sábado 23 de febrero de 2008

¿Darwin racista?

La propaganda creacionista -porque no cabe llamarla de otro modo- continúa contagiándose en Red Liberal. Barcepundit, por ejemplo, se hace eco hoy mismo de una de las cantinelas habituales en la estrategia evangélica de la "cuña" (sigue el enlace de la imagen para mayores detalles): el racismo de Darwin. Aunque rechaza que este argumento sirva para apoyar el creacionismo, se pregunta el pundit si "nosotros los blancos biempensantes" no estaremos propagando una "teoría científica" que promulga nada menos que el exterminio de las razas inferiores. José Guardia compra dos falacias en una. Primero, sugiriendo que la "teoría científica" de la evolución viene a ser lo mismo, o algo muy parecido, al "darwinismo". Y segundo, suponiendo que Darwin mismo fué un "racista" cuya influencia acaso determinó el programa de eugenesia finalmente desarrollado por los nazis. Como en el título de Weikart: De Darwin a Hitler. En un sentido más general, del cientificismo al crimen. Se empieza diciendo que el hombre desciende del mono, y se termina en el Gulag...

Y no se trata de negar que los regímenes totalitarios nazi o comunista participaron, en alguna medida, de la exaltación positivista de la ciencia y la técnica. Tampoco se oculta que existieran de hecho "científicos" racistas. Lo que se cuestiona es el alarido reaccionario de siempre, esa insidiosa presentación del racismo nazi o la eugenesia sueca como una derivación necesaria de las ideas de Darwin, como si las influencias tradicionales religiosas, místicas y románticas -el "ejemplo Speer"- no contaran en absoluto. En sentido contrario, ¿acaso diremos que los cristianos propagan hoy el infanticidio (Génesis 22; Números 31; Deuteronomio 21:18-21; Jueces 11:29-40) el "justo" genocidio (Isaías 10:22) o la esclavitud (Éxodo 21:20; Levítico 25:44-46; Efesios 6:5) sólo por unos "pocos" apoyos bíblicos?

Pero es que Darwin no era nada parecido a un "racista", ni tampoco un partidario de la eliminación de los débiles. Como casi todos los hombres cultos de su época, Darwin distinguía entre las "razas civilizadas" y las "razas salvajes", pero era un ponente a favor del monogenismo, que descartaba el origen diverso de las variedades o "razas" humanas, y consideraba el cuidado de los débiles un progreso moral arraigado en la evolución natural de la simpatía. Es la moral natural, principalmente, la que nos permite pasar del "espectáculo de la desgracia" a la simpatía y la socialidad:

Los instintos sociales, que es indudable fueron adquiridos por el hombre y los animales inferiores para el bien de la comunidad, deberion desde el principio infundir en el hombre algún deseo de ayudar a sus semejantes, algún sentimiento de simpatía y le impelieron a contar con la aprobación o desaprobación de sus semejantes. Impulsos de esta clase, desde un principio debieron servirle de forma grosera para distinguir lo bueno de lo malo. Más a medida que el hombre fue perfeccionando su inteligencia; a medida que fue comprendiendo todas las consecuencias de sus actos, a medida que adquirió conocimiento suficiente para desechar costumbres funestas y vanas supersticiones; a medida que empezó a mirar más y más, no sólo al bienestar, sí que también la felicidad de los prójimos; a medida que el hábito del ejemplo y de una experiencia beneficiosa, producto de la instrucción, fue desarrollando sus simpatías y extendiéndolas a los individuos de todas razas, al imbécil, al lisiado y a todos los miembros inútiles a la sociedad, y finalmente a los mismos animales inferiores, no hay duda que entonces el nivel de su moralidad fue progresivamente elevándose más y más.

