martes 1 de diciembre de 2009

La soledad es contagiosa hasta tres grados de separación

Este es uno de los resultados más llamativos del estudio de Cacioppo, Fowler y Christakis (PDF) publicado en Journal of Personality and Social Psychology y que ya ha asaltado la portada de Google News, Time o New Scientist.

Aunque los sentimientos negativos podrían tener su lado positivo (PDF) desde el punto de vista evolutivo, los animales sociales realmente no viven bien por su cuenta y riesgo: El aislamiento social decrementa la expectativa de vida de las moscas de la fruta, promueve el desarrollo de la obesidad en los ratones, daña la neurogenesis de las ratas, y está fuertemente asociado con el descenso del bienestar y de la mortalidad entre los seres humanos.

Si bien se conocía la discrepancia entre el sentimiento de soledad del individuo y la amplitud de sus redes sociales (redes sociales más grandes no implican automáticamente menos soledad), no se sabía tanto sobre el modo en que la soledad se expande en las grandes redes. Basándose en encuestas a 5.000 individuos en los últimos años, los autores han encontrado que la expansión de la soledad es más fuerte que la percepción de la expansión de las conexiones sociales, más fuerte entre los amigos que entre los familiares, y más fuerte entre las mujeres que entre los hombres.

Según John T. Cacioppo, psicólogo y neurocientífico de la universidad de Chicago, la soledad no es simplemente un síntoma más asociado a la constelación de sentimientos negativos, como la depresión o la fobia social, sino un "indicador de la salud social de nuestra especie como un todo, un termómetro de lo bien o mal integrada que está una población". Esto implicaría que, como advierten los antropólogos médicos desde hace años, el tratamiento de la negatividad social no debería centrarse sólo en el individuo, sino también en sus redes sociales.

Relacionado: Entrevista a James Fowler en Cultura 3.0


ResearchBlogging.org John T. Cacioppo, James H. Fowler, & Nicholas A. Christakis (2009). Alone in the Crowd: The Structure and Spread of Loneliness in a Large Social Network Journal of Personality & Social Psychology , 96

lunes 30 de noviembre de 2009

Hay vida más allá de Darwin

Es ocioso recordar el nombre de todas las "Jornadas Darwin", "Días de Darwin" y suplementos periodísticos sobre Darwin aparecidos en el último año. Peter Bowler cuestiona esta industria mediático-científica y sugiere que deberíamos prestar más atención a los demás investigadores y naturalistas (el mismo Bowler ya explicó el año pasado en Bilbao la contribución de Wallace al evolucionismo).

Bowler no busca eclipsar el prestigio de Darwin (por ejemplo discutiendo su prioridad como descubridor de la selección natural, y señalando vagos atencedentes como Patrick Matthew, o incluso el español Felix de Azara) sino ampliar el horizonte de comprensión. Tampoco busca avalar la lucha cultural de los creacionistas, uno de cuyos malentendidos más explotados es justo la identificación insidiosa entre la la teoría de la evolución y el "darwinismo" (no es casualidad que el manifiesto del Discovery Institute se titule "En desacuerdo con Darwin") como un sinónimo de materialismo dogmático.

Pero lo cierto es que la teoría de la evolución también evoluciona, y las ideas "no-darwinianas" pueden ser recuperadas si cumplen con los requisitos naturalistas básicos de la ciencia: "Necesitamos toda la munición que podamos para combatir contra las fuerzas de la sinrazón que buscan minar el esfuerzo para entender cómo se formó el mundo en términos naturalistas".

También necesitamos una "industria no-darwiniana".

Lectura recomendada: GNXP: What Darwin said (y partes sucesivas).



ResearchBlogging.org Peter J. Bowler (2009). Do we need a non-Darwinian industry? Notes & Records of the Royal Society : 10.1098/rsnr.2009.0008

domingo 29 de noviembre de 2009

¿Qué han hecho los Monty Python por nosotros?

Después de 30 años, la mejor película sobre mesianismo y cristología probablemente no se podría estrenar en el mundo de hoy.

