Robert Nadeau destaca en Scientific American hasta ocho asunciones no científicas de la economía neoclásica (aunque esta crítica afectaría por igual a paleoeconomistas "austriacos", "marxistas", "keynesianos" &c), que yo creo que se pueden reducir a tres grandes grupos:
Ideología standard. Los sistemas de mercado existen en un dominio de la realidad separado y distinto de otros dominios. Como resultado, se entiende que el capital circula en estos dominios en un flujo circular cerrado entre la producción y el consumo sin entradas (inlets) o salidas (outlets).
Racionalismo económico y liberalismo triunfalista. La ley dinámica de los sistemas cerrados de mercado legisla el comportamiento de los actores económicos, que obedecerían a reglas fijas de decisión. Así pues, se supone que las fuerzas del mercado resolverán los problemas medioambientales a través de mecanismos espontáneos en el ajuste de los precios, junto con tecnologías eficientes y la mejora de los procesos de producción.
Economía sin ecología. Los recursos de la naturaleza son casi inagotables, y aquellos que no lo son pueden ser reemplazados por otros recursos, o bien por tecnologías que minimicen el uso de recursos agotables. En consecuencia, no existen límites biológicos o físicos al crecimiento y expansión de los sistemas de mercado.
Muchas gracias a Daniel Gómez por la referencia.
16 comentarios:
El tercer grupo hace la mejor asunción.
Imagino que habrá gente (como Kantor) que estará en condiciones de contestarte mejor que yo, pero aquí van un par de críticas:
1. La "economía neoclásica" es un hombre de paja. ES como el "capitalismo" o el "neoliberalismo" o el "socialismo". Todo el mundo lo usa para criticar a un grupo de economistas "mainstream" supuestamente dominante y probablemete miopes.
No obstante, significa cosas distintas para cada cuál: para Rallo&c incluye a keynesianos, behaviouristas, etc..., para los neokeynesianos (Mankiw, Stiglitz, etc...) incluye a los seguidores de la escuela de Chicago (Lucas, Friedman, Stigler, etc...), pero en realidad se trata de un cuerpo teórica tremendamente heterogéneo que no tiene sentido criticar en bloque.
Para mí, (quizás porque he aprendido economía leyendo los debates entre Rallo Alberto Garzón y Egócrata) la etiqueta neoclásica incluye a todos los que consideramos el marginalismo matemático y la elección racional como cuadro de referencia básico (pero nunca rígido). NO significa que no se admitan atenuaciones a este marco (la economía behaviourista o la economía de la información son ejemplos de estas atenuaciones). Tampoco significa que la gente actúe así conscientemente (Posner por ejemplo dice que es suficiente que actúen como si estuvieran siendo racionales).
2. En lo que concierne a la economía medioambiental admito tener muy poca idea. En general creo que integrar la crítica de Stiglitz (que los mercados no son pareto-eficientes siempre porque existe incertidumbre respecto al futuro) permite superar varias de las críticas que expones. (por eso digo que me parece un hombre de paja). Y es algo que afecta no solo al ámbito medioambiental, sino a casi todos los aspectos de la economía.
Pues yo si que se de Economía Medioambiental (y espero saber mucho mas en breve) y claro que hay un masivo cuerpo teórico (desde Ricardo) sobre el particular; no solo es "neoclásico" sino que es la fraccion mas exageradamente estilizada y matematizada de toda la economía.
http://www.jstor.org/journals/00237639.html
Y el parentesco entre modelos económicos y biológicos es brutal.
http://www.lorem-ipsum.es/publicaciones/articulo.php?art=99
En cuanto a porque utilizar el paradigma del agente racional, escribí hace tiempo esto:
http://kantor-blog.blogspot.com/2005/05/libertad-y-materialismo-iii.html
No es facil criticar a la economía neoclásica, porque es un marco conceptual, no una teoría.
No os quedéis con el titular, que es algo agitativo. Las teorías, y más los "marcos conceptuales" o paradigmas, pueden evolucionar y cambiar mucho sin por ello "fracasar". Aunque en este caso no estoy tan seguro.
Yo no soy economista, pero leyendo a todos estos (Nadeau, Gintis, Shermer &c) da la impresión de que los economistas sí están reformulando el paradigma, la "ideología" del asunto, sin entrar en más detalles.
No hay verdaderas alternativas al individualismo metodológico, ni a la Teoria de Juegos, que no sean holísticas y supersticiosas.
