Parece que estos días ha aterrizado en España Grover Norquist. Y con el propósito de "originar una nueva coalición de centro derecha" se ha reunido, para empezar, con el presidente de la asociación católica ultraconservadora Hazte Oir. La realidad es que Norquist se encuentra muy lejos de lo que consideraríamos "centro" político, donde quiera que se encuentre ese arquimédico y quizás utópico punto. Sus declaradas simpatías hacia algunos liberales a fuer de islamistas y hacia anarquistas de mercado, así como algunas comparaciones poco afortunadas entre los impuestos y el holocausto, no sólo descentran al personaje, sino que lo sitúan bastante lejos de la órbita del sentido común. Significativamente, junto con Pat Buchanan y Bill Kristol, fue uno de los conservadores norteamericanos que peor parado salió a raíz del "test de la evolución": "Nunca entendí cómo evoluciona un ojo". A través de la coalición Leave us alone, cuyo modelo "fusionista" pretende implantarse ahora en España, Norquist ha conseguido reunir a un conjunto bastante heterogéneo de los así llamados "pro-vida", anarcocapitalistas, partidarios del "homeschooling" y creacionistas, unidos todos "por un mismo adversario". Dicho de otro modo, los Burke, Chesterton y Rothbard ganan terreno en el conservadurismo standard frente a los Hayek, Oakeshott o Wilson.
La remota esperanza de que llegara a formarse un bloque de conservadurismo sensato en España, al menos para mí, se ha esfumado completamente.
11 comentarios:
Cierto es que la "Leave Us Alone", como organización en la que no existe un cuerpo doctrinal determinado, es una jaula de grillos con grupos respetables y otros que no lo son tanto, pero su organización, la Americans For Tax Reforms, sí que plantea cosas interesantes. Especialmente el juramento que se les presenta a los presidentes, gobernadores, senadores y representantes en el que se comprometen a no elevar los impuestos.
Aunque por lo que has enlazado, parece que su concepción de impuesto injusto está muy alejada de una concepción liberal de la contribución fiscal.
Quiero con tiempo mirarlo mas a fondo, lo de este Norquist, porque me parece un tema importante. Y si, parece que se esfuma otra oportunidad de innovacion. Gracias por traer la informacion.
Vaya personajillo. Y vaya con la H.O. de las narices, reducto del antisemitismo más estúpido. Nunca mejor dicho: Dios los cría y el Diablo los junta.
Parece que en la coalición de Norquist hay tendencias contradictorias. Puede que sea un error aislar algunas de ellas, por ejemplo los creacionistas, como si representaran la ideología del grupo. Desde luego, aquí no tardarán en tacharlo de ultraderechista, pero eso se lo dicen a tantos... A mí reconozco que me atrae el objetivo de Norquist de reducir el Estado a la mitad. Quizá valga la pena codearse con algunos elementos rarillos, si ello sirve al objetivo común.
Depende de cuál sea ese "objetivo común". Hace poco explicaba en un correo privado que todas las personas (y es probable que también las organizaciones) tenemos múltiples identidades, pero siempre hay identidades sobresalientes. Por ejemplo, mi identidad "pro-Ciencia" es dominante con respecto a la identidad "pro-Libertad" -esto es, no concibo un proyecto liberal al margen de la Ilustración. Sin embargo, para el tal Norquist parece ser justo al revés: debe anteponerse la "libertad" de enseñar.
Pues respecto a lo que acaba de comentar Eduardo, yo no creo que sea concebible la libertad sin la ilustración y de hecho fue durante la ilustración que la libertad empezó a arraigar, de hecho, en los gobiernos.
Puestos a definirnos, yo claramente me siento más pro-libertad que pro-ciencia. La ciencia es lo más maravilloso que ha creado el hombre, pero al mismo tiempo también se puede utilizar para el mal.
La Ilustración misma me parece más pro-ciencia que pro-libertad.
Decir que la libertad prospera gracias a la Ilustración, me parece ingenuo: Es exactamente al revés. Comparemos simplemente la ciencia soviética con la norteamericana.
Es que la libertad humana también está limitada: por las leyes. La "ciencia", la "libertad", o la "ilustración" no son proyectos infinitos y exentos unos de otros.
La ciencia se puede usar para el mal, y la libertad tambien se puede usar para el mal.
Es verdad lo que decís, la libertad no puede ser ilimitada. Pero la libertad individual ni de lejos tiene el potencial destructivo de la ciencia en manos del Estado. De hecho, es la mejor vacuna contra cierto tipo de pesadillas.
El potencial destructivo, a todos los niveles, es imprescindible para la sociedad (y por tanto para el individuo).
¿Cómo despejar terreno construido sin explosivos? ¿Cómo hacer tuneles? ¿Cómo combatir mafias o grupos terroristas sin sistemas de escuchas, vehiculos rápidos, instrumentos de inmovilización e incluso destrucción de tales organizaciones y sujetos?
¿Cómo encontrar ciertos fármacos sin matar ratones? ¿qué ocurre cuando para salvar una vida hay que destruir una pierna?
y tantas cosas más...
Los que aluden a los efectos "destructivos" de la ciencia o la política deberían explicar cómo pretenden eliminar los mismos (y como eliminando tales no crearían nuevos efectos perniciosos) y mantener los efectos "positivos".
Desde un pto de vista ecónomico, que resulta más gráfico: todo tiene costes.
Lo del bien y el mal, en términos absolutos, es algo que nunca he encontrado racional. Yo creo que no ha lugar establecer un valor como guía de actuación.
Un saludo.
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