Ya en su momento los Monty Python tuvieron que enfrentar campañas de difamación basadas en la acusación de "blasfemia", provocando a la vez publicidad gratuita y que la película fuera prohibida en algunas partes de Gran Bretaña. La "Alianza Rabínica" declaró que la película era "estúpida, repugnante y blasfema", el "Consejo Luterano" la describió como una "parodia profana" y la "Oficina Católica para el Seguimiento Cinematográfico" llegó a considerar que era un pecado el mero hecho de verla. Monjas y rabinos con carteles sorprendieron a los humoristas a las puertas de los cines de Nueva York (Michael Palin: "Nuns with banners!").

Después del incidente de las viñetas danesas de Mahoma, de la campaña para aprobar una ley internacional contra la blasfemia (apoyada sobre todo por los países de la Conferencia Islámica), y del auge del conservadurismo religioso incluso en occidente, una parodia tan divertida, lúcida, humanista y penetrante lo tendría por lo menos difícil.

Vía Secular Right.

sábado 28 de noviembre de 2009

Que no, que no son compatibles

La diplomacia científica está empeñada en convencernos de que la teoría de la evolución no tiene por qué molestar a las religiones. Este editorial de Nature, en particular, resumía la necesidad de tener en cuenta las "lentes culturales" que filtran la información científica, una dificultad acuciante allí donde hay una mayoría religiosa musulmana o cristiana evangélica. Hasta Richard Dawkins ha aparcado momentáneamente los problemas de la teodicea para mostrar, en su último libro, las "evidencias" de la evolución que cualquier persona culta debería reconocer.

El "idilio" moderno entre evolución y religión es particularmente vivo entre los científicos e intelectuales financiados por instituciones religiosas interesadas en "afirmar la dimensión espiritual de la vida". Algunos de estos resultados se han convertido casi en ciencia popular avalada por el New York Times, y llegan a reprochar una aparente incompatibilidad entre la biología y el ateísmo.

Sorprendentemente, el último en sumarse a la liga de racionalistas diplomáticos es Michael Shermer, empleando en la página web de CNN argumentos similares a los de Francisco J. Ayala, otro distinguido "compatibilista" crítico con el Diseño Inteligente.

El problema de la diplomacia es que suele ser mentira: en este caso las teorías religiosas y evolucionistas no sólo no son compatibles sino que son mutuamente excluyentes. Tratar la religión como un "fenómeno natural" -aunque pueda servir, desde luego, para descubrir por qué evolucionó el comportamiento social religioso o por qué tenemos tendencias animistas- elimina los agentes sobrenaturales indispensables para sostener la visión religiosa. La visión evolucionista no desacretida la visión religiosa sólo porque descubra sus orígenes (Evolutionary Debunking Arguments) (PDF), sino porque entra en abierta contradicción con la explicación religiosa tradicional.

Por lo demás, la ciencia tampoco está vinculada a un entorno social religioso, sino a otros fuertemente seculares, racionalistas o naturalistas donde -en cualquier caso- los dogmas del más allá no se toman demasiado en serio. En particular, como recordaba en 2000 Ernst Mayr, el zeitgeist darwiniano no puede dejar de arraigar en una "visión secular de la vida" que elimina las causas finales vinculadas tradicionalmente con la visión religiosa. Por supuesto, los teólogos cristianos pueden seguir afirmando que el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob es también el autor de la evolución, a la manera como el chamán de Nueva Guinea sensible a la ciencia moderna puede seguir afirmando que los espíritus de los antepasados son, en realidad, los autores invisibles de la encefalopatía espongiforme que ocasiona la epidemia "Kuru".

jueves 26 de noviembre de 2009

Música para descreídos

Markella Hatziano es una mezzosoprano griega que quiere llevar "The God delusion" a las discotecas y vende su album "The age of reason" en internet por 1$. The 21st century Monads es una banda (todo apunta que formada por estudiantes de filosofía) que practica la ironía musical sócratica. La verdad es que estos tienen verdadera joyas, como "My paper Was Rejected Again" y, sobre todo, una fantástica canción dedicada a Quine (MP3):