El origen del hombre, Capítulo IV

Cabe destacarse que el autor del artículo (donde se confuden sin mayores inconvenientes las opiniones de Darwin con las de Herbert Spencer o Francis Galton) referido por Barcepundit, Tony Campolo, sea una antiguo asesor de Bill Clinton, acreditando de nuevo que los autoproclamados "progresistas" llevan muy escasa ventaja a los llamados "conservadores" en esto de la racionalidad, la honestidad y la ciencia.

10 comentarios:

Peter dijo...

Darwin era un racista como todos los de su generación (no entro en si es criticable o no el hecho, hay que contextualizarlo). Me imagino que no sería tan tonto como para inferir que de sus teorías biológicas no iban a surgir derivados sociales y políticos

eduardo dijo...

Bueno, esto no se puede decir así alegremente. Si entendemos por "racista" emplear la palabra y la categoría de "raza" en su obra, pues era racista. Pero entonces lo sería hasta Lewontin. Si entendemos por "racista" la idea de que unas culturas son superiores a otras, seguramente Darwin también era "racista", como todos los hombres cultos de la época. Pero no es eso lo que quiere dar a entender el tal Campolo. El "racismo" al que se refieren estos tiene que ver con racismo activo, eugenésico, que promueve la eliminación de las razas inferiores, o bien el racismo "epistemológico", que considera a las razas especies distintas. En este sentido, que es el que importa en esta discusión, Darwin no era racista.

J dijo...

A mí me huele a chamusquina todo el asunto. ¿"Letters to a young evangelical"? Amos anda...

Y que Guardia trague y lo publicite así...
Pero, ojo, la tendencia está en marcha, tantos ejemplos seguidos no pueden ser meras casualidades.

¡Como corre la jodía derecha!

eduardo dijo...

Efectivamente, no creo que Barcepundir publicite esto de mala fe, sino por esa "tendencia" subyacente que hace a los conservadores más vulnerables a la propaganda creacionista.

De todos modos esto demuestra que, en general, la educación científica de la población es muy deficiente, incluso entre las personas cultas. Si se enseñara a Darwin en las escuelas, y no simplemente a distinguir entre órganos y orgánulos, pues nadie podría caer en la golfería de confundir opiniones de Galton o Spencer con opiniones de Darwin.

Porque esto, como bien dice Paleofreak, forma parte más de una estrategia de acoso cultural que de una lucha entre teorías legítimas. Los contaminadores lo saben, y puesto que es muy difícil asediar la evolución en su terreno, recurren al juego sucio de explotar un tema tan públicamente sensible como el racismo.

Nacho dijo...

Menuda idiotez, en la línea de los idiotas creacionistas claro.

Las teorías científicas no matan, lo hacen los estúpidos que ponen sus manos en ella sin conocimiento, o el que a caso nos hemos olvidado de la bomba atómica.

Fuese Darwin racista o no, importa bien poco. Muchos pensadores ilustrados despreciaban a los negros y eso no hace que gran parte de su pensamiento fuera influyente.

La ciencia no entiende de ideologías ni manías personales, aunque es difícil que los señores creacionistas entiendan esto, claro.

eduardo dijo...

Sugiero otro artículo para uno de estos bloggers "liberales". Newton era un homosexual atrabiliario. Con la excusa de las inocentes manzanas que caen ¿no estaremos difundiendo una teoría científica que propaga la homosexualidad? Además, nos habríamos ahorrado la bomba de hidrógeno, y otras cosas terribles.

Desde luego, Newton tendría que haber previsto las consecuencias de los Principia y haberse estado callado.

Sursum corda! dijo...

eduardo:

Asesor pastoral, religioso. No cualquier tipo de asesor sino el que le decía a Clinton cómo ser buen cristiano.

"Tony Campolo is professor emeritus of sociology at Eastern University and served as pastoral counselor to former President Clinton".

Estamos, como siempre, con las actitudes reactivas. Si la ciencia no habla de Dios y la izquierda no está a favor de la religión como fundamento de la sociedad, los derechistas hacen su particular deducción de que lo equivocado es la ciencia.