En mi opinión hay un margen limitado para incluir cuestiones conductuales biológicas en economía.El paradigma de la separación entre razón y voluntad sigue relativamente intacto, al menos en las areas de la producción la inversión y el consumo a la que dedican los economistas su mayor interés (en cuestiones como el mercado matrimonial o las decisiones demográficas es posible que haya mas "animal spirits").
Pero ojo, hay al menos una variable psicométrica (el IQ) y probablemenete algunos rasgos de personalidad (tambien medibles con test) que son determinantes fuertes en economía y en general en Ciencia Social. "The Bell Curve" es una pieza interesante, y le dedicare un post en el futuro.
Me he releido el post que inclui antes, y aunque sigue pareciendome esencialmente correcto en cuanto a que la base de la ciencia social debe ser subjetivista (porque tenemos un acceso comodo y directo a la subjetividad) la verdad es que hoy no soy tan fuertemente nurturista como en aquellos tiempos.
A mí me parece que lo "supersticioso" muy bien podría ser ese individualismo metodológico que descarta a priori la existencia de los grupos (tanto a escala ecológica como económica) como una forma de "holismo".
La teoría de juegos puede elaborarse teniendo en cuenta la existencia de grupos, y esto tiene consecuencias tanto en biología como en economía. Si los individuos interactúan efectivamente dentro de grupos, pongamos N=5, una teoría de juegos exclusivamente "individualista" no puede funcionar. Si seguimos a Sloan Wilson, que contempla hipótesis multi-nivel, o a Hardy-Vallèe, que tiene trabajos estupendos sobre cognición social, la agencia colectiva, en ciencias sociales, no tiene nada que ver con el holismo. No es que los individuos desaparezcan en la substancia universal hegeliana. Simplemente es que hay determinados fenómenos que no se pueden explicar a partir del individualismo.
Antes que nada, enhorabuena al responsable del blog y a los que dejan sus comentarios, este es un sitio al que acudo con entusiasmo para certificar mi ignorancia.
Y hablando de ignorancia, vuestros comentarios me llenan de dudas. No es que no me suene de casi nada algunos de los términos que utilizáis, lo que me extraña es que no haya entrado en la discusión ni siquiera la mínima referencia a las magnitudes físicas que el autor echa de menos en la economía neoclásica. En el blog de Kantor había leído hace bastante tiempo alguna cosa sobre energía, que es el tema que me ocupa, y es precisamente ahí adonde me gustaría llegar.
¿Se podría decir que el "cientifismo" que a veces se os reprocha es un tanto superficial? ¿Que existe un socavón importante en la formación naturalista de muchos intelectuales, (especialmente de los que no leen en inglés...) que produce un cierto desdén por ocuparse en profundidad de asuntos bien tangibles y que necesitan de un cierto conocimiento de las ciencias físicas?
¿Podría ser ese el motivo por el cual muchos intelectuales y filósofos han aceptado tal cual las premisas de la economía neoclásica? ¿Porque proporciona una balsámica protección ante el páramo de las leyes de la termodinámica y otras consideraciones sobre la naturaleza entrópica del proceso económico (como afirmaba Georgescu-Roegen), y que de paso les colocaba en el lado adecuado de la cerca, lo más alejado de "ecologismos", tan cercanos a "socialismos" y "comunismos"?
Lo cierto es que no creo que cueste más esfuerzo entender la termodinámica y su importancia en la economía que los galimatías pseudomatemáticos que ocupan a muchos econometras modernos.
Otro día sigo, que cuanto más escribo más tonto me revelo ;-)
A ver, el individualismo metodológico no niega que haya grupos, solo que pretende explicar la estructura de incentivos que los hace posibles.
Digamos que el individualismo metodológico es una especie de reduccionismo, donde la particula elemental es el sujeto racional.
Del mismo modo que el atomismo no es incompatible con la exitencia de sólidos, el individualismo metodológico no es incompatible con la existencia de grupos sociales.
Es decir, el fisico quiere explicar un solido como suma de átomos y de sus interacciones, y el individualista metodológico aspira a lo mismo.
La colusión es parte de la Teoria de Juegos, y el economista no niega que exista la acción concertada: solo pretende explicarla, en base a intereses comunes y teconologías de compromiso.
"La teoría de juegos puede elaborarse teniendo en cuenta la existencia de grupos, y esto tiene consecuencias tanto en biología como en economía"
Exacto: y si algo es compatible con la Teoria de Juegos, entonces es economía neoclásica. La Teoria de Juegos es para la economía lo que el Cálculo es para la Física: su verdadero esqueleto.
Kantor
¿Que existe un socavón importante en la formación naturalista de muchos intelectuales, (especialmente de los que no leen en inglés...)