He’ll play upon
Your naturalistic intuitions
He’ll lure you in
With the promise of positions that you love
Like realism about numbers and sets
And the view that philosophy’s continuous with science.
Via The Feminist Philosophers

martes 24 de noviembre de 2009

El votante escéptico

El votante escéptico forma parte de una minoría cognitiva con poca influencia política, a diferencia de otras identidades mucho mejor organizadas. Sólo hay que comparar el reciente griterío a favor del "voto en conciencia" de los parlamentarios -a quienes se amenaza incluso con la excomunión, con las relativamente modestas protestas contra el recorte al presupuesto científico, o contra la precariedad de los investigadores españoles.

Skeptical Voter
es una iniciativa que deberíamos importar lo antes posible: Los votantes escépticos creen que las evidencias deberían situarse en el centro de todas las políticas públicas.

domingo 22 de noviembre de 2009

Por qué no "creen" en la evolución

Casi un tercio de los españoles no cree que la tierra gire alrededor del sol, y un poco menos no cree que los seres humanos desciendan de especies anteriores. Los datos son preocupantes, pero aún están algo lejos de naciones ampliamente negacionistas por lo que se refiere a la aceptación pública de la ciencia, como Turquía, o los Estados Unidos, donde encuestas elaboradas en los ultimos 30 años revelan que entre el 43 y el 47% de los ciudadanos rechazan la teoría de la evolución por selección natural.

A pesar de los fastos y eventos mundiales por el 150 aniversario de la publicación de El origen de las especies, los expertos denuncian que el creacionismo está en auge también en Europa. El penúltimo toque de atención lo ha dado James D. Williams, desde la universidad de Sussex, Gran Bretaña.

En su libro Rompiendo el hechizo, Daniel Dennett ya advertía que incluso las personas más inteligentes pueden llegar a sostener creencias flagrantemente erróneas mientras sean avaladas por las autoridades de sus comunidades. La gente inteligente puede ser creacionista especialmente si ha sido expuesta por presiones educativas tempranas, reforzadas más tarde por el apego social a esposas, amistades y asociaciones.

El adoctrinamiento creacionista juega además con una ventaja importante: el esencialismo (la creencia en en que las especies poseen esencias permanentes) arraiga en la naturaleza humana. Parece que los niños entre 8 y 10 años desarrollan de forma independientes ideas "creacionistas" sobre el origen de las especies, incluso cuando no han sido expuestos a una educación particularmente religiosa. Este esencialismo ingenuo puede ser muy resistente a las críticas especialmente cuando es respaldado por las autoridades educativas, tal como recuerda Williams.

El adoctrinamiento pseudocientífico en las escuelas no tiene nada que ver con la "libertad" de los padres o de las comunidades religiosas. Tampoco puede ser tratado como una "visión del mundo" respetable, sino simplemente como una concepción errónea y una irresponsabilidad pedagógica que obstaculiza gravemente el desarrollo del juicio crítico en los niños. "Enseñar la controversia" no es libertad, sino abuso infantil.




ResearchBlogging.org Williams JD (2009). Belief versus acceptance: why do people not believe in evolution? BioEssays : news and reviews in molecular, cellular and developmental biology, 31 (11), 1255-62 PMID: 19795411

viernes 20 de noviembre de 2009

Matemática y ciencia-ficción: conferencia de Miquel Barceló en Bilbao

Miquel Barceló es catedrático de la universidad politécnica de Cataluña, colaborador del portal de divulgación matemática Divulgamat (¿por qué tantas instituciones científicas españolas no disponen, no ya de una cuenta de Twitter, sino de un simple boletín de noticias para comunicarse con su público natural?), conocido escritor y traductor de novelas de ciencia-ficción.

Su conferencia "De Moebius a Flash Gordon: matemáticas en la ciencia ficción" de esta tarde en la biblioteca de Bidebarrieta de Bilbao forma parte del ciclo "Las matemáticas en la vida cotidiana" (PDF), organizado por la Universidad del País Vasco.

