Lo cierto es que el mundo está lleno de fenómenos misterioso que son díficiles de explicar. Uno de ellos me vino a la cabeza con el tema de Bolivia cuando hablaban de que el ejército había decidido mantenerse leal al Estado. Nos hemos acostumbrado, pero es algo extremadamente sorprendente que no vivamos en todos los Estados del mundo en dictaduras militares
La pregunta es ¿como es posible que en todos los países de occidente hayamos conseguido mantener a los generales a raya?.
Al menos para intentar enmarcar la pregunta, me parece que es imprescindible distinguir entre tres niveles complementarios de análisis.
1) La biopolítica indaga en las raíces biológicas de las distintas formas evolutivamente viables del poder político. Su objeto material es la naturaleza humana política. Por su parte, 2) la ciencia política histórica intenta dar cuenta de las regularidades históricas a través del estudio de las distintas formas de gobierno, de las etapas de estabilidad política, seguidas por inestabilidad y revoluciones, etcétera. Su objeto material es la sociedad política desde una panorámica universal, últimamente geopolítica. Por último, es imprescindible considerar 3) la historia política, pero desde una perspectiva local. El objeto material aquí es una sociedad política concreta. Por ejemplo, ¿Por qué España no es una dictadura? ¿Por qué somos los españoles, en general, más "democráticos"?
Probablemente algo parecido a una democracia es una forma de gobierno más compatible con la "naturaleza humana" que algo parecido a una dictadura. Es posible pensar que el relevo democrático, con su sistema de poderes separados y su forma constitucional de limitar el poder de los goberantes, resuelve con mayor eficacia el problema de la legitimidad y constituye una buena estrategia para evitar la competencia agonística de las élites (que según Turchin es la culpable fundamental de desencadenar grandes crisis en los "ciclos seculares"). Pero convendría no precipitar el optimismo, la democracia no está al principio ni en un fín irrevocable de la historia. La democracia moderna es más bien una consecuencia inesperada de la evolución cultural reciente para la que no fuimos "diseñados". No hay nada en la "naturaleza humana" diseñado específicamente para rasgos tan recientes como la libertad personal, la propiedad privada, el capitalismo financiero o los parlamentos. El hecho es que la mayor parte de la evolución humana ha transcurrido en bandas de cazadores y recolectores que se organizaban políticamente de un modo en que el liderazgo era ejercido para preservar el igualitarismo social, y donde el poder político nunca dejaba de identificarse con la sociedad misma.
El ser humano carece de algo así como una "herencia simia" bien definida, por lo que no cabe hacer comparaciones literales con las sociedades supervivientes de primates. Ni tensos chimpancés alcanzando dominios inestables ni pacificos bonobos dominados por las hembras. Lo que caracteriza la política humana parece ser más la ambivalencia entre poder y resistencia. Pierre Clastres y otros antropólogos políticos coinciden en que los sistemas primitivos de jefaturas desarrollaron normas para canalizar y moderar las ambiciones hegemónicas de los jefes. Este conjunto de reglas culturales y disposiciones naturales explica que el poder político como un órgano separado de la sociedad no evolucionase hasta un instante muy tardío de nuestra historia, cuando surgen los primeros gobiernos tras la revolución de la agricultura.
Es improbable que podamos explicar el surgimiento del estado o de las religiones de los últimos milenios empleando exclusivamente la metodología individualista. Algo similar a las hipótesis biológicas de selección multinivel aplicadas a la evolución cultural podrían ayudar a resolver la "paradoja de Clastres". Es improbable que las formas de gobierno centralizado y separado evolucionen al margen de la competencia entre grupos: el igualitarismo vence dentro de la sociedad natural. Pero las sociedades con gobierno vencen a las sociedades naturales.