Pero se trata de tonterías a varias bandas. El tipo dice:

"In terms of science, Darwin's account may be solid indeed. But value free? Nothing could be further from the truth - and that's where the problem lies."

En primer lugar, la ciencia es verdaderamente "value free" y los valores están en quien tien tal opción o tal otra. Que la Tierra sea redonda no es un valor sino un hecho.

Y la segunda bobada es que para valores, los que vemos en la Biblia. ¿Pero es que esos cristianos no leen su Biblia o qué? Bastaría que leyeran las citas que das.

surscrd

Antonio dijo...

Some Eugenic Ideas in Darwin, The Descent of Man
http://www.bun.kyoto-u.ac.jp/~suchii/DonEug.html

Notice that Darwin did not endorse eugenics, despite several sympathetic remarks, as you can see from the preceding quotations. At the same time, you can also see that eugenic ideas were "in the air" in Darwin's time, because major European nations (including the United States) were competing with each other in various fields. Such competitions were often likened to the "struggle for existence".

Recomiendo también la lectura de las páginas finales (pgs. 372-379) de La falsa medida del hombre de S. J. Gould.

Sursum corda! dijo...

Que yo sepa, Darwin se inspiró para hablar de selección en algo que ya se practicaba en las granjas, aunque no se conociera la base teórica.

Y la eugenesia es tan antigua como se quiera. Los romanos o los espartanos ya rechazaban a sus hijos débiles o enfermos siglos antes de Darwin.

« ®¤Mþ∑ » dijo...

Hay que aclarar que siempre ha existido una importante interacción entre los conceptos de las ciencias sociales y de las ciencias naturales. Por eso es necesario analizar detenidamente de qué manera los naturalistas como Darwin, entienden la naturaleza a través de los conceptos sociales y cómo los sociólogos y economistas como Spencer, retoman tales conceptos reelaborados y con un matiz de cientificidad, para interpretar, explicar y aún justificar la sociedad humana.

Así tenemos que después de su regreso del viaje en el Beagle, Darwin comenzó a recabar todas las ideas entorno al origen de las especies por medio de selección natural, de entre estas ideas retoma las ideas de Malthus sobre la población.

Desde que Darwin comenzó su viaje y hasta que publicó su libro en 1859, el tenia una corriente liberal, estaba en contra de la esclavitud, de hecho tuvo una discución abordo del barco con el capitan Fitzroy, un aristócrata conservador, sobre la esclavitud en Brasil. Así que por lo tanto no podemos decir que Darwin era racista.

Darwin en su libro "El Origen de las Especies por medio de la Selección Natural...", no menciono, ni quizó mencionar nada sobre los origenes del Hombre, para evitar conflictos religiosos y sociales. Pero, a pesar de que no hizó alusión alguna al origen del hombre, hubo reacciones eclesiasticas, donde difamaban que Darwin decía que el hombre venía del mono o de un animal de menor orden. La Iglesia comenzó a atacar al Darwinismo, la nueva coriiente evolutiva. Pero, fue hasta 1860, en la reunión de la British Association for the Advancement of Science de Oxford donde se dio la primera confrontación publica entre Iglesia y Darwinistas. En esa reunión el obispo Smuel Wilbertforce, como teólogo, aprovecho aquella ocación, como es lógico, para defender la creación divina de la humanidad. Es aquí donde Wilbertforce se dirige en tono burlón a Thomas Huxley, el bulldog de Darwin, para preguntarle si tenía parentesco con algún simio por parte de su abuela o de sus abuelo. A lo que Huxley contestó: "preferiria tener a un simio como abuelo a un hombre que introduce la sorna en una discución científica".