Barceló propone la literatura de ciencia-ficción como un puente entre las "dos culturas" basado en la "especulación inteligente" y el "sentido de lo maravilloso" que reflejarían las grandes obras de Asimov, Heinlein o Clarke. Lo que no siempre redunda en una imagen positiva de la ciencia, sobre todo en sus versiones más populares. Este sería el testimonio del permanente temor al Frankenstein prometeico, o la subordinación de la tecnología al misticismo en la saga de la guerra de las galaxias.

jueves 19 de noviembre de 2009

El impacto de la crianza cooperativa de los niños en la evolución de la cognición humana

Según la hipótesis de la crianza cooperativa, la emergencia del cuidado alomaternal (cuando las madres permiten que sus hijos sean criados y educados por otros miembros del grupo) y de la ayuda comunitaria explicarían los rasgos más específicos del género Homo en los últimos 2 millones de años.

La evolución de la intencionalidad compartida (la habilidad y la disposición para colaborar con otros que comparten objetivos e intenciones) habría desempeñado un papel crucial. La diferencia con los grandes simios radicaría en que, pese a que estos poseen una rudimentaria teoría de la mente e incluso cierto sentido de la "injusticia", es más corriente que empleen estas habilidades cognitivas en contextos competitivos.

La presencia de cuidado maternal exclusivo, en particular, es un fuerte predictor negativo de pro-socialidad, tal como indican los trabajos con chimpancés o macacos (especies "exclusivistas"). Los experimentos, en cambio, muestras indicios más fuertes de conductas prosociales en especies no exlclusivistas: monos capuchinos, monos tití, elefantes e incluso cánidos.

La crianza cooperativa, y el impulso de ayuda en las especies de homínidos sociales, estaría fuertemente relacionado con el desarrollo de la cultura y del lenguaje. Hay un largo camino desde las comidas compartidas por los cazadores-recolectores hasta Twitter: "Cuando la prosocialidad espontánea se extiende de la donación de comida a la información, entramos en el reino del aprendizaje". Burkart et al. consideran que su hipótesis proporciona la base biológica del "principio de cooperación" que los lingüistas han dado históricamente por supuesto.


ResearchBlogging.org J. M. Burkart, S. B. Hrdy, & C. P. Van Schaik (2009). Cooperative breeding and human cognitive evolution Evolutionary anthropology : 10.1002/evan.20222

miércoles 18 de noviembre de 2009

Todo lo que necesitas para triunfar son 10.000 horas

Malcolm Gladwell es un colaborador del New Yorker crítico con lo que llama "fundamentalismo de los Test de inteligencia" de Steven Pinker. En particular, el "problema del quarterback" (la aparente falta de relación entre el rendimiento universitario y profesional de los jugadores de football americano), según Gladwell, mostraría que el éxito profesional a veces es sencillamente impredecible.

El éxito sería más una combinación de práctica y de oportunidad que una influencia genética: 10.000 horas de práctica serían la llave más importante del éxito para cualquier campo profesional. Según el economista David Galenson, la hipótesis del talento joven ni siquiera se cumple en el estilo artístico más corrientemente asociado con la precocidad: la poesía.

Con seguridad esta sugerencia es atractiva para los aspirantes a "talentos tardíos". Otra cosa es que sea realmente cierta...

lunes 16 de noviembre de 2009

Ante el embajador de Irán, el Papa vuelve a elogiar al Islam político

No hay duda de que el papado de Ratzinger está marcado por la aproximación diplomática y cultural a los regímenes islámicos. Y hay que reconocer que el monarca romano no es el único en acercarse al Islam político, como muestran el histórico discurso de Barack Obama en la universidad de El Cairo, o la iniciativa de una "Alianza de civilizaciones" impulsada por el gobierno de España desde 2004.

Ante el embajador iraní en la Santa Sede, Ali Akbar, Ratzinger ha manifestado de nuevo la cercanía del Vaticano con el régimen islámico, destacando sus "eminentes tradiciones espirituales" y su "profunda sensibilidad religiosa". "La fe en el único Dios debe acercar a todos los creyentes", ha afirmado el Papa, acaso contra la Europa laica e impía, tantas veces cuestionada por los guerrilleros culturales de Roma.