La historia política reciente no muestra una victoria aplastante de la democracia, por lo que nunca está del todo claro si las sociedades con gobierno democrático vencen a las sociedades militarizadas y jerárquicas. Algunos autores vaticinan un sombrío "retorno de la historia" marcado por la vitalidad de nuevas autocracias a las que será preciso hacer frente. En cualquier caso, para responder a la pregunta de por qué hemos conseguido mantener a los generales a raya, no basta con apelar a la "naturaleza humana", también es preciso recurrir a la historia geopolítica reciente y a las circunstancias locales. Por ejemplo, el proceso español hacia la democracia puede explicarse como una transición necesaria desde la democracia de mercado propiciada por la "década del desarrollo" de los años sesenta, más un contexto geopolítico favorable a la democracia política, propiciado por la victoria de los EE.UU. sobre la "autocracia" soviética en la guerra fría.
Foto: Democracy Index.

11 comentarios:
Esto empiricamente es controvertido, pero si las dictaduras militares fueran mas propensas a declarase guerras que las democracias eso explicaría que hubiera menos, por que se eliminarían entre ellas. Se llama la teoría de la paz democrática
y es la respuesta a la pregunta desde un nivel más: el de la teoria de juegos.
Las dictaduras militares no serían una "estrategia evolutivamente estable".
Estoy de acuerdo contigo en que nos equivocamos si creemos ver "la naturaleza humana en rasgos tan recientes como la libertad personal, la propiedad privada, el capitalismo financiero o los parlamentos". Pero en las dificultades a las que se enfrentan las dictaduras algo de resistencia innata tiene que haber (esa ambivalencia entre poder y resistencia que caracteriza la política humana)
Saludos
Llamadme ignorante, descreído y aguafiestas, pero hacer hincapié en el enfoque biológico para abordar este tipo de cuestiones socio-históricas tan particulares siempre me parece extravagante y borroso, como no aplicar los aumentos adecuados para un estudio de microscopía; algo así como desarrollar un enfoque cuántico para explicar los hábitos migratorios de las golondrinas.
Saludos a todos.
J.N.
Pero, J.N....¿has leído el post?
Porque se dice explícitamente que el "enfoque biológico" es insuficiente como tal.
He leído el post Eduardo.
Lo que comentaba no pretendía ser una oposición a lo expuesto en el post, sino un comentario al margen. Concretamente, Lo que pretendía decir es que (en mi opinión) aunque obviamente las sociedades humanas y sus derroteros surgen de la biología y por tanto se enmarcan y desarrollan en sus coordenadas, conviene enfocar los fenómenos en el ámbito de refrencia más útil para cada estudio, y pienso que en este caso, la introducción de los elementos biológico- evolutivos son superfluos y tienden a emborronar la cuestión.
Pero como ya he dicho soy un lego en biopolítica (¿se dice así?)y quizás mi opinión sea fruto de esta condición.
Saludos a todos,
J.N.
Quizás sea una idea boba, pero desde mi punto de vista, conviene tener en cuenta que las democracias admiten canalizar la oposición a la figura de autoridad y al discurso político, lo que quizás actúe a modo de válvula social y les confiera mayor flexibilidad y durabilidad.
Por el contrario las dictaduras militares tendrían una mayor rigidez y la oposición a las mismas tendería a asociarse con la negación y destrucción del sistema en sí mismo. Esta rigidez podría hacerlas menos duraderas.
Saludos,
J.N.
No he podido evitar pensar con sorna despu�s de escribir mi comentario que desde luego basta un repasito a la historia de la humanidad para como m�nimo relativizar la reflexi�n que introduc�a antes.
Y es que a veces soy un poco naif.
Me voy al cine,
saludos a todos.
J.N.
A ver, partir de la naturaleza biológica (y digo partir, no estancarse en ella) no es en absoluto algo insustancial sino que es el mejor modo de determinar el marco y las restricciones que indudablemente no se pueden violar.
Así, destacar que entre ciertos animales sociales hay siempre un tenso equilibrio entre dominados y dominantes constituye un marco que no puede ser obviado por niveles de abstracción superiores sean estos culturales, históricos, etc...
Por ejemplo, a veces apelar a la física sí que es útil para niveles más complejos. Gracias a la relatividad, sabemos que la telepatía no puede existir. Más seriamente gracias a la perspectiva de Schrödinger dada desde la física cuántica al tema de la vida, la biología pudo dar un gran salto. Preguntadles a Watson y Crick ¿qué opinan del librito de Schrödinger? ¿y cuánto le ayudó en su descubrimiento del ADN?
