hiperbolizacion de sta esencia: el famaso "sueño americano".
Luego, conociendo el pensamiento cientificamente progresivo (o progresista)de Harris no entiendo estas relfexiones.
Aunque, si pensamos que lo que esta haciendo es simplemente campña por Obama, se sobreentiende.
Pero yo creo, mas bien, que tampoco este el quid, porque Obama en varios discursos ya ha reconocido que gracias a que ha podido disfrutar de una brillante educacion, él y su mujer han podido llegar a donde estan.
Luego el problema no es que en la democracia no puedan participar todos, a excepcion de la elite o la clase politica, porque esta requiere aptitudes excelsas y ejemplares.
El problema es que debemos dar a todos los grandes conocimientos (una buena educacion)para que no pensemos que la politica es algo de monopolio exclusivo para la elite o el "gran hombre" orteguiano.
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