No se esperaba ninguna alusión por parte del sumo pontífice a la persecución de los homosexuales bajo las leyes islámicas, como Nemat Safavi, cuyo caso ha encontrado eco en Internet. Tampoco se esperaba alusión alguna a los opositores políticos y apóstatas condenados a muerte en Irán, como Ehsan Fattahian, que tuvo tiempo de sintetizar su experiencia dramática en una carta de despedida.

Joseph Ratzinger es, desde luego, un perfecto candidato a los premios "Bad Faith" que otorga la revista New Humanist.


ACT. Inductivist (Vía Secular right) lo ha captado: Del choque de civilizaciones a la "santa Alianza":
Los conservadores sociales se alinean típicamente con Occidente en contra del mundo islámico en el "choque de civilizaciones", pero hay que reconocer que en ciertos aspectos tenemos más en común con los musulmanes que con los europeos y muchos norteamericanos laicos. Nuestra lucha con los izquierdistas (liberales) degenerados no se limita a los Estados Unidos. Si Europa tiene algún conservador cultural, estaría encantado de formar equipo con ellos (...) La abrumadora mayoría de los musulmanes, en contraste, son tradicionales. Necesitamos trabajar junto a ellos contra el imperialismo cultural izquierdista (liberal) en sus países.

domingo 15 de noviembre de 2009

Naturalizar el sentido de la vida

Antes del electromagnetismo, se entendía que la luz estaba formada de partículas discretas o "corpúsculos" viajando en línea recta. Mucho antes aún, las escuelas hindues Samhkya y Vaisheshika del siglo VI a.C. entendían que la luz era uno de los cinco elementos (tanmatra) fundamentales, y desde un punto de vista simbólico siempre se puede decir que la luz representa algo así como "la manifestación de la moralidad, la intelectualidad y de las siete virtudes" (J.E. Cirlot).

Este tipo de aproximaciones históricas muestran que la ciencia progresa eliminando hipótesis erróneas o anticuadas, y reemplazándolas por teorías más plausibles. Pero la teoría onda-corpuscular, pongamos por caso, no elimina el fenómeno de la luz en sí. Sencillamente, la luz sigue existiendo después de Maxwell, Faraday y la mecánica cuántica.

Mutatis mutandis, se podría decir lo mismo sobre la relación entre la actitud naturalista y las cuestiones consideradas éticas o existenciales. Naturalizar el sentido de la vida tendría mucho que ver con la tentativa de aplicar criterios de "integridad intelectual", para decirlo con Bertrand Russell, a las cuestiones tradicionalmente abordadas de un modo especulativo, fantástico o narrativo. El argumento está resumido a la perfección en el blog Memeing Naturalism: "Los naturalistas no necesitan, no deben y finalmenente no pueden ser eliminativistas cientificistas o nihilistas."

jueves 12 de noviembre de 2009

El arte que nos hizo humanos también nació en África

El arte humano del paleolítico superior no surgió de un modo abrupto y misterioso. No somos criaturas "absolutamente independientes" respecto a los demás animales, y el impulso artístico tampoco es una excepción. Las fantásticas obras de arte de Altamira o de Chauvet fueron con toda probabilidad precedidas de millones de años de evolución en nuestra capacidad estética, cognitiva y simbólica. Morriss-Kay compendia un "progreso" del arte al menos desde 1) El descubrimiento de los primeros objetos naturales estéticamente apreciados, como los corales coleccionados por los Neandertales en Arcy-sur-Cure, 2) Los objetos naturales rudimentariamente modificados, como las figurillas de Bere-khat Ram o las herramientas decoradas de Tan-Tan (entre 300.000 y 500.000 años) y 3) Las primeras pinturas sobre "lienzos en blanco" del Paleolítico europeo (30.000 años) cuyos autores probablemente heredaron sus habilidades de los primeros artistas africanos, antes del éxodo internacional de nuestra especie hace unos 100.000 años.