Fue hasta 1871, cuando Darwin publica "El Origen del hombre", cuando trata toda la acalorada discución sobre los origenes de la humanidad. Darwin en este libro mostro como todo lo humano (lenguaje, moral, sentido relijioso, cariño maternal, civilización, gusto por la belleza) había surgido a partir de los animales. Pero es aquí, en este libro donde le es criticada sus ideas. Ya que el texto contenia una nueva idea "selección sexual". A su juicio, esa selección era responsable no sólo de las diferencias entre varones y hembras, sino también de las diferencias entre razas. Pero Darwin empleó la terminología de su tiempo y escribió acerca de los rasgos y los "tipos" raciales. Aquí Darwin estaba seguro de que la selección sexual era "el principal responsable de la formación de las razas de hombres".

Francis Galton, primo de Darwin, era un entusiasta de la evolución que estaba interesado en la herencia y en la "idoneidad" de la especie humana. Es aquí, donde Galton, traslada las teorías de Darwin al ámbito humano bajo la etiqueta de "Eugenesia".

Henry Buckle y Hebert Spencer, encomiaban los cambios en la sociedad y en la naturaleza. Buckle se ocupaba de la historia de las naciones y les decía a sus lectores que las sociedades civilizadas siempre se impondrán sobre las menos desarrolladas. Los libros de Buckle defendían el avance progresivo. En los escritos de Spencer, esas mismas ideas adoptaban la forma de una ley de la evolución que él aplicaba a animales y plantas con la misma facilidad que a la política, la economía,la tecnología y la sociedad. En 1852 publicó un artpiculo en el que sostenía una teoría general lamarckiana de la transmutación animal, seguido de un ensayo en tono maltusiano sobre la "teoría de la población", en el que exponía cómo la presión demográfica hacía naufragar a los más débiles. Poco después en 1855 apareció su obra antiteológica "Principios de Psicología", y a finales de la década había empezado a elaborar una ambiciosa y durarera reconsideración de la metafísica. Spencer creía que el progreso biológico y social constituía un amplio continuo; que ambos estaban gobernados por las mismas leyes inmutables y sometidos a las mismas fuerzas de la naturaleza. Con esas ideas que tenía, después de que aprece el libro de Darwin del origen de las especies por medio de la selección natural, Spencer se excusa en sus evidencias de origen científico para fundar así el "Darwinismo Social". Sin embargo, a diferencia del mecanismo evolutivo propuesto por Darwin, el darwinismo social considera que la selección natural no afecta únicamente a características biológicas de una población, sino que en el caso de la sociedad humana, además afectaría a su propio desarrollo y al de sus instituciones. Spencer interpretó la selección natural en términos de la "Supervivencia del más apto". El darwinismo social sugiere que las características innatas o heredadas tienen una influencia mucho mayor que la educación o las características adquiridas.

Así, igualmente hay que aclarar que el propio Darwin nunca consideró este tipo de implicaciones de su teoría.

Pero los enemigos número uno del evolucionismo, los Creacinistas que a su vez son enemigos de las corrientes originadas por Spencer (por su libro antiteológico). Quieren mostrarnos, por medio de falacias y difamaciones, una manera de odiar y no creer en la evolución, sino que hay que creer en su dios egoísta con sus ideas inmutables. Se aprovechan de las malas ideas de unos cuantos. Pero a pesar de ello no han podido refutar todas las ideas del origen de las especies. Por eso no es de extrañar la aparición de libros de crecaionistas, donde debaten el Darwinismo, hasta citando que Darwin era racista. Recordemos que en EUA se encuentran los más grandes eruditos evolucionistas y además los más grandes fanáticos, así que no es de extrañar este tipo de controversias.

Por conclusión el hombre desciende de un antepasado común que comparte con los simios, y no como dice la creación, es generado a semejanza de un creador divino. Este antepasado dio origen a nuestros antepasados homínidos(Austrolopitecus, Homo habilis, H. erectus, H. antecesor, H. neandertalensis, H. sapiens), peró sólo a la fecha por medio de selección natural sobrevive una sóla especie de homínidos: Homo sapien sapiens.

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