viernes 30 de mayo de 2008

Las "nuevas" humanidades

Desde que C.P. Snow describió el problema de las "dos culturas" hace ya medio siglo, son casi innumerables las respuestas intelectuales para afrontar algún modo de unificar las humanidades y las ciencias. Generalmente, este debate se desenvuelve en los márgenes de la academia, pero la deseada unificación o "tercera cultura" tradicionalmente no ha encontrado el modo de concretarse en el marco de la educación científica superior. En la universidad de Binghamton, sin embargo, existe desde 2003 un programa de estudios evolucionistas (evos) dirigido por David Sloan Wilson. Junto con Leslie Heywood, ahora nos explica cómo sería posible ampliar esta iniciativa al resto de la academia.

De acuerdo con los autores, la raíz del problema radica en la marginación de los estudios evolucionistas dentro de las humanidades y las ciencias históricas. Pese al hecho de que la idea de evolución se origina en las ciencias humanas, como explicó en su día Marvin Harris, a partir de Darwin el evolucionismo es desterrado, estigmatizado o caricaturizado como "determinismo genético", "darwinismo social" o "reduccionismo científico". El modelo de Heywood y Wilson, por contra, propone integrar el constructivismo social típico de las ciencias humanas, orientado a descubrir las singularidades culturales y su influencia en las teorías científicas, con el método de las ciencias físico-naturales, orientado a la búsqueda de universales naturales. Evocando una distinción de Ernst Mayr, el modelo sugiere combinar el estudio de causas próximas o mecanismos (religión, cultura, arte &c) y causas finales o evolutivas, definidas como aquellas "fuerzas ambientales que causan la evolución de un rasgo, con preferencia a otros rasgos, a menudo debido a su contribución a la supervivencia y la reproducción".

En el trabajo de Wilson, como en cualquier "paradigma" in statu nascendi, hay muchos problemas y dificultades sin resolver, pero la iniciativa de consolidar un modelo evolucionista unificado en la universidad parece en sí misma un paso importante. Casi tanto como el eco que está encontrando en los medios de comunicación -de "izquierdas", por cierto.

Su "misión": Avanzar en el estudio de la evolución en todas sus manifestaciones, incluyendo todos los aspectos de la humanidad, además de las ciencias biológicas.

9 comentarios:

Peter dijo...

Yo me pregunto dónde queda la historia en esto de las "humanidades". Apenas se menciona en estos posts salvo para ser utilizada en beneficio propio. Según algunos no es ni ciencia, ni de lo social siquiera pero tú, me ha parecido, sí que incluyes a la filosofía en esto de las "humanidades.
Este intento de racionalizar a través de la ciencia lo "humano" y de convertir a las ciencias que estudian su ámbito social en algo más científico me suena ya a antiguo. Interesante, necesario y peligroso (como todo en la vida).

En el caso de la historia se lleva intentando hace mucho. El experimento más notable fue el marxismo, ejemplo perfecto de reduccionismo (un marxista de los años 60 utilizaba la lucha de clases como ahora se usa la biología para definir modelos).
Esto de aplicar modelos (evolucionistas) para todo,... Yo soy muy de letras, lo de la neurohistoria... Ahora, abierto de patas para todo.

J dijo...

Según lo veo yo, no se trata de "reduccionismo", sino precisamente de ampliar los marcos interpretativos. Por ejemplo, en la cuestión de la guerra y la violencia que se veía en el post anterior, un enfoque que sintetice aportaciones historiográficas, arqueológicas, antropológicas y genéticas tiene muchos más visos de aproximarse a la realidad que los enfoques "humanísticos" como el de Gándara: fiados a la hermenéutica y por tanto, arbitrarios, ideológicos y absolutamente infalsables.

De todas formas, que nadie tenga miedo, que en las facultades de historia -las españolas al menos- el paradigma evolucionista ni ha asomado las orejas.

Antonio dijo...

Interesante proyecto.

Quisiera señalar algo que me he encontrado en el 'beginners guide'
(ver 'pdf') (las negritas son mías):

The Afterlife Project is an ambitious effort to understand this diversity in terms of the basic evolutionary principles outlined above. It is also intended as a model research program that can be used to study other elements of religion. It is funded by the Templeton Foundation and administered through the Metanexus Institute as part of the same grant that established the ERS website and this beginner’s guide.
The goal of the Afterlife Project is to gather information on a large sample of specific conceptions of the afterlife, providing a database for evaluating evolutionary hypotheses on a case-by-case basis. The project is coordinated by David Sloan Wilson (an evolutionist) and William Scott Green ( a religious scholar), who are also the coauthors of this essay.



Bien por Wilson. La cuestión es demostrar que se puede hacer ciencia honestamente sin mezclar intereses políticos por el medio.
¿O no se puede y resulta que ya no nos podemos fiar de nada de lo que pueda contarnos Wilson de aquí en adelante?

eduardo dijo...

Los propios principios que esgrime Wilson en el artículo, en el sentido de recurrir al análisis histórico para relativizar los paradigmas científicos, podemos emplearlos aquí para contextualizar proyectos ambiciosos como el de "Estudios evolucionistas religiosos". Al fín y al cabo, la presencia de capital (simbólico y económico) procedente de instituciones con elevado contenido apologético, como la Templeton Foundation, obliga a ser bastante escépticos con los resultados de este tipo de estudios. La verdad es que después de conocer a los patrocinadores, se entiende muchísimo mejor el modo dulce y aparentemente neutral con el que Wilson trata el fenómeno religioso. Así que gracias.

Antonio dijo...

Pues no hay de qué.
Yo no soy "escépticos con los resultados de este tipo de estudios" por esa simple cuestión, y ya a priori.
Pero comprendo que hay gente, incluso científicos reconocidos como Dawkins, que anteponen en ocasiones la consigna absoluta, el dogma, de "no pasar ni una", caiga quien caiga.

Aquí lo que contará a la postre será la solvencia de los resultados que vayan saliendo.
Ser un 'bright' no es ninguna vacuna contra la ofuscación.

Gracias a ti por el enlace a esta página y, en general, por tus recomendaciones de lectura.

eduardo dijo...

Los "bright" pueden ofuscarse y seguramente no existe la neutralidad pura.

Lo único que añadiría es que me gustaría que surgieran iniciativas para estudiar la religión seriamente desde otro punto de partida, por ejemplo, desde el mismo RDF, o desde la fundación Reason que está montando Sam Harris. Entonces tendremos un espectro más amplio.

Antonio dijo...

Pues claro.
De hecho ya me pregunto que opinarán Sam Harris y los otros de este proyecto de David Sloan Wilson.
Espero que opinen y critiquen en base a los resultados, no a las fuentes de financiación. Al menos en primera instancia.
Lo deseable es el rigor científico, no el de las consignas.

Saludos.

Freman dijo...

¡Qué maravilloso sería descubrir un rollo perdido de la Biblia, en el que el propio Dios contase cómo creó al Hombre! Nos daría detalles conmovedores, como el del Todopoderoso inclinándose sobre la boca de un mono comatoso, para insuflarle la Consciencia y transformarlo de mono a hombre, sin pasar por Lucy. Y luego se levantaría escupiendo pelos, claro...

(... eh, que esa es oficialmente la posición vaticana: evolución, toda la que queráis, pero cuidadito con tocarme la conciencia...)

Anónimo dijo...

La integración no es complicada: matemáticas, física y química en todo el proceso academico, para todos. El mundo no se puede entender sin esas herramientas.

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