La historia profunda de la estética arraiga en los primeros ornamentos naturales desarrollados por los animales y evolucionados mediante "selección sexual", tal y como sugirió Darwin. Es cierto que el arte como tal es desconocido en animales e incluso homínidos no humanos, pero nuestro linaje más arcaico sí evolucionó una extensa comunicación basada en la visión y los sonidos. Se conoce incluso que muchos primates en cautividad disfrutan pintando de un modo similar a los niños humanos, y las apreciadas obras de Congo, un chimpancé entrenado por Desmond Morris, revelan importantes diferencias individuales entre la misma especie.

La diferencia crítica radicaría tanto en el desarrollo de tradiciones culturales como en cruciales cambios neuroanatómicos asociados a menudo con la evolución de los gestos manuales y, en particular, con la emergencia del lenguaje. Por eso lo que ya llaman neuroestética es una disciplina esencial para desentrañar los mecanismos próximos que nos permiten producir, comprender y disfrutar una obra de arte, quizás desde tiempos aún más remotos a los que sugiere el registro arqueológico.

No es de extrañar que algunas de las reflexiones más interesantes sobre arte y estética se publiquen hoy en una revista de anatomía, es decir, de ciencias naturales.



ResearchBlogging.org Morriss-Kay GM (2009). The evolution of human artistic creativity. Journal of anatomy PMID: 19900185

Zaidel, D. (2009). Art and brain: insights from neuropsychology, biology and evolution Journal of Anatomy DOI: 10.1111/j.1469-7580.2009.01099.x

lunes 9 de noviembre de 2009

Las cartas de Charles Darwin muestran que éste dio por supuesto el origen natural de la vida

En el Origen de las especies Darwin ya especulaba con que todos los seres vivos fueran los descendientes de "alguna forma priomordial", si bien el propósito de la obra no consistía en dilucidar este problema, sino en explicar la evolución de la diversidad biológica presente y pasada. Pero esta distinción epistemológica en ningún modo autoriza a conjeturar con que Darwin pensara en un origen "no natural" de la vida. De hecho, como explican Peretó, Bada y Lazcano, la idea de una transformación de la materia interte en materia viva se expandió rápidamente en la comunidad científica justamente tras la publicación de El origen.

Estos tres autores han buceado en la correspondencia que se conserva del naturalista inglés -una de las fuentes más importantes para los investigadores que está disponible líbremente en The Darwin Correspondence Project- para explicar sus aparentes reticencias para aceptar un origen natural de las primeras formas primordiales vivas.

Darwin conocía y valoraba los argumentos característicamente "victorianos" sobre el origen material de la vida, como los que desarrolló Henry Charlton Bastian, pero consideraba que las evidencias resultaban -por el momento- insuficientes e imprecisas. Dicho de otro modo, Darwin sostenía el Ignoramus, pero no el Ignorabimus. A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX ya se habían descubierto algunos de los "ladrillos" fundamentales con los que se construye la vida, en particular los ácidos nucleicos y las proteinas, pero aún no se habían descifrado los elementos químicos de la genética, y los primeros experimentos sobre bioquímica primigenia -en particular la síntesis de Wöhler que puso fín al vitalismo de Berzelius: "el arte no puede combinar los elementos de la materia inorgánica del modo en que puede hacerlo la naturaleza viva", no habían hecho más que comenzar. Lo que Darwin apoyaba con su escepticismo era la prudencia científica, no la narrativa del Pentateuco o el misticismo vitalista.

Uno de los firmantes del trabajo publicado en PLoS ONE es Antonio Lazcano, biólogo mexicano cuya conferencia -precisamente sobre el origen químico de la vida- pudimos disfrutar en Bilbao el día de Darwin del 2007.



ResearchBlogging.org Peretó, J., Bada, J., & Lazcano, A. (2009). Charles Darwin and the Origin of Life Origins of Life and Evolution of Biospheres, 39 (5), 395-406 DOI: 10.1007/s11084-009-9172-7