De esto no hay duda. A mí me parece que el "cientifismo" puede referirse a dos cosas. En su acepción débil, sería una actitud para hablar de cualquier cosa empleando términos científicos que en realidad no se dominan demasiado. En su acepción fuerte, el "cientifismo" sería una especie de afirmación prematura a cerca del dominio mundano de la ciencia, sobre todo de las ciencias llamadas "duras". Hasta aquí no hay problemas, cualquiera puede reconocer que es posible pecar de "cientifismo" en el primer sentido, así como suponer que existen muchas áreas de la realidad que no han sido "categorizadas" por la ciencia. Pero es que "cientifismo" suele ser un adjetivo arrojadizo con el que determinados temas estratégicos pretenden ponerse a salvo de la ciencia. Para decirlo brevemente: Ustedes, científicos, mantengan sus sucias manos fuera de aquí (donde el "aquí" puede ser la religión, la moralidad, el arte, o lo que sea).
La Teoria de Juegos es para la economía lo que el Cálculo es para la Física: su verdadero esqueleto.
Puede ser. Pero es un "esqueleto" que se puede "rellenar" de distintas maneras, y en todo caso tampoco creo que el mismo esqueleto haya permanecido del todo intacto. En síntesis, la posición "clásica" tendía a enmarcar los juegos en un marco racionalista, y la posición "posclásica" lo que hace es llevar los experimentos "racionales" y "mentales" de la teoría de juegos a la experimentación. Es decir, que se trata de ver cómo se comporta realmente la gente: economía conductual, evolucionista y neuroeconomía. Y resulta que nos hemos llevado muchas sorpresas.
La agencia social y biológica es un tema muy controvertido. Ahora bien, convendría no confundir prematuramente a los partidarios de la agencia colectiva con abogados del "holismo" hegeliano. Si hay o no ciertos fenómenos sociales y biológicos que no pueden explicarse según el individualismo metodológico, esto es una predicción empírica, no una idea a priori y trascendental.
la economía neoclásica se sustenta en un seguido de postulados firmes que se apoyan en ideas autoritarias. La supuesta racionalidad del consumidor, la obligación a obtener el máximo beneficio. La consideración de problemas graves como la contaminación como simples externalidades...
Stalinista!!!
De acuerdo con la primera acepción de “cientifismo”. Vamos con la segunda: Pero es que "cientifismo" suele ser un adjetivo arrojadizo con el que determinados temas estratégicos pretenden ponerse a salvo de la ciencia.
Por supuesto, Eduardo; desgraciadamente es lo que hay que hacer cuando especialistas en un campo categorial determinado se meten en otros en los que su competencia, a priori, es cuanto menos sospechosa. Si a posteriori se confirma la sospecha, habrá que poner a salvo lo que está tratando, digo yo; habrá que hacerle ver las barbaridades que está cometiendo. No es que un físico no pueda hablar de religión, es que si lo que dice muestra su ignorancia en el tema, tendrá que cargar con las consecuencias. No se trata de qué título académico posee, sino de qué dice; no se le va a criticar por ser físico, sino por las tonterías que haya podido decir. Si hay temas en los que incluso los “especialistas” dicen tonterías, a santo de qué se meten otros a añadir bobadas. Si el físico se limita a abordar los aspectos físicos de la religión (que los hay), bienvenido sea, pero si pretende definir la religión o demostrarnos la existencia o inexestencia de algún dios o Dios mísmisimo... que se vaya preparando.
Lo que yo no entiendo es por qué, se supone, hay temas en los que cualquiera puede meter baza. Poder, desde luego, puede, nadie se lo va a impedir, pero se expone al rídiculo. Y, sin embargo, esto es lo curioso, no pasará un gran ridículo, sino que, sobre todo si tiene algún prestigio en su campo, será muy tenida en cuenta su opinión; por nefasta que sea ésta para el campo “ajeno” en el que se ha metido. Yo creo que esos incursionistas o excursionistas deberían ser más respetuosos de lo que suelen serlo. Pues, en efecto, hay campos abiertos a cualquier dominguero.
En suma, si se observara tal respeto, ten por seguro que esa segunda acepción de cientifismo no habría surgido. Otra cosa es que se emplee torticeramente, pero necesaria es, sin duda. Entre otras cosas porque el que se considera “científico” suele ser el que se mete en camisa de once varas protegido por su “ciencia”. Quiero decir que suele ser el “ridiculizado” el que se “defiende” asegurando que es un científico. Cosa que nadie duda, pero en qué, en qué ciencia es un experto, ¿en toda ciencia?