Pero es que además la Biopolítica es una ciencia interdisciplinaria que apela no sólo a la biología, sino a la historia, a la moral de la nación, a las costumbres locales, etc...
Me da la sensación que estamos en el mismo debate que hubo con la sociobiología en los 70
Las dictaduras militares están obsoletas porque estamos bajo la dictadura del modelo económico neoliberal... Dictaduras como la de Pinochet, Franco, Videla o Stroesner, fueron reemplazadas por funcionarios del FMI y del Banco Mundial provenientes de Chicago para "adoctrinar" a los gobiernos y los bancos centrales desde las cúpulas de las decisiones económicas.
Milton Friedman reformuló la Teoría Cuantitativa del Dinero con su Marco Monetario, La función consumo y la Teoría del Ingreso Permanente, a través de postulados pseudicientíficos que han sido desmembrados uno a uno. Ese paquete es el responsable de la actual crisis mundial, y de la dictadura económica que padecemos
Hector, para preguntarle a Crick que opina del libro de Schrödinger habría que recurrir a la Ouija ( suponiendo que no se demuestre cuánticamente su inoperatividad). Personalmente, ya que lo mencionas, el libro me pareció muy elegante pero confieso que no me aclaró demasiado sobre qué es la vida, que quizás fuese el propósito. Claro que yo no soy Watson ni Crick.
En cualquier caso lo que comenté no contradice en absoluto a lo que tu afirmas, sólo focaliza la atención de otro modo. Es más estoy completamente de acuerdo con lo que dices.
Tengo que salir pitando que al final no llego al cine por vuestra culpa.
Saludos,
J.N.
No somos una dictadura militar por una razón mucho más sencilla de las que, parece, queréis encontrar: tal cosa (dictadura militar) es un constructo mental sin realidad concreta en la que basarse. Olvidáis que el lenguaje es muy metafórico. Ésa expresión, se refiere a dos conceptos, dictadura y militar, que si van juntos realmente, en la realidad, es porque los militares, el ejército, es el órgano que defiende el orden establecido; en general, sea cual sea y le guste o no. Pero, si no le gusta, no es él quien decide cambiarlo: su papel es decisivo, por ser la fuerza (bruta), pero no decisorio. Claro que apoyarse en el ejército, sobre todo formando parte de él, es una buena garantía de conseguir un cambio, pero no es cosa militar, propiamente dicha.
Si dictadura se asocia a militar es, justamente, por eso: porque es la manera más efectiva (por fácil) de modificar las condiciones gobernantes. Dictadura implica poderes extraordinarios durante un breve tiempo, el que tarde en resolverse la crisis que la provoca. Que sea el ejército quien persista en la detención de ese poder es muy raro y, desde luego, no exclusivamente militar.
No se puede responder científicamente a una pregunta poco científica. Lo científico es plantear correctamente los problemas para poder solucionarlos. Algunos no tienen fácil solución, pero casi todos —si no todos— pueden plantearse mejor de lo que suele hacerse.
Si lo que se quiere preguntar es por qué no hay más ordeno y mando, o sea más simplicidad en política, yo respondería brevemente que porque vivimos en demagogia; es decir, donde el poder se diluye en tan variadas y etéreas “esencias” que ya, ni el ejército, es capaz de atraparlo. Pero es una respuesta demasiado sarcástica, incluso para mi gusto. Diré, pues, que cuando el orden se impone, se produce más caos. Y esto es algo que sí puede demostrarse, si no científica, al menos históricamente. (Biológicamente hablando —y sólo hablando—, que, en efecto, no es una estrategia evolutivamente estable. Hasta que alguien no encuentre el “gen del militar”).
Ahora bien, la realidad es que el orden se impone, sea o no evolutivo y sea o no estable. Y el hecho es que hay orden (por llamarlo de alguna forma), a pesar de la crisis. Luego, ¿a santo de qué una dictadura militar? Lo que hay que preguntarse es por qué no hay una revolución de parados, accionistas anónimos y consumidores cada vez menos satisfechos. Fuera o no apoyada por militares.
Salud
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