No me extraña El Atraso de las Ciencias Sociales: hay más cientifismo que ciencias. ¡Cómo si se pudiera saber de una sin las demás! Pues hay las tenéis, cada una con su Facultad, sus especialistas, sus expertos. Y domingueros.
Salud
No entiendo la parte final de tu último comentario juan4.
¿Las personas que excavan en Olduvai tienen que conocer la teoría cuantitativa del dinero?
Mugar: Has contrapuesto dos actividades muy alejadas una de otra. Pero sobre todo cronológicamente, pues puedo asegurarte que, precisamente, la Arqueología es de las más complejas y completas, de las que más conocimiento diverso abarcan; incluso de ciencias naturales. Los huesos se les llevarán a antrópologos forenses o a paleontólogos, las monedas (no en Olduvai, claro) a numismáticos, etc. Pero alguien tiene que realizar una labor de conjunto con todo eso; y para explicarnos como vívían en la zona, no para llenar un museo con objetos más o menos bonitos o antiguos. Además de conseguir que le dejen realizarla y demás “burocracia”. Por otro lado, la Ciencia Económica puede ser del otro día, pero economía, de una u otra forma, siempre ha habido.
Interpretando mi último párrafo como tú has hecho, podría ser reprochado a cada Facultad o especialidad en sí. Social o Natural. Además no tenía una relación excesivamente directa con lo que le precedía. Pretendía indicar, puede que mal, otro aspecto del asunto del cientifismo. No digo que la diversificación o ramificación sea arbitraria, sino que acaso vaya siendo hora de echar un vistazo a ciertos planes de estudios y a ciertas clasificaciones gnoseólogicas.
Salud
Me refería a tu último parrafo, que me había chocado.
Con la expresión "¡Cómo si se pudiera saber de una sin las demás!" apuntas la imposibilidad de hacer "ciencia social" sin un sistema?
Si quieres que te diga la verdad, apunto, más bien, a la imposibilidad de una “ciencia social”. Decir “social” no es decir nada porque dice todo; todo lo humano es social. Por lo que si se pretende un conocimiento cierto, científico en sentido general o amplio, de algo, hay que saber de todo, por así decirlo. Y esto es un problema porque es, sencillamente, imposible.
Pero saltando por encima de este pesimismo, diría, para empezar, que, afortunadamente, ni todo está relacionado con todo (principio de Symploké) ni el conocimiento es subjetivo; desgraciadamente, esto es más fácil de formular que de ejercitar objetivamente. No sé si me explico. Lo crucial es encontrar el parámetro apropiado entre la totalidad y la subjetividad (los límites son el Todo y el Sujeto; ¿cuál es el centro?). Pero no basta con eso. La cuestión es organizativa (¿sistemática?) y todos sabemos lo difícil, si no imposible, de una organización ideal, es decir sólida y, al mismo tiempo, dinámica. No sólo por las dificultades ordenadoras en sí, sino porque —y esta puede ser una visión muy personal, advierto— las cosas, con naturalidad, se organizan anárquicamente: los arreglos y mejoras forzadas suelen resultar chapuzas contraproducentes, o soluciones de vida muy corta. Los organismos, sistemas y otros voluntarismos artificiales, son resultados, no procesos; contienen pasado y presente, pero no futuro. Sin embargo, esto no implica, antes el contrario, el conformismo del “así es la vida” porque nunca sabemos cómo es la vida hasta que ha sido, y así no se puede vivir: esperando. Necesitamos proyectos, pero yo no tengo ninguno, por el momento.
Por el momento, lo único que se me ocurre es denunciar lo que me parecen errores subsanables. Y, sin duda, me parece un error, por su artificialidad (ayer dije “arbitraria” cuando quería decir “gratuita”; no es gratuita, pero sí bastante arbitraria o sin la justificación suficiente), el desparrame de “ciencias sociales” actual. De hecho se reclama multidisciplinariedad cuando se tiene el título en una disciplina y se empieza a realizar una investigación en serio, con rigor. Lamentable. Sobre todo, porque denota no ya el lógico desconocimiento sobre el futuro, sino una despreocupación pasmosa sobre el presente y el pasado. A mi juicio, tal “alegría” no tiene perdón. Es más, supongo que es provocada; parece que no interesa una “ciencia social”.
El conocimiento y la ciencia, forman parte de un sistema más grande: la Educación. Y todos sabemos, o deberíamos saber, que educar es conducir, no enseñar. No es sólo cuestión epistemo-gnoseológica, sino política. O sea, topar con la Iglesia y el Gobierno de turno; además de con la indiferencia (muchas veces interesada) generalizada.
Salud
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